Mostrando entradas con la etiqueta Tengo problemas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tengo problemas. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de marzo de 2015

El lugar que te está esperando

Fuera de la línea principal de juegos, la variable en común entre los mundos del Silent Hill son las representaciones de la ciudad como el propio infierno del personaje. Cada temeroso recoveco de la mente de la persona a entrar al pueblo será descubierto, desmenuzado, deformado y aumentado, volviéndose un recordatorio físico de aquello a lo que no podremos escapar nunca, toda la podredumbre que se descompone en nuestra mente.


En lo personal no puedo evitar ver ese lugar como una terapia obligatoria, una en la que no importa cuánto niegues tus problemas resurgirán en forma de fichas horribles criaturas; lamentables, temibles: fatales. Si quieres sobrevivir la negación no será la manera, ni culpar a otro o mantenerse estupefactos por el shock: Silent Hill tiene un historial larguísimo de personas que creyeron que podían seguir su vida fingiendo que no pasaba nada, que los monstruos no eran reales, que si se escondían o esperaban rescate sería suficiente. Para sobrevivir hay que hacer algo, y, desventajosamente -para la propia comodidad-, ese algo es enfrentar la basura mental.


Negación. Como la que te gusta~

En ese aspecto la ciudad es más amable que el psicólogo al que claramente deberías estar viendo (o que si ya estás viendo deberías cambiar por el poco progreso): te dan una escopeta y un tubo de metal oxidado para golpear todos tus traumas, mientras lloras, rabias y descargas lo que traigas dentro.

Al ver las historias de los personajes que sufrían el estar varados en la colina infernal, me sentía mal por ellos, sus tragedias, la manera en la que los demás los trataban, pero a medida que avanzaban me daba cuenta de que ninguna de esas cosas caía sobre ellos por ser mártires, y si bien no podía decir que eran malas personas que se lo merecían, estaba segura de que ellos mismos habían creado ese infierno propio.







Me acordé de ti. Pensé en todo lo que verías allí, me imaginé cómo sería si lo vieras en esa perspectiva, en la que te enfrenta a la realidad. Por un momento quise que fueras, a tener la terapia de tu vida.

Me ha dado por soñar con nosotros. Lo sueño a él, en nuestra casa, bienvenido, invitado, a todos hablándole, queriéndole: invalidándome. Es pesado, saber que nadie me cree, que a nadie le importa, que todos lo hacen menos, pero yo sí me creo, y me rehúso a dejarme derrotar, aunque no cuente con ellos, quiero salir, aunque en vez de aire respire miedo.

Despierto, confrontada por mis propios sentimientos, por los temores de mi psique.

Todos tenemos nuestro propio pedacito de Silent Hill.


domingo, 28 de septiembre de 2014

The worries of a Waffle

 

Me desemplearon el 15 de septiembre. El jefe habló en la mañana y avisó que el gobierno había hecho recortes de presupuesto "debido a las lluvias" y dos de las cuatro células corales del proyecto serían eliminadas, ningún pianista quedaría, y asimismo, varios maestros también serían despachados.
Trabajé un mes y medio sin paga, y seguirá así hasta que me dé de alta en hacienda y haga papeleo.
La historia de mi vida laboral es siempre igual: conseguir un trabajo y no poder llevarlo a término o no percibir sueldo.
Por mi carrera es de lo más normal que nadie simpatice "¡Bueno! Pero lo verdaderamente sorprendente es que hayas conseguido un trabajo en primer lugar" (como cuando mi hermano y cuñada descaradamente dijeran "¿Tesis? ¿Hay algo en música de lo que se pueda hacer tesis?"), pero lo mismo me pasó cuando trabajaba en el laboratorio de análisis clínico, o en el puesto de hamburguesas.
Me gusta mucho estar ocupada. Al revisar mi vida, los momentos en los que me siento mejor conmigo misma son aquellos en los que hago algo, en donde dejo mi estado de parásito, aunque sea un poco.
¿Y ahora qué?
Quiero revolcarme en la autocompasión, pero la verdad es que el desempleo no hace a nadie un copo de nieve especial, porque todos andamos bien jodidos.
"¿Y ahora qué?"
Suspiro.
Pues a chingarle, supongo.


Quien sabe qué dato no verificable en la internet decía que las mujeres se veían al espejo "n" número de veces al día, (siendo n = un chingo) y como mi hermana (y un montón de gente) con Peña Nieto: ese güey no me representa.
Últimamente el descontento con mi cuerpo ha estado realmente fastidioso: mi poco interés en vestirme como lo que yo llamo lindo ha sido relegado por dos semanas, usando sudaderas viejas, ropa para el aseo y pantalones de mezclilla (tocar fondo sería usar tenis para algo que no sea deporte, que no ha pasado, por cierto). A las cinco y media de la mañana me visto en la oscuridad: no quiero verme en el espejo y enfrentarme al temible hecho de que no me gusto, a la que está adentro y haciendo pedazos la carcasa que se le fue asignada al nacer, la irresponsable que ha dejado que el cuerpo esté así, que la cara sea como es, y que la mente no pueda aceptar su realidad o trabajar con lo que se le ha dado.
Ocultar la mirada frente a espejos, vidrios, charcos: no quiero ver mi silueta ni mi cara.
Apesta que me guste masticar las ideas tanto, porque de repente me veo dudando de todo, y así no sólo existe mi aversión a verme, sino a que los otros me vean. Me apenan: qué vergüenza que tengan que ver mi cara al hablarme, mi pesado y testarudo cuerpo caminando, mis risibles dedos tocar. Qué asco. Perdón. Perdón.
Mis ojos no pueden enfocar como yo quisiera pasados los seis metros, y sin embargo poseen la increíble habilidad de ver bellos a casi todos. La manera en la que arquean las cejas, la separación y forma de sus ojos, sonrisas, la manera en que su cuerpo distribuye la grasa, sus suaves curvas, la manera en que su piel se arruga. Son hermosos y amables (con la habilidad de ser amados).
Lo dejo: ¿soy hipócrita por no poder pensar eso de mí? ¿Mi incapacidad de transferencia de ésta concepción de belleza hacia mí invalida mi subjetiva opinión de que los otros son bellos?
No lo creo, sin embargo no puedo evitar que mi tren de pensamiento roce la idea de que eso no está bien: mi mente me dice que no sea pinche incoherente, pero mi otra parte de la mente dice "no se puede todavía" y llora nenamente.

