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miércoles, 9 de octubre de 2013

Cumplidos

Entre sus muchos trabajos, CLAMP posee un tomo autoconclusivo llamado "The one I love"; una serie de pequeñas historias sobre la vida de diferentes mujeres y sus situaciones sentimentales. Desde una chica que termina con su novio y conoce a alguien que le atrae pero es menor que ella, hasta otra con un novio, un mangaka que se hunde en trabajo y al que, a pesar de vivir juntos, apenas tiene tiempo de ver.
Una de estas historias narra la prerrogativa de una chica que piensa que "bonito" es un cumplido futil. Cualquier cosa puede ser "bonita": una prenda, un artículo, una expresión. Todo mundo usa "bonito" para todo, todo el tiempo. El problema va cuando el chico que le gusta la llama "bonita"...

Personalmente comparto este pensamiento en cierta manera. Un cumplido hacia al aspecto físico de alguien puede ser dicho por cualquier persona, relacionada o no contigo. Ni su veracidad ni su intención puede ser comprobadas, y es esto lo que me dificulta tomarlo muy en serio, como algo convincente que pueda añadir a mi concepción de mí misma. Un "bonito" de una persona que conoces, alguien a quien estimas se siente como una reafirmación de este lazo que ya se tiene, es más una manera de expresar cariño que de expresar una opinión, lo que coloquialmente llamamos "ver con ojos de amor".

He visto varios debates la situación de que el amor entra por los ojos. A un desconocido no puedes atinar decir un cumplido fuera de su aspecto físico porque no conoces a esa persona, ¿cómo piropear sus ganas de vivir, su responsabilidad, su serenidad, su calma, su alegría, su confianza, su perspectiva de vida, sus buenos valores cuando es la primera ves que le miras? Aún así pienso que el lenguaje corporal, la expresión del rostro, la elección de la ropa, la actitud, su saludo, su tono de voz puede decirte cosas que pueden o no ser dignos de un cumplido.

Los cumplidos "específicos" son los que siento un poco más sinceros, más que algo vago, por compromiso o la repetición de un discurso que hemos escuchado, puesto que infiere un raciocinio detrás de esas palabras, que no son un gasto innecesario de palabras, fue una decisión bien pensada de la otra persona a halagarte.


Él se sienta a mi lado desde el día uno, dos horas, una vez por semana. No hablo con nadie más que él. ¿Qué tanto puedes conocer a una persona en ese lapso de tiempo, si a su vez tienes que atender la clase? Y sin embargo hablamos, y reímos, y discutimos, y usamos una sola computadora porque el Finale sólo sirve en la mía, y nos miramos, y luego desviamos la mirada, y luego no decimos nada.

Dejo que él maneje las cosas, excepto ese día, ese día era yo quién movía la batuta.

-Te sientes poderosa. -me dice y asiento y río. Mi lectura es mejor, así que hago las cosas más rápido: dos horas es suficiente para adelantar mucho trabajo.

-Y ya te crees mucho -dice, se sonríe y mira la pantalla- porque eres una mujer inteligente -volteo al término "mujer" en vez de "chica"-... una mujer capaz que puede hacer multitareas.

Cantidad de albañiles y mecánicos y misóginos en la calle me han dicho "lindura", "mamacita", "preciosa", "hermosa", montones de chicas que no tenían nada qué decir me dijeron "te ves súper bien" "¡ay, hermosa!", pero en mi vida nadie me había llamado "mujer inteligente, capaz, que puede hacer multitareas".

Cumplidos.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Et, aprés, elle...



Jusqu'a un seconde elle eté au Mars. Elle a pu sentir que la gravité c'est trés different; elle a voulu il univers, lu ciel. Voulois tous: elle a su tous connaissance. Elle a pris une tasse et a bu la concience. Aprés elle a retourné.

Ella debió haber muerto pero no sé conjugar verbos, claramente.

Palabra por palabra, mientras imaginaba la escena que no podía describir como quisiera, recordé tu cuento, aquel que nunca entendí, aún cuando me lo explicaste. No es de extrañar, puesto que no podía entender muchas de las cosas que pasaban por tu cabeza, las muchas.

