domingo, 20 de octubre de 2013

De dos a uno

Desde que mis gatos llegaron a mi vida los contaba como paquete. Los dos tenían que dormir juntos, comer a la misma hora, estar en el mismo lugar, y si uno iba al baño, pues de una vez que fuera el otro. Poco a poco me hicieron saber mi error al rebelarse como seres independientes, y aunque fue difícil comencé a entender que eran dos pequeños individuos diferentes.


A pesar de haber nacido de la misma madre en la misma camada, Panquecito siempre fue más pequeño; nuestra teoría es que recibió poca leche de la madre, y lo reafirmamos por su constante perseguir del costado de su hermana al dormir, como buscando una tetilla para mamar. Su pelo no creció tan suave y bello como el de su hermana, y su cara era torpe como sus acciones; se volvió un desmadre al crecer, un rebeldillo que se harta de ser agarrado más de diez segundos, y sin embargo de los dos es quien más pide mi atención y necesita que lo acaricie por lo menos tres minutos sin parar.



A la hora de comer se empaqueta lo que sea, adora el atún, le ruñe a las cosas que no puede masticar y entre otras cosas se devora la lechuga, gusto que su hermana no comparte.

Por un par de semanas, cada vez que me escuchaba practicar en el piano se recostaba a mi lado y dormía hasta que terminaba, y de los dos, es quien siempre ha disfrutado más dormir cerca de mí, desde que llegó a la casa y dormía en mi cuello, en mi cintura cuando veía series en la computadora o en mi almohada algunas noches.




Cuando era pequeña, Galletita era una diabla, siempre corriendo de un lado a otro; fue la primera en aprender a subirse a la cama y a los sillones, pero en cuanto fue creciendo se tranquilizó, y ahora juega moderadamente. Aunque le quedan todavía dejes de travesura cuando juega con Maromi o se avienta a los cordones de las cortinas y se balancea de un lado a otro hasta que las desata, a veces, aún después de que el cordón caiga al suelo, sigue haciendo malabares que sólo la espina dorsal felina y los músculos entrenados de un acróbata del Cirque du Soleil podrían hacer.


Al principio era bien nena para comer algo que no fueran croquetas y los corajes que me daba que me dejara la carne que había traído sólo para ellos. Ahora ya a fuerza de trancazos y porque no siempre podemos conseguir croquetas ingiere comida "normal", le gusta particularmente el huevo. Ya se ha llevado sus regañadas por quitármelo del plato cuando no veo.

Ese horrible día en que Panquecito se echó una silla encima y tuvimos que verlo inconsciente sobre un charco de sangre, Galletita lo rodeó muy poco alarmada, y cuando llegué del veterinario ni siquiera lo volteó a ver, volvió a las travesuras y energía que hace tanto no mostraba, jugando a mi alrededor mientras lloraba en el piano.

A la hora de dormir, Galletita escoge un lugar lejano en el espacio en el que estemos, pero nunca que no podamos compartir calor. Cuando duermen en las tardes, separados, invariablemente se buscan en sueños y terminan acurrucados juntos.

Los conozco como a personas, sus maullidos, sus miradas, su manera de acercarse a mí, entre ellos o con otros, y ellos a mí, saben mis horarios de salida y llegada, mis órdenes de alejarse de la comida o regresar a la casa. En mi vida normalmente solitaria, son mi silenciosa compañía, y aunque es algo que las personas cercanas a mí o mi familia no puedan entender, sé que cualquier persona que tenga un gato y lo quiera, lo comprende.

Panquecito se fue. O se lo llevaron. El caso es que no está.
Lloré mucho, pero ninguna de mis lágrimas lo trajo de vuelta. Quién diría que llorar no lograba nada.
No han pasado dos días y siento un vacío.