Eran las tres y a las cinco era Tiger & Bunny. Fui a quitarme la pijama. No hay pantalones ni calcetas para los botines. Miro el altero de faldas y el montón de calcetas con encaje y medias que no he podido usar. "Bien". Formo un atuendo. "Está bonito". Me miro en el espejo. "Me veo bonita".
Hoy empezaremos con eso.


Todos se han estado haciendo pendejos. La realidad es que Peny decidió no creerme, decidió que yo, junto con lo que dije no importaba. Volvió con su esposo y se negó a hablarme o dejar que sus hijos lo hicieran. ¿Cómo va a ser eso poca cosa? ¿Cómo van a pretender todos que eso no está pasando y sentarse a comer pavo en navidad? ¿De qué manera piensa ella ejecutar el plan de sacarme de su vida y la vida de sus hijos sin alterar la interacción con la demás familia? Y sobre todo ¿por qué carajos nadie habla al respecto?
Puedo delegarlo, pero el día llegará y todos serán los mismos negados que hace seis meses.
Me azora su imparcialidad, me ofende su indiferencia, me da lástima su cobardía.
Pero ¿y la mía? ¿has descifrado cómo te sientes de que Peny no te crea, de que no te deje ver a tu sobrina, de que haya preferido a su esposo, de que piense que está bien estar con él después de lo que dijiste? ¿cómo te sientes tú?
Quiero detestarla, pero no quiero conflictos.
Puedo delegarlo, pero el día llegará y yo seré la misma cobarde.

As usually, pics almost unrelated to the story.
Art by Yuumei.

domingo, 14 de octubre de 2012

"No tengo amigos" y conciertos de jazz

-Tus amigos siempre te han de decir que te ves bien bonita.-dijo, y escuché en su voz un deje de recelo.
-No tengo amigos.-Respondí sonriendo y seguí comiendo.
En su cara hubo una mueca de alivio y amargura.

-¿Vas a salir hoy?
-No.
-¿Y eso?
Reí y desvié la mirada.
-No tengo amigos.
Dejamos el tema.

-¿Qué pues, vamos al evento de mañana? ¿O vas a ir con alguien más?
-No tengo a nadie más con quien ir, madre.-dije mientras reía- Pero no se agüite yo aprecio mucho su compañía.
Ambas reímos.

-¿Por qué no fuiste a lo de los cómics hoy?
La pregunta era sorprendentemente seria, así que tuve miedo de responder.
-No tengo amigos.
Normalmente no le importaría. A nadie en la familia le interesa la vida que tengas fuera de su relación con ellos. A mi familia normalmente no le importa si tengo o no amigos.
-¿Por qué ya no tienes amigos?
Su voz trataba de ser amigable, pero su cara era seria, y sus ojos se llenaban de lágrimas.
Me di cuenta de que finalmente ella había notado que su hija se había quedado sola. Y através de ella, noté que yo me había quedado sola.
Encogí los hombros.
-Pero si fuiste el año pasado, ¿no? ¿Con quién fuiste?
-Mei.
Calló un poco.
-¿Y Gladyss?
Callé.

Se ha convertido en la misma cantata.
Pasa el tiempo y mi respuesta es la misma. Me da un poco de pena que ambos, mis padres y mi hermana piensen que les miento; creo que peor aún, me da pena que me vean tan patética.

No me siento mal, y en eso soy bastante honesta.
Sólo es un poco aburrido.
Muy aburrido.
Bastante aburrido.

Me aburre vivir: ¿no es eso un asco? Siempre creí que las personas en esta situación eran tristísimas. Necesitar de otra persona para encontrar sentido a tu vida es algo que no va a resolver nada, porque tu vida debe tener sentido por y para ti, no en dependencia de terceros.
Mi último terapeuta discordó conmigo, diciendo que era normal desear estar acompañado y tener relaciones significativas y fructíferas.
¡Pero qué injusto es eso! ¿Por qué no me puedo bastar yo misma para ser feliz? ¿Por qué tengo que necesitar de amigos? ¿Por qué necesito conversar?

No estudio. No trabajo. No tengo amigos. No hago nada. ¿Cómo es que estoy viviendo así?

Lo noté la semana pasada. Siempre espero con ansias los viernes porque es el único día que Rodrigo tiene tiempo para verme, pero esa semana saldría de viaje con su grupo a tocar en el Cervantino, así que realmente no había nada qué esperar al final de la semana.

