Ya había decidido desde hace bastante tiempo que quería ir a visitar a Zu, una amiga que vive en Guadalajara y a la que, a pesar de tener menos lejos que cuando viví en Durango, no había ido a ver ni una sola vez (les juro que tenía una buena razón), así que en cuanto supe de un puente que tendría, tomé mis chivas y me fui a verla.
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miércoles, 26 de abril de 2017
miércoles, 19 de abril de 2017
Casa de la Zacatecana + turisteo casual
Después de un enorme hiatus que quizás continúe, les platico lo que hice al inicio del año.
Raziel decidió usar una de sus semanas de vacaciones para pasarla conmigo en el Querepueblo, así que decidimos ir a algunos lugares a los que no habíamos turisteado juntos, lo que nos llevó a la Casa de la Zacatecana.
Raziel decidió usar una de sus semanas de vacaciones para pasarla conmigo en el Querepueblo, así que decidimos ir a algunos lugares a los que no habíamos turisteado juntos, lo que nos llevó a la Casa de la Zacatecana.
Éste lugar es una enorme casa que fue testigo de una historia de pasión y tragedia (?), pero como tenía un montón de muebles náis y de colección, se hizo museo para ver cada cosa.
sábado, 5 de noviembre de 2016
CoralCún '16~
Uno de los eventos para los que más me había preparado en el trabajo era el objetivo del proyecto éste año: Ir al Congreso de Coros CoralCún.
Ahora bien... Para ir... hubo unos problemillas y yo ya estaba con los brazos cruzados sacándome los mocos en una esquina diciendo BUENO, PUES, YA NO VOY, pero luego me hicieron entrar en razón y dijeron "¡pero te esforzaste tanto!" Y dije, pues ya qué, así que, cosas fueron hechas y fuimos~
martes, 16 de junio de 2015
Amor
Detuve mi escape y pensé que quería gritar y llorar hasta que no quedara nada dentro de mí, que sería como vomitar la podredumbre en la flora estomacal, que aunque vomitar no es una experiencia agradable, la sensación de bienestar de haber expulsado lo que hizo mal en el cuerpo lo valía.
Me tumbé en el piso, a gritar, a sentir las lágrimas, a berrear.
"Otra vez me voy a despertar llorando. O gritando".
Abrí los ojos, pero no, el cuarto era el mismo, la luz, las sábanas, el silencio matinal.
La semana continuó; sin mucho qué hacerle al asunto, aún si no tuviera tantas ocupaciones.
El condenado martes llegó con la noticia de que el hombre con el que mi padre iba a firmar contrato para la publicación de su novela iba a verlos antes de la presentación del libro de Gabriel, a las seis de la tarde, a la misma hora que mi recital de piano.
Sortearon los lugares para participar y le mandé un mensaje, "voy a ser de las últimas, ¡vaya a firmar!". Al llegar las seis miré al público y lo vi sentado con mi hermana, y recordé lo que me había dicho "si alguna vez sientes que te vas a caer, recuerda que tienes a tus padres atrás de ti, que tienes en quién recargarte".
Lo alcancé en el Teatro de la República en la presentación de Gabriel. Me abrazó emocionado.
-Hija, tocaste precioso.
Me presentó a todos sus amigos escritores y a todos les describió su euforia, mis manos, los dedos, el sonido, su impresión y orgullo.
Mi madre había hablado esa semana, esa ocupada semana.
-¿Estás segura que estás bien, hija? Usted nomás dígame si me quiere allá y me doy una escapada.
Lo alcancé en el Teatro de la República en la presentación de Gabriel. Me abrazó emocionado.
-Hija, tocaste precioso.
Me presentó a todos sus amigos escritores y a todos les describió su euforia, mis manos, los dedos, el sonido, su impresión y orgullo.
Mi madre había hablado esa semana, esa ocupada semana.
-¿Estás segura que estás bien, hija? Usted nomás dígame si me quiere allá y me doy una escapada.
Lo pensaba mientras veía las luces de los autos en la noche camino a casa.
Ellos me aman. Soy una persona muy amada.
Entonces, ¿por qué tendría que tener esos sueños?
Ellos me aman. Soy una persona muy amada.
Entonces, ¿por qué tendría que tener esos sueños?
domingo, 1 de febrero de 2015
Girl Hate & Lolita Love
Durante mucho tiempo mi discurso respecto al lolita ha sido el de "es sólo ropa", y aunque aún ahora forma parte de mi pensamiento, es con otro enfoque y en menor medida.
Me interesé por la moda por el 2008, pero no fue sino hasta el año siguiente que lo comencé a usar y en mi mente, el sentimiento soñado de vestirlo era únicamente el de sentirme tan bonita como quería ser, más como una metodología que pudiera ser trasladada a mi manera de ver la vida. Conociendo más cosas, perdí ese objetivo entre releases y sesiones fotográficas que veía día con día en internet. Leía de personas que decían que el lolita había cambiado sus vidas, que había traído personas increíbles, experiencias fabulosas, pero yo no tenía nada de eso, así que no les creía nada.
"Exageradas".