Mi perrito se ha perdido
de orejas y espalda blancas
siempre solíamos estar juntos
Con lágrimas en los ojos
vivo el día a día
Por favor, rápido, vuelve a casa...
Incluso si llueve o hace viento
prometo sacarte a pasear...
Por eso, rápido, vuelve a casa...

Hacía alrededor de diez años que no tenía una mascota, así que cuando conocí "Wo qui non coin" no entendí cómo se sentía, pero sabía que no quería sentirlo.

Es una pena saberlo.

lunes, 14 de octubre de 2013

Formar una comunidad

Cuando siquiera supe del lolita como apenas me podía ver a mí misma con esa ropa mucho menos visualizaba a más de una persona juntas; en ese entonces las comunidades eran algo que ni me pasaban por la cabeza y que toda la gente que usaba lolita eran individuos aparte que usaban el mismo estilo pero no se relacionaban entre sí.

Cuando finalmente dejé de esperar a que los vestidos me cayeran del cielo y me puse a trabajar por lo que quería me enteré de lo que eran y de cómo hacían reuniones temáticas, se vendían ropa, hacían dinámicas y fue así que, aunado a mi eterno sueño de tener amigas estables, pensé en lo bonito que sería tener compañía en este gusto en específico.

Gracias al foro de My Lolita Style supe que había otra chica en mi mismo estado, que también empezaba y se leía frustrada por la falta de compañía lolita y la sobra de chicas que a cualquier cosa acorsetada o maid lo denominaban "lolita". Pensé en hablarle, pero jamás supe cómo hacerlo sin sonar como una acosadora: ¿Es de verdad prudente contactar a un desconocido porque lleva la misma ropa que tú? (¿Los metaleros detienen a otros metaleros en la calle y los invitan a tomar algo sólo porque traen a la misma banda en la playera?) Han pasado tres años y aún no encuentro una respuesta convincente.

Ella y yo nos vimos varias veces en la calle, en las convenciones, teníamos montones de amigos en común, a veces las dos de lolita, a veces una, otras ninguna, pero jamás nos hablamos: no tengo idea de cómo es el sonido de su voz, sin embargo más de una vez nos hemos sostenido la mirada.



Cuando me mudé a otro estado pensé que contactar a la comunidad lolita sería una buena manera de conocer personas y hacer amigos, pero cual sería mi sorpresa al ver que no había seña alguna de lolitas que se reunieran.

Un buen día una chica publicó en la fanpage de MLS por lolitas del mismo estado y al ver la respuesta de por lo menos cuatro chicas me apresuré a contactarlas a todas y summonear una meet up.

Como ya les había dicho la primera vez fue un fracaso. Todas cancelaron a último minuto y una simplemente no llegó. La verdad me decepcioné muchísimo, y pensé que tal vez era sólo de dientes para afuera que querían hacer algo y eran sólo ese tipo de personas que hacen muchos planes y sueñan mucho pero no hacen nada para cumplirlos.

Aún así, ya más calmada, decidí dejarlo de lado y hacer una nueva cita. Nuevamente la actitud fue muy positiva y la sugerencia bien aceptada. Decidimos ir al mismo lugar y nos quedamos de ver en la plaza de armas porque no sabían llegar. Esperé media hora y nadie llegó. Pensé que tenía un límite y que iba a mandar mucho a la tiznada mis sueños de comunidad y me iba a volver una huraña y a ponerme mis vestidos bonitos para maratonear Tiger and Bunny y comer helado del bote así que me fui.

Me detuve en una plaza a tomar agua cuando Lorena me habló al celular y me dijo que se le había hecho tarde, pero ya estaba allí. Tomé toda la voluntad que me quedaba y regresé. La vi toda esponjadita en un vestido de BABY (que, táaachenme de pecaminosa pero pensé que era un bodyline muy bonito... es de la misma tela del love nadia @_@) y con una cara tan joven que tenía miedo de que me metieran al bote (Mapache, eres muy valiente, la vida da muchas vueltas y ya me dieron mi merecido por todas las burlas). Su madre y su hermana estaban ahí, y la mamá me preguntó a dónde íbamos y cuánto nos íbamos a tardar; yo sólo pensaba en lo extraño era salir con una persona a cuya madre tenía que darle explicaciones de este tipo. Dije una hora que podía aprobar y finalmente caminamos.