Consciente asegún de esto, me apoyé del hecho de que el Festival Revueltas está comenzando para hacer algo al respecto y despejarme un poco. (Aunque lamentablemente me hizo realizar el hecho de que verdaderamente no tengo a nadie a quién llamar para salir a ningún lado. Y que mi amiga de toda la vida me mandó a la mierda por razones mágicas que sólo los unicornios entienden)



 
 Concierto de la Big Band de Oaxaca.
Me hicieron pensar que no soy realmente mala en lo que hago, que la verdad uno apesta más de lo que se divierte, y que no valió mis cuarenta pesos. Fui sola pero me alegré de salir de la casa aunque me topara con Armando.



 
Concierto de Ana Jopek. Uuuuuups. Fotos borrosas por pulso de borracho~. Fue una buena propuesta musical, me engañaron diciéndome que era jazz, sin embargo fue entretenido y diferente. Mamá me acompañó y casi se quedó dormida. Se me perdieron las llaves de la casa y tuvimos que ir a casa de mi hermana a que nos prestara su copia. Nos dejó afuera esperando 20 minutos: llegamos a casa hasta las 11 de la noche.



 
No importa cuánto lo intentamos, Rodrigo y yo no pudimos sacar una buena foto. Así de malos somos. Este fue un concierto de jazz de un trío de egresados de música; nos dio montones de ideas para sobrevivir sin Magallanes, dado que, apesar de que supuestamente todas las piezas eran compuestas por el baterista, su desempeño dejaba mucho qué desear (además de que se veía muy poco conectado con sus compañeros) y casi todas las canciones se sostenían del bajista (un bajista súper chingonsísimo a un nivel no sólo técnico y rítmico sino armónico) y el pianista. Lamentablemente ese día me encontré con mi ex-maestro de piano (una de las peores personas que he tenido el gusto de conocer) en la presentación, así que tuvimos que estar de bajo perfil, porque seguro me iba a escupir en la cara si me veía y de "perra estúpida" no me iba a bajar (probablemente ya me dice así, pero por lo menos no me lo dice en mi cara ^^u)


 ¡Pero está bien!
De lo único que realmente me arrepiento es



 
 
...DE QUE NADIE ME HAYA DICHO QUE WALLANDER EXISTÍA Y ERA EL LUGAR MÁS MARAVILLOSO.

[Nueva meta: tocar jazz en Wallander.]

miércoles, 22 de agosto de 2012

Un tag que no extrañaba.


Presumiblemente en algún momento me dejó de importar la gente.
No un completo desinterés, sino, verdaderamente mis sentimientos hacia la gente no podían pasar del aprecio, y poco a poco la niña tierna que abrazaba demasiado se perdió entre limitadas respuestas cordiales.
Quién sabe dónde habrá quedado esa parte de mi, si la habré tirado en el camino o la habré guardado en un escrito.

Siempre me han invadido los celos en cuanto al amor respecta. A mis amigos, eso es.
El amor a mis amigos es una de esas sogas que uso en el cuello y jalo sola.
No quiero ser la única, pero quiero ser especial. Tengo esa egocéntrica manía de creer que aporto algo a la gente, algo que no van a encontrar en otro lado, ni en la misma cantidad ni de la misma manera.
Cada comentario que doy, cada consejo y cada halago son distintos. Mi manera de agradecer en cada espacio de internet que tengo, la manera de felicitar en los cumpleaños, mi manera de decir "te quiero". No se repiten, así sea una sola persona que me dejó un comentario en el blog, nadie recibirá esas mismas palabras en ese mismo orden e intención. Porque quiero que se sepan especiales. Para que ambos lo seamos, el uno para el otro: que ese momento sea de un color diferente y recordable.

Me purga ver como paulatinamente la gente que ha conseguido mi cariño (ni siquiera yo sé cómo lo han logrado, sólo sé que están ahí, en mis entrañas) me olvida como si fuera tan fácil.
Amo pasar tiempo a su lado, hacerlos reír, escuchar sus pláticas, compartir lo poco que sé, lo mucho que imagino: estoy enamorada de ustedes, mis amigos, enamorada de nuestra amistad.
Ver como prescinden de mi tan fácilmente, de la sencillez con la que me olvidan o reemplazan, la manera en la que es difícil extrañarme me envenena poco a poco.

Hace tiempo que no sentía algo así. Desde el gran drama entre Leo, Talia, Gladyss y más de la mitad de las personas que conozco viví en una hermosa indiferencia en la que estrechar lazos de afecto con alguien era un idioma que no hablaba o interesaba hablar; y aunque me acerqué a varias personas, salvo Adi, francamente ninguno me importó hasta después.

Celos.

Tengo celos de la brisa que acaricia tus cabellos
De la arena que roza tu piel...

Celos de que puedas seguir caminando sin mí, sin mirar atrás, mientras yo camino dejando un espacio por si quieres regresar.

martes, 21 de agosto de 2012

Reparando la visión reflejada en el espejo


Cuando pienso en ello, me frustra mi confundida noción del tiempo últimamente. Ni siquiera puedo decir sinceramente "estos últimos días/meses" porque no tengo idea de cuándo comenzó, porque a cada paso que doy siento que ese es apenas el inicio, que falta mucha senda.

Pero aún así, mi cuerpo resiente los días, los viajes, la pesadez de los sentimientos, las malas mañas...

Estoy bien pinche confundida.

¿Cómo funciona esto?

En mis vacaciones estuve preocupada por demasiadas cosas, y apenas sentí que los días estaban "libres". Pero ahora que las cosas tienen un curso mejor definido, estoy nada más aquí sentada esperando a que llegue el día en que algo pase.

Sólo me levanto de la cama para ir a correr en la mañana y comer lechuga, lo que no es nada divertido...
Limpiar la cocina y arreglar la ropa no eran precisamente las grandes expectativas que tenía de mi vida. No tengo nada qué hacer y me siento inmensamente inútil de esta manera.