Tenías dieciocho cuando lo escribiste, cuando te frustraste porque con seguridad nadie lo había entendido y aún así ganó el premio.

Me sentí lejos de ti, porque aunque lo viera, lo leyera, y te escuchara, carecía de la suficiente comprensión para entenderlo.

Tres años después, en una clase de francés, intentando redactar oraciones acerca de un viaje, escribía y proyectaba en mi cabeza algo que de repente parecía lógico, una idea que resultaba natural, fue entonces cuando esa escena regresó a mi mente, aquella de de pronto parecía creíble, entendible, identificable.

Suspiré, no sólo sintiéndome ridícula al tardar tres años en procesar esa idea, sino riéndome de mí misma, al estar segura de que no era a eso a lo que te referías.

jueves, 2 de febrero de 2012

En el café

Paseé por el centro alrededor de una hora. Fue raro sorprenderme con el hecho de que nada me gustara (siendo que es bastante normal, considerando lo que está de moda y lo que me gusta generalmente no compro nada cuando voy a ver tiendas) y decidí mirar la hora. Faltarían algunos diez minutos para las siete, me acordé que Maga nos avisó de una presentación de Jazz en un café que yo no conocía y él tampoco, así que fui caminando para el rumbo que dijo.

Resulta que si pude encontrarlo, y con tiempo de sobra como para darme cuenta de que en México, si una persona dice que una presentación empieza a una hora, lo más probable es que realmente empiece cuarenta minutos después.

Me sentí realmente patética, buscando una mesa para mí sola, y terminé en la parte de arriba, con una visión corta de lo que hacía el vibrafonista trío y con la gente que llegaba dándome una mirada extrañada por estar con medio cuerpo saliendo del balcón.

Una vez comenzada la presentación, y tras pasaba una a una cada canción me daba cuenta de varias cosas; con alivio, podía notar algunas escalas, arpegios y motivos así como la racionalización tras algunos de ellos, determinaba si tal o cual cosa me gustaba o no y porqué, y sentí un gran logro al notar que, aunque el trío al que yo escuchaba tenía un sonido especial y un estilo agradable para el lugar en el que estaba, pude sentir que lo que el trío de Jazz en el que yo estoy también es bueno, también tiene un sonido especial, un estilo agradable y no tiene por qué ser comparado con nada de lo que yo haya visto.

Quizás para otras personas no lo sea, pero yo me debo a mí misma apreciar lo que hago, y es por eso que me siento bien.


En otras noticias también pensé en qué cosas me gustaría hacer para combinar Diseño Gráfico y Música, y también iba a hablar de eso pero se me roló 8D

domingo, 27 de noviembre de 2011

¿Sin comentarios?


Últimamente he pasado poco tiempo en blogspot.

Hay tres razones por las que vengo por aquí: a escribir, a leer a la gentecita mona a la que sigo, y actualizarme con los poquísimos bloggers que leo.

Tengo la maña de escribir sólo cosas que puedo redactar como si fuera una narración o cuento; cuando me ha pasado algo o tengo muchas cosas en la cabeza que quiero sacar (de ahí el nacimiento del tag "para que quiero amigos si tengo blog" *coughcoughblushblush*). Como ya estoy acostumbrada, me da quiénsabequé escribir cosas triviales y mundanas sin una redacción toda dramática con descripciones náis y así (a menos que sean lolipackages). He de decir que al leer a las chicas a las que sigo y ver como ponen fotos de sus vidas o hablan con soltura como si platicaran me da un poco de envidia y siento que soy muy complicada y debería aprender de ellas (una vez más, como tres veces he intentado hacer de este un blog que hable sobre cosas simples y nomás no me sale...).

Por otra parte, las personitas monas a las que sigo se han puesto a escribir poesía. *sigh* No tienen una idea de cuánto no me gusta esa madre; simplemente no me permito comentar, pienso "¿Le serviría de algo a esta persona saber lo que realmente pienso de su entrada?" no soy grosera con los sentimientos de las otras personas, y entiendo el sentimiento e intención del texto, pero es la manera lo que me hace darle la vuelta.