 

 Nos vimos en un establecimiento llamado "Waffle In"... not pun intended! Les juro que no fui yo quien lo escogió, pero fue una graciosa coincidencia~

 

A pesar de la limitada conversación que pueda haber entre dos personas con una diferencia de cinco años, fue muy agradable, hablamos de muchas cosas lolita que normalmente no tengo con quién platicar (de esas pocas cosas que Rodrigo y yo no hablamos) y al final consortamos volver a salir y hacer cosas mejor organizadas, dinámicas y divertidas (así fuéramos sólo ella y yo -y su hermana-) y tal vez lograr que las otras se animaran a incluirse.

No hemos vuelto a poner una fecha (aunque sólo ha pasado una semana de eso), pero con esfuerzo, poco a poco, quizás de la misma manera que trabajé para hacerme de un guardarropa, pueda ayudar a crear una comunidad.
Mi conjunto de ese día~ Estrenando el vestido de Innocent World que me llegó el día anterior (mi primer IW ; A ; ...*voz de discurso* Quiero agradecer a todos mis fans, a la disquera, a mi productor... *sob sob*). Voy a hacer un review... algún día 8D

miércoles, 9 de octubre de 2013

Cumplidos

Entre sus muchos trabajos, CLAMP posee un tomo autoconclusivo llamado "The one I love"; una serie de pequeñas historias sobre la vida de diferentes mujeres y sus situaciones sentimentales. Desde una chica que termina con su novio y conoce a alguien que le atrae pero es menor que ella, hasta otra con un novio, un mangaka que se hunde en trabajo y al que, a pesar de vivir juntos, apenas tiene tiempo de ver.
Una de estas historias narra la prerrogativa de una chica que piensa que "bonito" es un cumplido futil. Cualquier cosa puede ser "bonita": una prenda, un artículo, una expresión. Todo mundo usa "bonito" para todo, todo el tiempo. El problema va cuando el chico que le gusta la llama "bonita"...

Personalmente comparto este pensamiento en cierta manera. Un cumplido hacia al aspecto físico de alguien puede ser dicho por cualquier persona, relacionada o no contigo. Ni su veracidad ni su intención puede ser comprobadas, y es esto lo que me dificulta tomarlo muy en serio, como algo convincente que pueda añadir a mi concepción de mí misma. Un "bonito" de una persona que conoces, alguien a quien estimas se siente como una reafirmación de este lazo que ya se tiene, es más una manera de expresar cariño que de expresar una opinión, lo que coloquialmente llamamos "ver con ojos de amor".

He visto varios debates la situación de que el amor entra por los ojos. A un desconocido no puedes atinar decir un cumplido fuera de su aspecto físico porque no conoces a esa persona, ¿cómo piropear sus ganas de vivir, su responsabilidad, su serenidad, su calma, su alegría, su confianza, su perspectiva de vida, sus buenos valores cuando es la primera ves que le miras? Aún así pienso que el lenguaje corporal, la expresión del rostro, la elección de la ropa, la actitud, su saludo, su tono de voz puede decirte cosas que pueden o no ser dignos de un cumplido.

Los cumplidos "específicos" son los que siento un poco más sinceros, más que algo vago, por compromiso o la repetición de un discurso que hemos escuchado, puesto que infiere un raciocinio detrás de esas palabras, que no son un gasto innecesario de palabras, fue una decisión bien pensada de la otra persona a halagarte.