Cada vez que leo el blog de Shinobu y de cómo habla acerca de aprovechar el poco tiempo que le queda en su ciudad y sale por ahí y pinta y tiene proyectos y es toda feliz a pesar de las circunstancias que se le presenten digo: ¿qué carajos estoy haciendo de mi vida?

Para jodidos últimos meses que me quedan en Durango lo único que he hecho es renegar acerca de cómo a mis supuestos amigos no les interesa pasar tiempo conmigo, pero pienso que lo que debería de preocuparme realmente es por qué a mí no me interesa pasar tiempo conmigo.

Caramba, que tengo todo el día libre (cosa que ya hubiera deseado todo el semestre pasado, estudiando dos carreras) y no se me ocurre nada interesante en qué invertir mi tiempo. ¿Dónde quedaron esos proyectos que tenía en mente, esas metas, esa fantasiosa idea de felicidad que me daría poder hacer algo?

Así que he decidido hacer algo. Reorganizar mis prioridades y quitar del número 1 "quejarse como una nena porque mis amigos no me pelan" y colocar "ser feliz con uno mismo y conseguir una vida".

Iré paso a paso, comenzando en media hora a partir de la publicación de esta entrada.
Suerte, pequeña niña Waffle: suerte.

sábado, 14 de julio de 2012

A tu salud


De alguna manera terminé en la sala de análisis clínicos con una Química tomándome muestras de sangre. Eran un montón de estudios: perfil tiroideo, perfil hormonal, química sanguínea, insulina basal, y dos ultrasonidos.

El ginecólogo que haría mis ultrasonidos me inspeccionó cual vil ganado.

"Párate, por favor".

Señaló cantidad de desperfectos que no sabía que tenía; me pesó, midió y procedió a decirle a mi madre que todavía había esperanza para mí, que era algo que se podía arreglar y que estaría bien para que pronto me casara y tuviera mis hijos. Quizás mi enojo comenzó desde ese momento.

Mamá miraba al médico con una imperiosa fe, y tras escuchar sus soluciones mágicas para que yo dejara de ser la criatura defectuosa que tenía enfrente, realizó el ultrasonido de la vesícula e hígado. Enumeró más problemas mientras mi madre se fascinaba y le insinuaba que él debería de ser mi médico de ahora en adelante. Me mandó a tomar montones de agua y esperamos para el siguiente ultrasonido.


Más problemas.


El hombre, ya mayor, decía de vez en cuando como todo pudo haber sido evitado con anticipación, y mientras miraba la pantalla exclamaba un "¡Pero mire esto!" con un dejo de regaño, de acusación, un "¿Por qué hiciste esto?" me recordaba a mí misma un día de otoño en el 2009, con el pulso acelerado, vergüenza y súplica, diciéndole, pidiéndole a mi padre que de favor me llevara al médico, a escondidas de mi madre. También recordé el enfado de mi madre al enterarse que le había confiado mi salud a uno de esos sucios y corruptos médicos alópatas. Y el enojo crecía.


Entrada la tarde recogí los resultados, con algunos números muy arriba. Llegué a mi casa y le di a mi madre sus estudios mientras seguía viendo los míos, reclamó los míos y se los arrojé, recelosa, enfadada. ¿Por qué tenía que verlos si era algo entre mi doctora y yo?


No pasó tiempo sin que me reclamara "Vi tus resultados y no quiero que comas nada de esto", dijo mientras enumeraba las cosas que me prohibía. La rabia se estancaba en mi hígado.


Al día siguiente comenzó a llevarme a terapias alternativas. "Tienes que desintoxicarte, y volver a la dieta de grupo sanguíneo, y tomar las pastillas y las gotas, y vamos a ir al acupunturista. Pero ya. Es que no te preocupas por tu salud."


Las órdenes.
El ahogo. 
La mala salud. 
La incertidumbre sobre el futuro.
El sofocante amor.
El amor que no llega.
El amor que no hace nada.
No hagas eso.
No comas eso.
No vayas.
Me odias.
Me odias.
No.
No.
El control.


El control.




El control.
El control.
El control.


Quiero irme, pero estoy atada.

Atada con un cordón umbilical hecho de amor y culpa al cuello.

lunes, 19 de diciembre de 2011

E-mails que te cambian la vida

Hoy descubrí en mi bandeja de entrada una invitación por parte de Hotmail a revisar su compilación de correos electrónicos (voluntarios) por parte de sus usuarios, "aquellos mails que les marcaron o cambiaron sus vidas".

Evidentemente uno se pone a pensar "¿Tengo yo tal correo?". Pues bien, en mi caso no fue así. Para mí, el pensamiento fue "Obviamente es ese correo".

Es una historia vieja; una que ya he contado, una que me enoja, una que me va a perseguir toda la vida (maldición...)

Era mi novia, y yo era estúpida y quizás yo no estaba lista para ello, pero tuve muchas dudas, sobre qué era lo que pasaba, sobre quién era ella, yo, por qué estábamos juntas. ¿Qué me había atraído de ella? ¿Era real, o sólo una idealización mía? ¿Creé un personaje que me pudiera gustar y sólo le di el nombre de una persona que ya existía y resultaba que sentía algo por mí?

Tenía un humor del carajo. Fui detestable, cruel, déspota y egoísta por mis propias confusiones: no quería ser débil, y en ese entonces lo que parecía más cercano a la fortaleza era la crueldad.

Es un cliché gastadísimo en las películas, novelas, cuentos, mangas, poemas, canciones: "me di cuenta de que te quería hasta que te perdí". Es tan ridículo que me da vergüenza; pero más vergüenza me da el realizar que esa estúpida frase era lo que me había pasado.