¿Pero está eso bien?
Creí que al no dar mi opinión sincera, por no ser halagadora, sería grosero para con los autores, pero, ¿no comentar está realmente bien? ¿no estoy dándoles luz verde para que sigan haciendo lo mismo? Normalmente no digo nada que no se me pregunte, pero no me gusta que lo hagan conmigo, porque me gustan las críticas constructivas, y realmente aprecio consejos y ayuda para guiarme en las cosas que tengo inciertas, pero no estoy segura de si así sean las demás personas.

Esto no es únicamente de los bloggers que sigo, sino como parte de un principio personal. ¿En dónde acaba el consejo y comienza el husmeo?
Depende de quien lo dé y lo reciba, y la teoría la tengo muy bien hecha. Sé claramente mis medidas: qué, cómo, dónde y con quién comentar; de quién, de qué manera, y qué consejos recibir; hasta qué punto puedo defender mi postura antes de caer en lo testarudo, o en qué momentos estoy cediendo demasiado (que no digo que no haya veces que no sepa, pero en la mayoría de los casos sé cómo actuar o juzgar), pero al pensar en las de los demás, y en el hecho de que puedan chocar con las mías, se vuelve todo incierto.

Y quién sabe... tal vez sólo deba... ¿preguntar?

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Poniendo las cartas sobre la mesa

Vi la hora. Tres y media. Tomé mi mochila, me acerqué al director, aprovechando la pausa entre piezas y le avisé.

-Disculpe, tengo que irme.

-¿Ya? -inquirió- ¿Y la siguiente canción? ¿La toca Lorena?

-Sí, las últimas dos las toca ella.

-Bueno, mija, entonces nos veremos mañana, ya lista para irnos -alzó la voz y anunció para todos- Acuérdense de que el camión llega a las diez de la mañana, y tienen que estar aquí. También a las muchachas, a ver si nos ayudan haciendo unos sándwiches para comer en el camino.

¿Perdón, qué? ¿Por qué le pide eso a "las muchachas"? Son sándwiches, por el amor de Dios, una gallina puede hacer sándwiches (*). Entendería que pidiera que nos dividiéramos las tareas, o que fueran platillos complicados, pero, no diga usted pavadas.

El director volteó a verme.

-A ver si pueden ayudarle a la maestra Susy a hacerlos, como unos cuarenta sandwiches para todo el ensamble.

¿Si sabe que somos como cuatro mujeres en un ensamble de alrededor de catorce personas, verdad? ¿Si sabe que el hecho de asumir que sólo las mujeres pueden hacer trabajo de cocina es sexista y discriminatorio no sólo hacia las mujeres sino hacia los hombres, suponiendo que no pueden?

Cualquiera que me conociera bien hubiera visto en mi cara la incredulidad, el sarcasmo y la negatoria a su petición en cuanto dijo eso.

-¿Sí? -me preguntó directamente.

Sé que no lo hace por mala persona, sé que es su manera de pensar, hogareña y a la antigua, pero, lo siento, no, ¿quién le dijo que yo sabía cocinar, eh? ¿que no sabe usted que en realidad hombres en este ensamble que saben hacer mejor comida que la mía?

Le sonreí y sin decir nada evadí la pregunta con otra y luego me fui.

Normalmente me hubiera ofrecido sin chistar, porque me encanta ayudar, pero también soy bien mula muy obstinada y aunque sé que sería una pérdida de tiempo (no porque no se disculpe el director, sino porque no hubo realmente ninguna ofensa) hacérselo saber, así que pienso no ir.