Él se sienta a mi lado desde el día uno, dos horas, una vez por semana. No hablo con nadie más que él. ¿Qué tanto puedes conocer a una persona en ese lapso de tiempo, si a su vez tienes que atender la clase? Y sin embargo hablamos, y reímos, y discutimos, y usamos una sola computadora porque el Finale sólo sirve en la mía, y nos miramos, y luego desviamos la mirada, y luego no decimos nada.

Dejo que él maneje las cosas, excepto ese día, ese día era yo quién movía la batuta.

-Te sientes poderosa. -me dice y asiento y río. Mi lectura es mejor, así que hago las cosas más rápido: dos horas es suficiente para adelantar mucho trabajo.

-Y ya te crees mucho -dice, se sonríe y mira la pantalla- porque eres una mujer inteligente -volteo al término "mujer" en vez de "chica"-... una mujer capaz que puede hacer multitareas.

Cantidad de albañiles y mecánicos y misóginos en la calle me han dicho "lindura", "mamacita", "preciosa", "hermosa", montones de chicas que no tenían nada qué decir me dijeron "te ves súper bien" "¡ay, hermosa!", pero en mi vida nadie me había llamado "mujer inteligente, capaz, que puede hacer multitareas".

Cumplidos.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Reflexiones de puente o "todos a bordo de este tren gay de la amistad"

"Quien quiere hacer cosas, lo hace, no lo dice, pues al hacerlo, se dicen solas."
Es una frase que tiene una sabiduría tremenda que poquísimas veces en mi vida he podido aplicar: soy una poco admirable mujer que piensa las cosas y no las hace, que sueña despierta y sigue hasta desvelarse tejiendo proyectos que no se concretan y desvaríos que terminan en abortos de ideas, gestaciones interrumpidas.

Esta vez lo quise hacer, y lo apliqué más por miedo a la ley de Murphy que por la persecución del ideal.
Como ya había dicho antes, Puebla es un estado del que soy ávida y al que le tengo particular admiración por su belleza. En mis fantasías cotidianas sorteo mi futuro viviendo ahí o en Morelia.

"Quiero ver a Yuriko"

Un costal de cojones de veces he dicho que quiero ver a mis amigos de internet y ser felices por ahí. Y hacemos una vívida imagen de cómo sería nuestra vida juntos y de que algún día nos veremos, con una certeza increíble, casi como si de verdad estuviéramos haciendo el mínimo esfuerzo para lograrlo.

No quise decir nada y bajo la premisa de "guarda dinero, a ver qué pasa" y tomando un comentario suyo como a quien le ofrecen la mano y agarran el pie en un par de meses me había autoinvitado a su casa para pasar el puente del 16 de septiembre.

Mi padre llegó de "visita" (en realidad venía para hablar con su corrector/editor/noséquiénsea para su novela orz) el miércoles anterior a mi salida, y a pesar de temer por mis órganos por ir a visitar a alguien de internet, me pagó uno de los pasajes y ambos viajamos el sábado.

¿Qué les puedo decir?
Yuriko es monísima, tiene una voz encantadora y un gato enorme que podría golpear a cualquiera de ustedes y quitarles el dinero del almuerzo de no ser porque es muy flojo para hacerlo.

 
 
 
Yuriko estrenó falda. Su coordinado tenía muchos detallitos que lo hacían ver bien mono, pero que no se aprecian en las fotos y no la quise acosar D:
Bibi parecía mariachi-loli. Fue por ella que casi no nos prestaron atención, como que la gente decía "Han de ser de algún festival".
Yo me llevé el Love Nadia y todas se volvieron locas con su "¿¿¿El LEGENDARIO Love Nadia??? Oh, Dios mío, déjame tocarlo". ¡Fue bien raro! Creí que era un vestido común, quiero decir, es de bodyline y le queda a casi todo mundo por el shirring, no sabía que era tan inalcanzable ^^u

Acordamos salir a lolear el sábado que hubiera menos gente porque somos unas hurañas. Ella fue toda bella y se acordó que le había dicho que jamás había visto una lolita en persona y me arregló como sorpresa mi primera meet up ; /// ; *sobs*

Las lolitas son esponjosas y rebotan con gracia al caminar, tienen una sonrisa tímida de quien sabe que es observada pero en un segundo respiro toma valor a pesar de ello, caminan con cuidado y con consciencia del espacio que ocupan. 