Esto lo leí un día después de haber terminado la que sería mi última relación sentimental correspondida.

Comenzare diciendo q no tengo tiempo u u asi q -tratare- de ser breve..



mi hermana compro pastel!!!! OwO y de chocolate!! °Q° (eso era importante!!)



¬¬

see

bueno~

aqui esta la super explicacion de "Por q te amo"

(para empezar ¬¬ a las personas de la lista NO LAS AMO!! excepto a ti*

las personas de la lista de una manera u otra me han inspirado.. he(?) y si tu tambien... )



hace mucho, mucho (mucho) tiempo~(no, no tanto tiempo) pase x tu metro,solo lei pero no te firme

despues (no se como) volvi a pasar x tu flog, tampoco te firme, solo.. entre a tu hi5

y lei algo sobre ".. me gusta el Yuri!claro! xq no? xq ser mujer??" o algo si =3 y me *traumo* o_o no lo habia pensado

pero nunca habia escuchado q dijeran algo asi del yuri .w. talvez del yaoi

demo.. no del yuri..

hacia tiempo tenia en la cabeza unas escenas~

sobre dos chicas una sombrilla y una pomesa, pero realmente nunca le di forma ni nada

despues de leer eso me inspiro a terminarla.. o por lo menos darles nombre a los personajes n_ñ



se llaman hanna y... todavia no le pongo nombre a la otra ^^u



pero despues de unas semanas iia no encontre tu metro Y Y queria -x lo menos- firmarte

y despues de un monton* de combinaciones ..lo encontre de nuevo y te firme ^^

queria agradecerte,pero para eso tendria q darte la super~explicacion

sino pensarias q estaba loca u uU

asi q solo te firme como normalmente lo hacia

y pues

nunca -jamas- crei q me responderias o_o y mucho menos q me agregarias .__.u

see~

lo demas ya lo sabes~333



te amo

por la forma en la q te enojas y pareciera siempre estas enojada

por como usas la carita ":D"

la manera en la q hablas de t-o-d-o

por como escribes titulos en ingles q nunca entiendo~U

por como te inyectas las cosas -0-

cuando me llamaste x telefono y antes de colgar solo pude escuchar un "te quiero"

=///////=

fue tan sincero q hasta ahora no me la creo

la vez q nos peleamos y me escribiste "se supone q soy tu novia"

apenas me estaba cayendo el veinte~



Ammmh(?)

lo.. q escribi... en el espejo

del baño .//3

era " I love hana~chan" ...

see etto...

ya debo irme ^^u

jajaja el pastel me espera

con cara de.. "QuQ"

tu sabes q cara ¬w¬u



lo de la mesa fue un lapsus montanius de delirius espontanius~



te quiero terroncito ^^ luego te mando mensaje

esq todavia no se a q hora voy a estar conectada mañana ..



aios

kisiip




En ese momento me sentí como una imbécil, pero no fue sino hasta mucho después que pude despejar esas dudas. Fue hasta el momento de la reflexión que palpé una a una las razones por las que la quería: cada recuerdo, cada respiración, cada momentoooo~~ cada una de las veces que escuché su voz; cómo me sentía al oír el celular, mis nervios al contestar, la sonrisa tan natural que me surgía al reconocerla en la bocina.

Y aunque esto no es algo que podría mandar a hotmail para ser publicado, definitivamente, ése es hasta el momento el correo que me marcó.

lunes, 29 de agosto de 2011

Flores



Desde pequeña había estado reacia a la "romántica" idea de la entrega de flores como un regalo.

Eran muchas cosas, desde que no me gusta lo cliché, lo típico, algo que ha pasado tantas veces que dejó de ser especial, hasta que las cosas que son muy vistosas me dan muchísima pena y la tierra nunca me ha hecho el favor de tragarme cuando quiero.



He recibido algunas flores en mi vida, generalmente por parte de mi familia tras un evento importante; ganar un concurso, una graduación, un cumpleaños en que no se les ocurriera qué regalarme. Pero he sido cuidadosa de dejar en claro a mis amigos cercanos (o a los que alguna vez lo fueron) que lo mío no son las flores, aunque todavía no descubro el verdadero por qué, la enorme incomodidad que tengo al recibirlas y no saber cómo reaccionar (evitar la violencia o forzar una sonrisa) me ganan al momento de tomarlas en mis manos.



Aún así, la primera vez que recibí un ramo de flores en un sentido romántico, se convirtió, con el paso del tiempo, algo muy especial.

Yo no estaba lista, -y probablemente sigo sin estarlo-, para recibir los sentimientos de una persona que a mí tanto me quería y que yo negaba querer, la mayoría de las veces de maneras tan hirientes, por pura inmadurez, porque no podía aceptar sentirme así por una persona tan simple.

Gladyss me había dicho alguna vez que las flores, cortadas y regaladas a una persona a quien quieres, se quedaban "vivas" el tiempo que era proporcional al cariño que esa persona te tenía.

Yo quería que las flores se marchitaran, e intencionalmente las descuidaba, aunque siempre las miraba de reojo en el jarrón, viva metáfora de lo que estaba haciendo con nuestra relación. A pesar de todo, las flores siguieron ahí, sin una sola arruga en sus hojas, sin decoloración en sus pétalos. Y me dolía el pecho. Quería tenerla ahí de nuevo. Quería abrazarla, quería acariciar su cara, sentir su respiración cálida y compartir una bufanda en el frío de diciembre.

Pero no se puede. No podemos. No puedo.