Comencé a pensar al respecto. No pienso cocinar por ser mujer, sino porque me guste, quiera o necesite (bien, bien, más de la última que de otra cosa), y aunque de buenas a primeras piense "no le voy a cocinar a mi marido/a", la verdad es que, si me pienso a mí misma amando a alguien lo suficiente como para querer vivir mi vida a su lado en una unión mayor, muy probablemente me vaya a gustar hacerlo: cocinar para la persona a la que amo. "Quizás eso es lo que hacen las mujeres casadas" pensé, pero mi mente también revisó el escenario "todo lo que me resta de vida" y encontré muchísimos huecos en los que ordenaría pizza, querría que alguien más cocinara o comiera en otro lado, así pues, decidí repartir las tareas.

Tu, mi querida persona: te amo, es por eso que escogí estar a tu lado, y es porque te quiero, y a mí también, que cocino por gusto, y espero que tu también. Y si alguna vez no coincidimos, ordenaremos comida a domicilio.

Es el futuro que te ofrezco.

(*) No es cierto.

Real Men know how to bake:
Parte de mi filosofía de vida.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Dejar de recordarte

Depende mucho del humor, creo, cuando me acuerdo de mi empanadez.

Hay veces en que simplemente amanezco fatalista y los sesenta metros que nos separan me parecen ciudades enteras, y no hablarte me parece una clara seña de que preferirías comer clavos a establecer contacto conmigo.

Otras que debo tomar la iniciativa y que aprovecharé cualquier oportunidad que se me presente para disfrutar de tu compañía, de algún saludo, de regalarte una sonrisa.

Algunas cuantas, también, pienso en la posibilidad de que tampoco sepas qué decirme, cómo acercarte, de si también maldigas el momento de no poder acercarte por pena a las personas a mi alrededor, o de si la timidez te pese lo mismo. Esas veces también te pezco mirándome de reojo. En esos momentos sé que me miras, a la distancia, sentado en esa banca entre los árboles, y yo desde el segundo piso del edificio. También sé que te das cuenta de que te observo, pero ni tú ni yo creemos tan certeramente esto como para dejar de temer el rechazo de un saludo. Quizás esos sesenta metros sí sean ciudades enteras, kilométricas entre la convicción de uno y la voluntad del otro.

A final de cuentas, desde aquella vez, ni por una ni por otra nos hemos hablado.

Todos esos días estuve en compañía de otras personas. Bueno, no es como si antes de eso mi compañía fueras tú. Las tardes estoy sola, y las horas libres también. Eso no cambia. No he hecho ningún amigo nuevo, -inclusive me ausenté de algunos y algunos se ausentaron de mí-, pero, no es que haya estado particularmente triste. Sólo nostálgica, con el suspiro que siempre te guardo.

Eran las doce del día de un jueves y mientras la maestra atendía a algunos alumnos, el tema de conversación era el rol que tenía cada cual al estar en primaria. Le di un leve empujón al compañero a mi lado en el hombro, uno de aquellos que había estado conmigo este tiempo. "Seguro que tu eras un bully desde pequeño y por eso ahora estás así ¿eh?", él se volteó, negó con la cabeza y comenzó a explicar como es que era todo lo contrario. Su amigo, famoso por ser poco discreto con algunas intimidades de sus demás amigos, además de formar junto a él un perverso dúo de burlas hacia todo lo que se mueva, estaba sentado tras de éste. Pude ver como comenzaba a reír y hacer mofa de la misma plática, codeándose con los compañeros y soltando carcajadas. "Y seguro te desquitas con Hiter y conmigo porque te martirizaban cuando más chico", él se rió, y antes de que pudiera hacer una broma al respecto, su amigo alzó la voz y, dirigiéndose a nosotros, dijo "pues a mi me cae que ustedes van a terminar siendo pareja".

Estaba desconcertada. ¿Qué carajos tenía que ver eso con nada de lo que estuviéramos hablando? Pero por otra parte, sabía que ese sujeto no estaba hablando por hablar. Me quedé confundida e inevitablemente sonrojada. Ambos intentamos llevar la corriente y no darle importancia al tema, aunque las burlas y los gritos habían comenzado. Eventualmente la maestra entró de nuevo al salón y el tema se quedó ahí.

El resto del día no pude evitar pensar en eso.