Caminando en la calle, hablaba y reía con Bibi (mi corazón se hace más joven cada vez que hago reír de esa manera a una persona, les juro que me quité como 9 meses) me daba cuenta de las miradas de la gente, pero prestarle atención a las personas y a la plática era muy desgastante así que no tardé más de dos miradas en decidir que era más importante hablar con ella que flagelarme por llamar mucho la atención con mi vestimenta.

 
  
Pueden ver la entrada que hizo Yuriko al respecto aquí ~

Lo siguiente en la agenda era ver a Natalia Lafourcade  (~~~~~~!!!!!!) que estaba abierto al público en la plaza. El concierto se empezó tarde como su madre, pero comenzó primero Óscar Chávez, a quien ya tenía casi dos años de no ver en concierto. Me dio mucho miedo como músico. Los Morales ya son muy viejos, y él también. La calidad de sus requintos y de su afinación decae, así como su actitud hacia el público. Y puedo entenderlo. Después de tantos discos y proyectos, de canciones de protesta, de involucrarse en los movimientos sociales y cuarenta años después a la gente sólo le importa que cante "Por ti" en los conciertos. Ninguna canción contra el gobierno, ni porque nos están agarrando a palos. Es todo como "Debo partirme en dos" de Silvio. Tan amargo...

 
 
 

En lo que esperábamos por Natalia hicimos algo de desmadre (Lupita ya se había ido) y gritamos por igualdad para el Pueblo y muerte a sus sillas VIP clasicistas de mierda e___é. Como eso pasaba mucho en Durango ya me tengo todo el discurso de "fuera el elitismo y sus vallas".
La actitud de Natalia fue totalmente diferente a la de Óscar. Al principio creí que era por su juventud que todavía no estaba cansada de que al público le gustaran las tres mismas pinches rolas y obviaran todo lo demás que haya hecho, pero luego finalmente lo entendí. Si bien tocó sus all time favorites, fueron arreglos. No eran exactamente iguales. Y, bueno, estoy segura de que lo disfruté de manera diferente a los demás, pero es algo con lo que uno vive cuando estudia música. Los cambios de ritmos, el juego de intervalos de la voz, el cambio de compás, la experimentación con la instrumentación. Pero qué buenos músicos tiene y qué buena arreglista/compositora es ella, diablos.

 

Al día siguiente fuimos por recuerditos y a ver lo que se podía con la lluvia. No turisteé tanto como otras veces, pero no le tomo mucha importancia porque mi objetivo era convivir con Yuriko. Vimos además Shingeki no Kyojin. No la vi en esos dos meses para poder verla con ella. Resulta que a pesar de saberme la mitad de los spoilers casi todo lo que suponía yo gracias al fandom fueron puras jaladas al final. Definitivamente hace falta que uno se forme su propia opinión. Hay tanto que decir que haré otra entrada prescindible luego.

Esa visita fue casi como un masaje de Rodrigo. Tengo muy pocas amigas y la verdad sí me hace falta el punto de vista de una persona de mi mismo sexo. No se trata de temas necesariamente "femeninos", sino que la vida a través de los ojos de una mujer y de un hombre es realmente diferente y siento la necesidad de compartir esa empatía que sólo se puede tener con otra chica. Cuando me tomó de la mano para sacarme del barullo del concierto sentí algo que ya no recordaba; la simpleza de saber que eso podía ser algo normal, que eso es algo "que hacen las amigas".