Al igual que Laci (video), a lo largo de mi vida me he relacionado más con varones. No sólo me vendieron, sino que compré sin chistar la idea de que las mujeres son unas dramáticas, unas vanas, traicioneras, cabezas huecas que no se interesaban en nada que de verdad valiera la pena. Todas las mujeres menos yo, oh, copo de nieve especial, la última coca en el desierto, la única chica que jugaba videojuegos, que decía groserías, que no hacía de la apariencia física su prioridad principal, la que tenía de título honorario ser "uno de los chicos", (porque claro, ser un chico era el mejor cumplido que había) eran meros seres nimios.
Y, como Laci, años después, me di cuenta:
Soy una sexista.
Debo decir que el lolita realmente me ayudó a superarlo, leer a tantas personas humanas detrás de los encajes y lazos, entendí que las mujeres no son sus pestañas, su labial, su gusto por tomarse fotos en un espejo, sus escotes o falta de ellos, son seres humanos con galaxias de gustos, experiencias, deseos, metas, frustraciones, miedos, y no deberían de ser definidas por el largo de su falda.
Luego sucedió la historia que ya han leído veinte veces, la historia de todas, que también es la mía: el lolita me enseñó, tal vez no como único docente, pero como uno importante, que ser femenina no está mal, que ponerme delineador no le resta puntos a mi coeficiente intelectual, buscar que mis prendas combinen no me hace menos amable, querer verme bien o estar a gusto conmigo no es una ofensa, ni para mí, ni para nadie más. Si hoy me pongo un pantalón de mezclilla y un escote, mañana una falda esponjada y seis capas de ropa que no dejen ver piel, sigo siendo yo, sigo siendo valiosa, y sigo mereciendo respeto.
"¡Maldito machismo internalizado" pensé "me ha quitado de tantas posibles hermosas amistades con magníficas mujeres". Y no dejé pasar más tiempo, ahora que podía contactar a chicas con un gusto en común, comencé a relacionarme con más féminas. Y lo amé.
Así que, por fin lo entiendo: no había ninguna exageración.
Gracias~
domingo, 7 de diciembre de 2014
Como muchas cosas en la vida, comenzó con un final.
Lo olvidé. Me senté al piano, tamborileé los dedos por las teclas, y, catorce compases después, mi mente se puso en blanco. No estaba nerviosa, porque sin pensarlo comencé de nuevo, y de nuevo en catorce compases me atoré. "Achis" pensé "el bajo en 'fa' es para la segunda vez y esta es la primera... ¿con qué empezaba?".
Oí una voz.
-Deja que primero pase Luis y luego tú.
Bajé del escenario y el público aplaudió fortísimo: la gente hace eso cuando le da lástima que hayas hecho el ridículo ahí arriba.
Luis tocó precioso, y olvidé que seguía yo. ¿Qué me garantizaba que no volvería a suceder lo mismo?
"Comienza con Debussy. Debussy. Debussy..." Posé mis nalgas en el banco nuevamente y canté en mi mente. "Fa... Si.. Do. Do#. Okay".
Toqué lo mejor que pude para hacer que las escasas quince personas que fueron no creyeran que esos veinte segundos de antes era todo lo que yo podía hacer, todo por lo que había trabajado.
Mientras esperaba que el sonido de los armónicos del último si bemol mayor se fueran en el aire, supe que tenía dos segundos para tomar una decisión: tocar o no tocar el vals, cagarla otra vez o demostrar que lo trabajé con ganas.
"Chingue su madre" y "Sol#... MI.....re#...".
Terminé y el público aplaudió fortísimo.
Primero fue un anónimo, pero quince horas después fue una llamada al celular.
"Nos enteramos de que tienes un blog..."
Todo lo demás fue estúpido: posteaste una opinión, pero no les gustó a los demás así que pidieron que "tomáramos una decisión al respecto", amenazaron con decirle a los papás, a los directivos y parece que van a retirar el apoyo del proyecto porque escribiste eso.
Válgame, no sabía que tenía tanto poder como para hacer que cancelaran recurso por parte del gobierno sólo por escribir en un blog bajo seudónimo y sin ningún nombre mencionado.
"Sabes qué, mejor nos ahorramos la vuelta y dejo de ir: que saquen ellos solos el trabajo. Total, técnicamente mi contrato terminó en noviembre y esto era tiempo extra sin paga ¿verdad? Me parece que no habrá problema administrativamente. Nos ponemos de acuerdo para devolverte las llaves del centro. Muchas gracias por todo. Adiós".
¿Y 'ora? ¿Para dónde nos hacemos?
Pensé en dejar un tiempo el blog y retomarlo, pero había quedado grabado en las retinas de esos niños en edad de votar y no estaba dispuesta a dejar que superaran la línea del trabajo y me acosaran a nivel personal, sin embargo tampoco estaba dispuesta a dejar de escribir por su causa, así que la solución decidida fue la creación de otro espacio.
El nombre "Waffle" me acompañó por cinco años, pero qué se le va a hacer.
Estoy pensando en exportar algunas de las entradas del viejo blog para acá, ya veremos cuáles.
A las personas que sigan conmigo después del cambio: gracias.
A las nuevas: bienvenidas.
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