Quizás era que yo sólo me imaginaba contigo. Cómo serían nuestras citas, las audiciones, nuestro comportamiento en la escuela. Cómo sería si me quisieras. Y por más que pasaban cosas, y por más que me preguntara la gente, incluso las veces en que pensé rendirme y dejarlo por la paz, no era capaz de verme con alguien más sin pensar en ti (a excepción de dos personas igual de imposibles que tú). Tal vez por eso sería que no pensé que nadie en el cochino planeta pudiera considerarme atractiva o posible material de pareja.

Si él y yo...
Nah...
Él es tan despreocupado, simplón, burlesco, irrespetuoso, poco serio. Siempre me desespera pensar que una persona tan talentosa como él se porte de una manera tan desprolija. Y yo, tan complicada, teatral, sobreanalítica, penosa, amante de las reglas y los buenos modales.
Si él y yo...
¿Y la escuela? Él es popular y le habla a todos, se le facilita hacer cualquier cosa que le pongan enfrente y su carácter es tranquilo y se deja llevar, como flotando en el agua. Y, bueno, aunque me gusta ser amable, dar un educado saludo, una sonrisa y un "buenos días" no es lo mismo a hacer una plática, además de que soy muy grillera y defiendo mis ideales aún cuando la otra persona no me esté escuchando.
No. Es que... No. ¿Cómo sería eso?

Y, por un momento, dejé de pensar en ti.


viernes, 22 de julio de 2011

Déjalo salir

Estaban en una fiesta. La chica rubia había perdido en un juego y tenía que tomarse un shot, sólo que no había caballitos, y tuvieron que usar vasos comunes. Ella simplemente se lo arrojó a la boca, con más fuerza de la que hubiera querido, haciendo que el alcohol sin desolver penetrara sus fosas nasales. Comenzó a ahogarse y a toser. Su amiga, a su lado, le palmeó la espalda, y con fingida preocupación, le dijo:
"Déjalo salir"
True Story. (Las conozco a las dos)


Disculpen, sólo necesito desahogarme sobre unas cuantas minucias antes de partir en unas cuantas horas, porque quién sabe si me conecte después, y si de algo estoy segura es que no tengo con quién hablar de estas cosas.

[SPOILER (de X, Tokyo Babylon)]

Primero leí X. Mal, porque leí el tomo 9, justito cuando empieza todo su desmadre. En fin, luego leí el 12 y dije, "¿A él le gusta él? o_o", también, mal, porque en CLAMP cada capítulo es un giro de trama y si te pierdes dos tomos no te diste cuenta de quién era el hijo de quién y cuál era el destino de fulanito y si se iba a cumplir (y muy probablemente te perdiste de que alguien se quedara ciego, pero, no te preocupes, seguro que luego vuelve a pasar).

Cuando pude leerlo como es, aunque el inconsumable amor la trágica historia de Kamui y Fuuma se lleva la atención del lector por su naturaleza protagónica, no me era para nada indiferente la dolorosa e impotente -y, nuevamente, inconsumable- relación entre el Sakurazukamori y el treceavo líder del clan Sumeragi.



Leí un par de veces los tomos que los involucraban, a veces sólo esas partes, y no podía entender el afán de Subaru de decir que él no tenía valor alguno frente al Sakurazukamori (perdonen, desde que aprendí a decirlo lo repito y lo repito x3), si para mí estaba clarísimo que se amaban, pero era de esas situaciones en las que los involucrados son los únicos que no lo saben.

Seishiro pensaba que Subaru quería matarlo. Subaru creía que para el otro no valía nada, pero que debía vengar el asesinato de su hermana y matarlo.
Las cosas se complicaban cuando Fuuma metía su cucharota; cuando dejó ciego de un ojo a Subaru (no me mientas ¬¬), cuando le decía a Seishiro que sólo él podía cumplir el deseo de Subaru, pero que no era el que él creía.

Y yo me preguntaba ¿cuál jodidos era el deseo de ambos?

Luego, llegó la decisiva y famosa pelea en el Puente Rainbow.