El lunes regresé a mi casa, emocionada porque las sorpresas todavía no terminaban, y tenía la meet up con las chicas de Querétaro.
Mi coordinado de ese día. Me estoy esmerando mucho en mis coordinados~! o.ó Les digo que ese Valentine me inspiró un montón. De veras que esas cosas funcionan: si tienen planeado algún Valentine para cualquier chica, aunque no la conozcan, háganlo, es puro amortz que se transmite.

Esperé cuarenta minutos afuera del restaurante y nadie llegó.

FIN

(Pospusimos la reunión para el 6 de octubre, pero me siento herida. Como con Bertholdt.)

¡En fin! Llegué a la casa para terminar Shingeki mientras mi padre intentaba hacer un blog.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Novedades de persona que no tiene con quién platicar

Honrando la actividad que había propuesto (la cual sigue abierta, no tiene fecha, ni es obligación y es completamente libre porque su único fin es conocernos más y repartir amortz~), la semana pasada recibí el paquete de Ys.




Si bien mis expectativas, como dichas en la convocatoria, eran una enorme carta con toda la historia de su vida y un objeto (porqueesofueloqueyohicecoughcough), Ys se voló la barda y me mandó un paquetote con regalitos todos monos y notitas y yo me sentí como en navidad (considerando que hace años que no recibo así de regalos y así ; - ;).


 

Crafty Ys me hizo a mano una bufanda y una gorra (amo las gorrassnnn~) que, atínele (al precio), combina increíblemente con la paleta de colores de mi guardarropa~

 

¡Pensó hasta en mis gatos! ; o ; Galletita se ve súper sepsi en su collar y Panqué se ve menos pendejo. Todo un éxito, excepto porque los tiraron a los 3.1416 segundos y tuve que guardar el dije para que no se perdiera.

 
Mis animales fueron muy felices de tener caja y papeles para gozar. Coincidentalmente llegó mi paquete de Psique (no hay gran review, la tienda es buena, los productos son buenos ¡compren ahí!) así que estábamos regodeándonos en la cama en un sábado de delicioso cielo nublado.

Normalmente no me tomo fotos... pues en general, pero esta vez quería dejar vestigio de que me regalaron/compré cosas y de hecho las uso y me alegran.

  
If you have no idea how to pose in front of a camera, clap your hands~

(1) Estrenando las famosas medias de esqueleto. Esas sólo las quiero para uso diario, no creo que algo en mi guardarropa loli funcione con ellas ^^u
(2)No se ve una mierda nada pero en la segunda está un relicario (toda la cochina vida quise uno de esos así que se abriera, no tienen una idea de lo encojonadamente encantada de la vida que estoy~) que también ordené en Psique. El peinado (porque, sí, estoy peinada) me hizo ver por fin porque las chicas de mi salón
dicen que me parezco a Sakura (CCS).
(3)Ys, sé que dijiste que para el loli, pero pues ahí voy yo y lo uso con mi ropa chola.
Fue gracias al valentine que recibí que me sentí inspirada para volver a vestir lolita. Eso de "más seguido" me hizo pensar que, verdaderamente, casi no lo visto, y cuando lo hago no me arreglo demasiado, menos aún tomarme fotos y subirlas a internet (cuando Dany preguntó que si alguna vez habíamos pensado en hacer una sección de Daily Lolita en nuestros blogs sólo pensé "¿quién querría ver mi fea cara y mis coordinados sin chiste todos juntos en un sólo tag?"), así que el ver que alguien en el mundo lo notaba me dio una chispa "Puedes hacerlo más. Puedes hacerlo mejor."