Ya no.

Hasta que por fin el día llegó en que las flores ya no dieron más. Recuerdo derramar un par de lágrimas y voltear la mirada fingiendo que nada había pasado desde un principio.



Luego pensé en la impracticidad de las flores. No sólo la planta no va a poder sobrevivir, sino que el residuo no va a durar, se va a marchitar, y eventualmente tendrás que tirarlas y ahí se te fue el dinero en el ramo.



Entonces me puse a pensar ¿cómo, pues, podrías cortejar a alguien de manera más funcional?

Y la vi de reojo en un estante: Algarabía.





Con eso totalmente le daría una cita a alguien.

A esos ramos no les digo que no~ xD

miércoles, 24 de agosto de 2011

If you want to be truly human.

You must not kill people.



Litchi Hikaru Club es un manga basado en una de una serie de obras para el teatro Grand Guignol en Japón. Es una historia llena de violencia, sexo, brutalidad y angustia, que relata la historia de un Club de 9 muchachos, liderado por Zera, con el objeto de obtener la belleza, utilizando una máquina perfecta creada por ellos mismos. Lamentablemente, aunque la belleza sea una cosa casi divina, su admiración y deseo siempre serán imperfectamente humanos.



En Unsuki lo traducía¿mos? Bien, fue un proyecto en el que yo definitivamente no tomé parte, y el cual leí apenas en enero. Lamentablemente, según Onne-chan, Viz licenció LHC y no he podido saber qué demonios pasó. Hoy he encontrado el capítulo 5 en inglés y la curiosidad me carcome. ¿Qué pasará con Litchi? ¿Con Kanon? ¿Con Zera desquiciado por la sublevación de sus peones -y los recuerdos de un viejín diciéndole que va a morir joven? ¿Y esa predicción de la estrella negra? Digo, que es obvio que la primera no va a pasar, así que quiero saber cómo sucede la segunda.



He conseguido los raws y el capítulo final, pero, de nada me sirven si no puedo leerlos, y esta es una historia cuyo trama es imperdible: ver los dibujitos no basta.



Dude, you messed me up...

martes, 9 de noviembre de 2010

Eres como una placa dental

Un día, cuando tenía once años, mis padres decidieron que era momento de arreglarme los dientes.


Usé brakets por un montón de tiempo, no porque tuviera la dentadura con baches, sino porque no podía evitar morder cosas duras o hacer actividades agresivas (coughcoughRECIBIRBALONAZOScoughcough) o simplemente ser descuidada (una característica que aún predomina en mí, como has de saber si es que me conoces), y se me caían a cada rato.

Finalmente, cuando terminé de usar los frenillos, llegó el momento de utilizar una placa, que era masomenos una chiva así:



Pero era verde y con la cosa rosa era más grande y cubría todo el paladar.


La cosa esa era mucho mejor que usar brakets, porque te la podías quitar (:DDDD) antes de comer, o, no sé, cuando quisieras. El asunto era que, si no la usabas mucho tiempo te dejaba de quedar, simplemente ya no embonaba, a´si que, lo recomendable era que sólo te la quitaras para comer, apra que no se llenara de restos de comida, y para dormir; después terminarías el tratamiento y todo sería felicidá con tus dientes no-chuecos.

Pero, como ya mencioné, soy una descuidada.

Un no-buen día, no la encontré. Se me perdió con todo y estuche. Estuve días y días buscándola, y para la próxima cita con la dentista sólo fue un enorme regaño por perderla y un aviso de todo el retraso que le acababa de hacer al proceso de desenchuecación de mis dientes.

Llegó la nueva placa y esa me aseguré (y mi madre también) de no perderla.

Pasó el tiempo, y, al descolgar una chamarra que tenía olvidada en el clóset, la encontré.

ME PASA MÁS SEGUIDO DE LO QUE CREES.

La lavé e intenté ponérmela.

No embonaba.

No había pasado tanto tiempo, pero aún así simplemente parecía que no era mía o que nunca lo había sido. Se supone que estaba hecha a mi medida, con mi molde. Pero ya no más. Pasó el tiempo y ya no me pertenecía, ya no encajábamos.