Seishiro toma el cigarro que fuma Subaru con mano ensangrentada, éste inquiere que acaba de asesinar a alguien en la zona, y justo después de que el otro contesta "Pues yo soy el Sakurazukamori", la barrera es levantada y la batalla comienza.

Los ataques son lanzados, las explosiones comienzan, los pétalos de cerezo caen...

-No tienes porque usar estas ilusiones. Yo sigo siendo prisionero del cerezo. Desde aquel día.
-El Kamui de los Dragones de la Tierra me lo dijo. Que sólo yo podía cumplir tu deseo. Sin embargo, a mi me parece que eso no es del todo correcto. Lo que tu deseas es matarme ¿no es cierto?

Una mirada es lanzada en la distancia, y sin más explicación que un "Te equivocas" retoman el ataque; una explosión ocurre, y la barrera hecha por el líder del Clan Sumeragi, se deshace. Una barrera que sólo puede desaparecer con la muerte de su creador.



Estupefacto, Subaru no hace movimiento alguno mientras el cuerpo de Seishiro cae a sus pies, herido de muerte.

"¿Por qué?"

Ahora en los brazos de Subaru, el Sakurazukamori le explica la maldición que le colocó su hermana antes de asesinarla. Si él intentara matar a su hermano de la misma manera que a ella, el ataque sería revertido, matándolo a él.

Mientras las lágrimas caen lentamente, incrédulas como aquel de donde provienen, éste dice

-Cuando tu mataste a Hokuto y desapareciste frente a mí, yo planeaba matarte... Pensé en borrarte de mi corazón y seguir con mi vida... Pero... No pude hacerlo... Aún si para ti yo sólo valía una roca... Aún si sentías que sólo era una rama bajo tus pies, aún así... Es por eso que quería que tú me mataras. Aunque te olvidaras de haberlo hecho, aunque yo sea uno de los tantos sacrificios al cerezo... Al menos... Habrías sido tú...




Y ese recuadro en blanco que no deja mas que especulaciones.

"Tú nunca... Me dirías las palabras que yo siempre quise escuchar." Reacciona Subaru, resignado, aferrándose al cuerpo sin vida de la última persona a la que quería proteger en todo el mundo.

Pues yo no sé ustedes qué chingados, edá? Pero yo lloré con ganas la primera vez que lo leí. Bueno, por dentro, porque mi cuerpo es como un autómata sin sentimientos que no me obedece cuando le digo que llore como Magdalena.

Y ya, recuerdos en los que Hokuto le dice a Seishiro antes de morir que espera que él y su hermano sigan vivos y sean felices juntos, y que aunque crímenes que no se perdonan, no hay persona que no pueda amar, y se muere, y Kakyou dice las líneas más desoladoras y reales que haya leído en todo el manga "El futuro en el que tu creías... Jamás llegó. Y los deseos por los que viviste... No se hicieron realidad."

[/SPOILER]


Pero que si por Dios yo no entendía porque todos los diablos de mugres de personajes en X-1999 decían que su deseo era "morir a manos de __________" ¿por qué? ¿por qué no desear "ser feliz con _________", ah, no, Dios nos libre de tener que dibujar una escena de amor no angustiosa, ¿eh, clamp?

Es una manera de pensar a la que le encuentro lógica, pero no sustento. En la historia extra de ese mismo tomo la explica la madre de Seishiiro "Me siento feliz de que seas tú quien me mate. No hay mayor felicidad que la que se obtiene al ser asesinado por un ser amado."

Así que para la "alegría" de los lectores la mamá de Seishiiro explica que todo Sakurazukamori es asesinado por el sucesor, quien tiene la suerte de ser la persona a quien más ama el predecesor.

Además de que Fuuma dice que le parece que el de ellos dos es un final feliz (sí, pendejo, dile eso a mis muñecas cortadas y mi camisa llena de mocos y lágrimas), porque Seishiiro murió por quien quería morir, y dice que si fuera él (osea que ya desde ahí nos dijo qué cosas le quiere hacer a Kamui ¬¬) no podría dejar que a aquel a quien considera especial muera, y que esa persona tuviera que morir, preferiría que fuera en sus manos.