Decidí vender este vestido y darle publicidad haciéndole un coordinado elaboradón. Me regaño por no haberlo usado así antes, no entiendo cómo no se me prendió el foco orz


 
La bandita no se ve, pero les juro que justifica el azul cielo de las wristcuffs (porque no quería que se viera muy matchy-matchy). ¡Ppppose de Magical Girl para la posteridad! Me veo de veras ridícula, pero me divertí y colocarla en línea es ahora completamente justificado.
Eran las 6 de la mañana, tengo una cara de flojera que no puedo con ella. Fue la primera vez que usé lolita más full para ir a la escuela. Paquito sólo dijo "¿qué traes abajo de la faldaaaa?", Esaú dijo "No mames, no, ¿por qué tiene bolsas? Esas cosas no se suponen que tengan bolsas, no" (Sí, mi respuesta fue "pues porque estoy chingona"), otro compañero se sonrojó y dijo "Te... uh... ves bien". Luis dijo "Nomás a ti se te ocurre venir a la escuela así... De lolita" (no tenía ni idea de que él supiera lo que era el lolita D:) y las niñas se empanaron un montón y dijeron que el vestido era muy bonito, después de hacer "bawww".
Pasé doce horas fuera de mi casa y desconocidos me dijeron que "me veía bonita" (¡es la primera vez que un desconocido me halaga, en vez de decir una guarrada!), otro señor dijo que mi vestido era muy feo, así, como si su opinión de persona que no voy a volver en la vida me importara un pepino! Me sentí muy bien de mandarlo al carajo, seguro en otra época me hubiera atormentado porque alguien en la calle me dijera algo de como me veo (como dato curioso, es la primera vez desde que uso lolita (2011) que alguien reacciona así).

Estoy mucho muy emocionada por este puente (día de la independencia de México y así) porque de hecho voy a hacer cosas, además de... ¡chan, chan chan! Tener mi primer meet up lolita~
Así que quizás vean el nacimiento de una comunidad lolita en Querétaro~
O tal vez todo vaya del asco, nadie lo sabe.
¡Pero todo estará escrito por aquí para su entretenimiento! 8D

viernes, 6 de septiembre de 2013

Suéltalo, y luego, deja que se vaya

-Creo que me gustas.-dijo él juguetonamente.
Sonreí condescendientemente.
"Tu a mí no, pero te lo agradezco" pensé y comencé a idear cómo decirlo.
Tomé aire y comenzamos a pasear mientras intercambiábamos sonrisas.
Estaba tan relajada que el ambiente era soporífero: todo se volvía una fotografía de instagram con filtros vintage y un pulso lento al caminar y al existir en general.
No creí necesario responder nada, él no parecía pedírmelo.
"Gracias. Gracias. Gracias" continuaba sintiendo sin decir nada.
Nos detuvimos y tras ver a los conductores y saludar, subimos a la van blanca. Era como estar ebria en un sueño que normalmente no tendría, con una gama de colores tan inusualmente brillantes y frescos.
-¿De quién es? -señaló el chico a mi regazo.
-De mi papá. -respondí, al mirar el libro en mis manos, y al momento se me llovieron los ojos- Ya no está, ¿creo...? -volteé el cuello y observé lo que su expresión corporal me decía: que él sabía algo, tal vez todo, más que yo.
-¿Qué dice? -preguntó aún sonriendo, con esas sonrisas que ponen los adultos cuando miran a los niños descubrirse en sí mismos algo que ellos ya han vivido.
No quise llorar, aunque los ojos vidriosos no me dejaban ver nada.
-Que me lo dedica.
-Es un bonito gesto, ¿no?. -respondió. Se me vinieron a la mente todas las cosas que había pensado al haberlo leído por primera vez. "Un libro de cuentos de muertes. El segundo. Primero incluso el vecino que tú. Es sólo que fuiste la única que fue. Se le acabó la gente. La última. La que sobra. Como siempre."
Con su cara me decía que estaba bien decirlo, que él no me juzgaría y que todo lo que yo sentía estaría a salvo con él. Que él sería mi seguridad.
Reí ya con lágrimas en los ojos.
-Sí ¿verdad?
De repente olvidé quién era quien conducía.
-Hey... Supongo que está bien estar bien antes de que... muera ¿no? Antes de que sea como ahora mismo.
Me miró con amor.
-Yo creo que sí.