No eres tú, soy yo, Placa...

~~~~

No puedo dormir.

Pero, si te digo la verdad eso no es nada nuevo.

Estoy yendo a terapia, pero tampoco es nuevo, y quizás si te interesaras más en mí te hubieras dado cuenta de que esto pasaba.

Desde que soy niña me cuesta trabajo dormir. Noche tras noche me atacaba la angustia, y tenía miedo. Muchas veces iba a cama de mis padres, pero como era todos los días, terminaron por hartándose de esta conducta y me negaron el acceso a su cuarto.

La verdad es que nunca se resolvió el problema, sólo aprendí a tolerar el pánico. Puedo decir que, aún ahora, a mis dieciocho años, me es tortuoso el momento antes de ir a la cama.

Tengo miedo, pero ahora me burlo de mi misma por tenerlos, lo cual no me los quita, pero hago como que estoy bien y puedo acostarme sin problemas.

Francamente no hacía estas cosas del todo consciente, y tampoco pensaba que estuvieran mal, al menos hasta que el Licenciado me hiciera ver que en realidad yo nunca resolví nada, y no era una victoria que ahora pudiera dormir sola, porque a final de cuentas tengo montones de emociones reprimidas y ese miedo que no se va.

Tanto esta como la semana anterior no he hecho mas que pensar en eso.

Una noche, no pude más, y mi cabeza le daba vueltas a tantas cosas que lo que necesitaba era distracción.

Sé que pude llamar a cualquier persona, pero, quise darle oportunidad al cariño que un día nos unió Raziel y le mandé algunos mensajes.

Me llamó, y creí que tal vez podría dormir esa noche.

Qué racional~


Cada día te pareces más a esos médicos que tanto desprecio...


Diciéndome todas esas cosas de "es imposible que pases más de una semana sin dormir, a final de cuentas el agotamiento te va a hacer caer en el sueño".

Deme más aspirinas, Doctor, hasta que no sienta el dolor o hasta que muera de sobredosis.


Fue vivirlo nuevamente. Estar afuera de la habitación de mis padres abrazada de una almohada y llorando mientras ellos me decían que regresara a mi cuarto.

Pero yo no tenía una de esas estúpidas lampariiitaaaas >___>

Nunca dejé de tener miedo, sólo aprendí a no decir que lo tenía.

Lo único que quería era que se callara. Que dejara de hablar, que dejara de hacerme sentir estúpida por tener miedo.

Pensé en él. Él, que era mi mejor amigo. Creí que él me iba a apapachar, que me iba a hacer sentir bien, porque me conocía, porque éramos cercanos, sabría lo que necesitaba, y sobre todo, querría hacerlo, porque me quería.

Fue una placa dental~

Dejó de embonar. Ya no encajaba.

Placas. Diabólicas placas dentales, señoras y señores, a eso se resume.

lunes, 4 de octubre de 2010

"Puta madre, qué aburrido eres" ¡¿Aaaaaaaaaaaah, sí?!

Soy una persona aburrida.

Mi vida no consiste en nada que no sea la escuela, mis pensamientos y los dramas de mis amigos, que rara vez me incluyen.

No he vivido casi nada, ni he conocido tanta gente, ni sé hacer muchas cosas. Ni nada.

Soy una persona que no tiene encanto en su vida y ya.

Así iba a comenzar este post.

Pero mientras escuchaba una y otra vez las mismas malditas canciones en el celular, decidí tratar de demostrarlesme que no tengo una vida tan lela como creo creen.

No están en orden cronológico~ :3

·Hicimos audiciones para vocalistas


Eres el rival más débil >:0 Ah, güey, no, verdad? Pues, quién sabe cómo mandaban al carajo los de la Academia.

Así es. Soy toda una rockstar y me la pelan todos y la gente se muere por quiere entrar en mi banda.

Tuvimos tres personas audicionando, y porque a las otras dos quiénsabequé les pasó. Debían aprenderse dos míseras canciones y cantar con nosotras. Paranoid, de Black Sabbath (Cover de Megadeth) y Iron Maiden... de Iron Maiden (me encanta decirlo xD).

Como sea, sólo uno medio que pudo cantar Paranoid, el otro tipo que estaba más/igual de bonito que yo y me dijo dónde comprar algo parecido a los googles de Kidou nomás no daba una con el ritmo (y después lo escuché solo... Y ni entonar podía) y Jenny... Bien, desde un principio sabíamos que Jenny no.

Sí, el sujeto obtuvo mi aprobación (que era lo más difícil, y todas lo sabíamos), pero aún así deseo ver más gente.

·Fui -por fin- a una tocada

Ándale, así como esos güeyes.

Así es, soy niña grande y me dejan salir de mi casa a las once de la noche. Es más, hasta las DOCE Y MEDIA. Lo sé, me envidias.

Preparé mis cadenas, guantes de cuero, ropa negra, blusa de color brillante, y por supuesto, credencial de elector.

...

(No sé dónde carajos la puse...)

Bueno, la de la escuela.

(Del año pasado :D)

Agité mi cabeza, canté, salté, hice slam, y recibí una pulsera del vocalista, goeeeey!!! *fangirl*

(Vocalista = Leo-niichan)

Y Frank dijo "Ah~ Eres más hot que un hot cake".

Bueno, algo así. El caso es que dijo que los hoyitos en mi pan eran sepsis. Y yo, "joooo! Ya quisieras ponerle miel a mi circular existencia"

Curiosamente, aún cuando creí que iba a terminar jodidísima de tanto desmadre que traíamos SÓLO YJórsh y yo, el día siguiente yo estaba fresca como una lechuga.

...Hasta después del ensayo, cuando valió todo un pepino y al día siguiente amanecí como carne molida.

· Conocí al novio de Amanda.

No quería hablar de ella. Pero, lo primero que me dijo fue "Tu conoces a mi novia. Le regalaste un pollo ¿no? Si me ha contado de ti."

Incómodo...

No puede golpearme porque soy mujer, no puede golpearme porque soy mujer, no puede... ¡Diablos, él es casi una niña! >_>

· Tengo un novio ficticio.

...Y no quiero puedo creer que eso me haga tan feliz >_>


¡La cara de Megurine! Q_Q ¿Ven por qué no me permito querer a la gente?

· Hoy improvisé uno de mis cuentos más lelos extraños.