También comenta después que el Sakurazukamori estaba encabronadísimo porque Fuuma le quitó la vista a Subaru, porque se atrevió a tocarlo (y digamos que me quedó claro que aquí las relaciones son sádicas y que le expresas tu amor a una persona arrancándole un globo ocular miembro, o matándolo (que sería algo así como si le pidieras matrimonio).

Pero luego... Hoy, terminé de leer Tokyo Babylon (la precuela, historia en donde los principales son Seishiiro, Subaru y su hermana gemela Hokuto, y todavía son pequeños y adorables jovencitos)

Resultó muy... extraño, comenzar a leer TB y ver que era una bonita y alegre historia en donde los tres eran muy cercanos, la chica animaba a Seishiiro y a Subaru para que tuvieran una relación, Subaru era un niño adorable, inocente y apenado por su situación "involuntariamente amorosa", y Seishiiro se divertía con él haciéndole ligeras bromas románticas. Tenían citas, trabajos, una casamentera que cocinaba para ellos. Todo tan AMENO.

No fue sino hasta el tomo 7 (último) que Subaru hizo una revisión de sus sentimientos, tras el accidente de la pérdida del ojo derecho (uy qué raro ¬¬) de Seishiro.


"That day, as I was banging Seishiro's operating room door... I was crying, because I was afraid. I was so afraid that he might hate me... And that I might never see him again..."

"...I'm in love with Seishirou-san"

El shock. Sus lágrimas cuando se dio cuenta de sus propios sentimientos. Las mías cuando, dos páginas después. Seishirou le informaba que él iba a matarlo.

~El siguiente es el spoiler de TODA la serie, si tienes interés de verla y no te gustan los spoilers, no des click.~

Esa fue la apuesta más cruel hacia los sentimientos de una persona que se la haya podido ocurrir a las CLAMP.
No fueron los golpes, no fue la traición, la ignorancia de lo que pasaba, la injusticia de la postura tan desbalanceada de ambos en la situación. Fueron esas palabras, dichas justo cuando ese niño tan puro y bueno se había dado cuenta de la primera persona que era especial para él.
"Yo te amaba..."
...Pero hay veces en que eso no importa.

Y por fin entendí porqué esa herida emocional, porqué el "yo no significo nada para él". Porqué quería ser asesinado por él.

Lo que no entiendo es ¿por qué le dijo todas esas cosas y no lo mató? ¿Todavía no lo quería? ¿Quería esperar más? Si le había quedado claro que no le era especial, ¿para qué dejarlo con vida? ¿mintió? ¿No fue capaz de decir que lo quería y prefirió decirle que iba a matarlo?

En fin, son las cuatro de la mañana y yo aquí lloriqueando por amores que no pueden ser. (y no son míos)

domingo, 24 de octubre de 2010

Soy Genda y tengo un harem

Bueno, no. Les mentí. No soy Genda, lo intenté.

No soy guapo ni tengo trece años ú_ù
However, soy mal portero, así que algo teníamos que tener en común

De cualquier manera, mientras todo lo que concierne al cosplay sucedía (tener un Sakuma, un Kidou, el traje, las rayas y una cámara para tomar vestigio de ello), yo tenía deberes con mi banda.

En lo que el tipo del sonido llegaba (después supe que el tipo del sonido era Giuseff -o como carambas se escriba- x.x), debíamos supervisar a Alan y su trabajo con las canciones, afinarnos y, hacer de mis compañeras de banda unas loli rockeras~

(En realidad, sólo me encargué de ponerles orejas, colas y cascabeles)

El resultado me encantó~ Estaban tan monas~~

Me sentía en una nube de algodón de azúcar rodeada por bellas chicas vestidas con fetiches de tiernos animales~ Ni siquiera yo sabía que me gustaban esas cosas.


Sí, Mota, eres ruda. Y linda .w.