viernes, 30 de agosto de 2013

Vestirse raro

Aparentemente, me visto de manera que llamo la atención. Según parece las medias por encima de la rodilla junto a shorts y faldas tableadas, calcetas con rayas o estampados, blusas con moños y volados, listones en el cabello, muñequeras y combinaciones de colores pastel y neutros es algo que la gente considera muy extraño. Si bien me he acostumbrado a que la gente me mire en la calle nunca ha terminado de gustar. Camino con la mirada fija al suelo, como los caballos, para no distraerme al ver las caras de la gente, y deseo con desespero tener algún mp3 y audífonos para no oír lo que me dicen. Nadie me grita cosas "feas", nadie se ha atrevido a insultarme, pero las miradas azoradas de las señoras o los horribles piropos de los hombres hacen de mi uso de la vía pública un sacadero de suspiros de resignación, pero pienso firmemente que aunque esos tres segundos son desagradables ninguna de esas personas vale la pena para que yo deje de vestirme como quiero, porque lo hago para mí y a pesar de ellos y no al revés.

Es bien curioso como al principio la gente necesita saber por qué lo haces. ¿Te gusta un chico? ¿quieres impresionar a alguien? ¿a quién quieres parecerte? ¿quieres enojar a alguien? ¿es una etapa rebelde? (A mi sólo me miran con un enorme signo de interrogación en la cara, por la "suerte" de usar ropa femenina de manera "poco convencional", pero sólo puedo imaginarme la de cosas que deben de preguntarle a alguien con piercings, tatuajes, cabello de colores, ropa rasgada, de colores vivos, de colores oscuros, con cadenas o alguna cosa más "extrema" que unas medias rosa pastel arriba de la rodilla.)
Lo "curioso" es que siempre tiene que haber una razón externa. Tienes que hacer para satisfacer a alguien más o para joder a alguien más. Cantidad de personas se han sorprendido de escuchar de mi boca un "porque me gusta", y es que por alguna razón las personas de verdad creen que la otra gente se levanta en las mañanas y dice "¡Ah! ¡Esto le va a encantar a los albañiles de la construcción! ¡Seguro que podré oír gráficamente la cantidad de cosas sexuales que me harían!" o "¡Wow! Definitivamente este conjunto hará que mi madre llore en la mañana y pregunte cómo es que salí de esta manera y me haga llegar tarde a la escuela por pelear. Perfecto".

y, wow, adivinen qué la verdad es que la gente se pone eso porque le gusta la ropa o no tiene más qué ponerse.
Les daré un momento para sentarse y procesarlo.

Mi razón por usar lolita es la misma por la que uso shorts de tela, blusas muy largas, tonos aguamarina y cafés: porque me gusta. La silueta es bonita, los vestidos me gustan, los modelos son agradables, y me lo pongo cuando tengo ganas y no resulta inconveniente (nada de lolita cuando lavo los baños, orz)
Sea que le guste a mi madre, pareja, amiga de la secundaria, albañil de la construcción de la esquina, señora de las tortillas, lo voy a hacer porque a mi me place y no es discutible cambiarlo porque es un ámbito de mi existencia que no le concierne a nadie que no sea a mí, y a menos que directa o indirectamente afecte a alguien más planearé en cambiarlo, pero seguirá siendo bajo mis estándares, con lo que yo esté cómoda.

Partiendo de esto podemos inferir que, si contra viento y marea lo voy a hacer, lo más probable es que también lo haga cuando hay viento en popa.

Esta es mi visión respecto a las comunidades: si ya lo hacía sola, pos 'ora si me dan rienda lo voy a hacer con más ganas.

Y, pues, ya me conocen, todo este choro mareador fue para decir que
no mames, me hicieron un valentine y se siente tan menos solo ;_____; 

se siente bien saber que hay una voz positiva tras los murmullos de la gente.