Acerca de un árbol que quería ver el mundo y salir de la casa en la que siempre había estado, porque odiaba que lo catalogaran con un "el que nace 'pá maceta no sale del corredor", cuando el no estaba en una maceta, porque, duh, es un árbol. Entonces, al ver pasar a una persona ahí va de envidiosa diciéndole que se esté en paz y en un solo lugar, que le crispa los nervios. Y la persona le dice "Y a mi me pone de nervios que un árbol me hable". Y se despertó.

¡No me juzguen, tuve que usar el final del sueño! Me estaban apurando para terminarlo @_@

· Soy bien chismosa y encontré un blog que tiene una entrada en donde habla de la Academia >_>

En realidad queria encontrar algo acerca de Carlos, y cuando hicieron ese viaje todavía me medio hablaba

· Soñé con incesto. Y fue... Sublime -w-

Eran másomenos así los que soñé, pero más grandes y goticones. Y había un rollo de vampiresco medio puñalón y otras cosas, pero lo mejor es que sí terminé el sueño ;w; (en realidad eso fue lo que hizo mi sueño bonito)

· Hice la pendejada de meter mi vestido blanco con motivos rojos en la ropa blanca. Con el agua de los pantalones de mezclilla.

¿Qué más puedo decir?

No la armo. Estoy bruta, lencha, zonza, zopenca, zoquete, tarada, lerda, burra, no me casca.

¡Noooooooooooooo! ¡Mi pantalón blaaaaaaaaaaaaancooooooooooooooooooo!

...

Cough cough...

¿Ven como... lo que me pasa... no es... tonto?

martes, 27 de julio de 2010

Normaloide

No me gusta salir de la ciudad en vacaciones.

Antes no solía ser así. Pero es que antes de hecho vacacionábamos. Discutíamos acerca del destino al que iríamos, los sitios de interés, posibles hoteles, calculábamos las horas de viaje, investigábamos el clima, medíamos el tiempo de estadía, la ruta, el dinero. Y para cuando partíamos, sabíamos que iba a ser una experiencia nueva, y estábamos predispuestos a divertirnos, y a intentar ser la familia que en todo el periodo escolar no pudimos.

Me encantaba salir. Me emocionaban las vacaciones. Ver los museos, las ciudades, las iglesias. Solíamos ir a tantas ruinas. Conocía tantas civilizaciones. Pensaba que, viviendo una vida así, las sonrisas no se me acababan. Era entonces cuando me sentía viva*.

* Hay, claramente, más momentos, pero es para añadirle drama :D

Recuerdo que cierto año, miramos los mapas que tan familiares nos eran, buscando nuevas ruinas, ciudades y civilizaciones que no hubiéramos probado (aunque sólo era una probadita). Nada resaltable. ciudades con pocas cosas importantes, con tres pirámides y poca historia.

Empezaron a decaer las vacaciones. Comenzamos a sedentarnos. A ir a una ciudad y salir medio día, viendo el centro histórico en lo que nos aburríamos.

Mis hermanos crecieron, y poco a poco dejaron de acompañarnos, y comenzaron a buscar su propio lugar de asentamiento.

De pronto, los viajes eran ir a visitarlos a las respectivas ciudades en las cuales habían elegido vivir.

Ya no había opciones. Ya no había que ver ningún mapa, checar carreteras, revisar hoteles, preguntar por puntos turísticos.

Ahora había buscar casas, vecindarios, familiarizarse con las calles, centros comerciales, buscar trabajo.

Pero yo todavía no me había cansado de viajar. DeE descubrir nuevas cosas, de llenarme de información, de saber más, de conocer, de vivir. Yo todavía no quería estabilizarme y tener una familia, yo era una mocosa de 10 años que quería andar por ahí jugando >_>

Por supuesto que no todo era malo. Estar rodeada de tantos adultos te exige estar (o al menos tratar de estarlo) a la altura de ellos. Hay que pensar con la cabezota, hay que ver más allá, analizar, centrarse.

Y usualmente era así.

No es que fuera precisamente fría, era simplemente seria (principalmente porque no encontraba alguien afín a mí para deschabetarme).

Hasta las jodidas vacaciones.

Señoras y señores, yo no aguanto a mi familia, así como ellos no me aguantan.

Cualquier comentario que hagan hace que me vuelva loca. Hace que quiera gritarles, arrojarles cosas encima, restregarles en cara cosas que ni siquiera han pasado. Mi cabeza deja de estar seria, deja de estar a temperatura ambiente. Hierve. Me enoja. Me remputa.

Y así ha sido todos estos años. La calma, el zen, el equilibrio, se van todos mucho a chingar a su madre y de paso yo también.

Quizás es porque me había acostumbrado a solo tener estrés en todo mi periodo escolar, sin muchos desequilibrios emocionales, o quizás siempre ha sido así y hasta ahorita le pongo atención, pero, estoy increíblemente emocional.

Todo me enoja, me emputa, me pone triste, nostálgica, pensativa. Voy de un cambio a otro con una facilidad cabronsísima.

Cada cosa que me dicen me la tomo personal, la pienso demasiado, y lo peor (cosa que no hacía en mis antiguos cambios de humor), actúo sobre ello.

Noooo D:

¡Actúo!

Antes me quedaba callada. Mataba a la persona por dentro, me imaginaba yéndome de mi casa y viviendo como vagabunda o comiendo palomas. Luego, la satisfacción de que en mi mundo imaginario yo asumí una postura y la vida me sonrió porque yo tenía razón y me gané un Nobel por ser la persona más brillante en esa casa y como me iba bien en la vida mientras a ellos se los llevaba el carajo hacía que me diera un orgasmo sadista y me iba (aunque realmente no hubiera pasado nada).

Pero ahora está horrendo. Porque les respondo, porque les grito, porque de verdad, aunque para nada tengo la razón, aunque mi lógica me dice "¡Es una estupidez, no tienes porque sentirte mal!", simplemente no consigo sentirme así.

No puedo.

Me repito que son conflictos pequeños, que son cosas que pasan, pequeños deslices, pero no logro que mis sentimientos me obedezcan.

Parezco una niña normal. Una niña toda hormonal que se enoja/llora/grita/alega por todo.

No me gusta. No quiero.

Así que si me disculpan voy a ir a llorar al baño.