Había para todos los gustos~ Pero seguían siendo mías ¬w¬

¿Cómo, Jebús, iba a dejar que lolis tan monas anduvieran por ahí solas?


Vamos, vengan, estarán seguras en mi harem~

Marcando mi territorio. Yo protegería su monisidad mientras siguiera siendo la más alta, fuerte, ruda y no vestida de lolita de las cuatro~


RLZ

Lamentablemente...


Él no entra en MI harem ¬¬

jueves, 29 de julio de 2010

Gusto adquirido

Ser floja e irresponsable es un hábito que se convirtió en manera de ser desde mis primeros años.

Podría hacer muchas cosas, sé que tengo la capacidad de ello, pero (y de verdad que lo tengo muy claro) de nada sirve el talento sin la dedicación. Y aún así no la tengo. Aunque lo sé.

Es verdad que elijo ser así.

Escojo por mi propia voluntad dejar de lado las cosas. Nunca he sido constante y dejo todo a medias, llego tarde a los lugares por estar leleando en actividades que muchas veces me tienen sin cuidado.

Dado que me era fácil sacar buenas calificaciones en primaria, no veía la necesidad de hacer ninguna tarea o trabajo, porque de igual manera lo único que les interesaba era el diez en el examen.

En la secundaria dividieron los porcentajes y eso no me agradó, pero no me perjudicó demasiado. Comencé a hacer algunos trabajillos.

Me confié.

En preparatoria la vine a cajetear. Terminé haciendo 50/50. Aún así, es el 100 de un 200.

Y ahí me di cuenta de que me había malcriado a mí misma. Fallé en mi crianza creándome un ego yotodolopuedo y melarundantodos.

Sé que puedo. Sí puedo. Pero el conocimiento no va por ahí caído del cielo o por ósmosis, ¡chingado!


Shame on you, little waffle! SHAME!

Que al chile mis promedios fueron 9.2 (porque en sexto ya estaba de plano parrandeando por ahí) -> 8.8 -> 7.9

Osea, ni el cabrón ocho alcancé XD

Para mi suerte a los de mi carrera les vale un pepino mi promedio en todo lo anterior, porque para ellos, aún si ya sea una escritora-física-matemática-química-profesora-poliglota siempre seré una ignorante en música, puesto que de eso no enseñan ni madre en las escuelas de vagos a las que yo asistí.

Ya lo he dicho varias veces, pero, mi carrera es fácil.

Pero una vez más es porque tengo cabrón talento para eso (puta madre, debí de haberme metido a matemáticas para sudar la gota gorda >_<). De horarios simples, creencias sencillas y manipulables (lalalala .w.), pocas referencias a cosas ya aprendidas. Es como estar en una primaria, pero de música. Y una vez más les digo. De no ser por mi especialidad, creo que fácilmente podría estar en otras dos carreras, o trabajando o salvando al mundo antes de ir a dormir. (¿Les dije que en mis vacaciones estuve viendo muchas caricaturas? :D) Esta es, obviamente, la manera ideal para que yo sea -nuevamente- (historia que no saben porque no estuvieron conmigo en la secundaria): ->La niña hueva<- Cosa que para nada le agrada a mis padres. Entonces comencé a tener actividades extra. Una a una, inglés, marching band, banda de metal, extra estudio a la especialidad, tareas, y por supuesto, atender la casa. De repente ya no tenía tiempo para desperdiciar. Si me sobraba algo de tiempo veía a los amigos que quisieran verme, o pasaba tiempo con la familia. Me encantó. Joder es lo mejor; no me aburro para nada, me siento útil, viva, en movimiento, responsable. Podría vivir así. Quiero vivir así. Pero al terminar el semestre desaparecen mis obligaciones en cuanto a cumplimiento de horarios. Hoy, me he inscrito a la escuela (a Dios gracias de que no fue el martirio de la vez pasada), y empezaré una vez más a estudiar, a organizar tiempo, y, aunque ya acabé con inglés, hay un montón de cursos que podría tomar. ¿Cómo había podido vivir hasta ahora así? Con razón estoy bien inútil y no sé hacer nada