martes, 21 de junio de 2011

Pequeños placeres


Ahora que no tengo celular se me hace el mundo todavía más chico. Hoy tuve un rato libre en el que pude fácilmente decirle "Hey tú~ ¿Hacemos algo juntos hoy?" a alguien y nomás no supe a quién.

A veces pienso que debería conseguirme más amigos, otras que no es necesario, que la solución está en profundizar las relaciones que ya tengo. Otras recuerdo la frase "Real life sucks, that's why we have internet" y me dejo de cosas.

Pero pienso que quiero divertirme en minucias estas vacaciones, ciertamente. Quiero leer un libro en la terraza al caer la tarde después de tomar un baño helado; regar las plantas en la noche mientras tarareo una canción y tomo agua, salir a caminar y tomar fotos de lo que vea, ver las tiendas comiendo una escarcha, hacer un rompecabezas en el piso de la sala, tocar el piano una tarde solitaria con la ventana abierta...

Ya lo espero.

viernes, 17 de junio de 2011

Recta final

Hoy fue la audición de fin de semestre. No me sentía particularmente nerviosa, quizás un poco ansiosa, ya que últimamente mis interpretaciones eran demasiado azarosas y así como a veces iban bien otras no tanto.

Me tomé mi tiempo en arreglarme. Porrrr fiiiin, señor de mi vida, pude estrenar mi vestido negro, y pero que por supuesto iba a lucirlo -casi- como es debido. Para mi pena, no tengo crinolinas, siempre he usado fondos debado de los vestidos que requería, pero todos son muy largos, a final de cuentas me quedé con ganas de ese puf. [Nota mental: comprar petticoats...]

Resultó algo masomenos así.

Si, deliberadamente evité que vieran mi falda sin puf.
Sí, me hice rulos en el cabello.
Sí, yo los amo~~ <3<3<3

Me parece que a la hora de tocar no estuve realmente mal, los nervios se me quitaron por mi empanadez nostálgica, pero fue esa misma empanadez la que me jodió complicó el final, eligiendo tocar el Estudio V de Ligeti al final con sus armónicos raros y que la gente me mirara con cara de "¿qué diablos acaba de toc...? braaaavo, braaavo, cough, cough".

Gracias al conjunto de cámara de Rubén-pon y mío, nuestras piececitas gays hicieron que se olvidaran de las cosas locas de Ligeti.
[imagen de Rubén-pon y yo tocando][luego subiré la imagen xD] [/imagen]

Fueron doooos horas de audición, y eso que ni Armando ni Olivia tocaron, y algunos quitamos piezas, lo lamento por el público, que debió de haber estado harrrrto de dos horas seguidas de gente tocando el piano xD

Y luego, cuando llegué a mi casa...

¡Zas!

El paquete de Muuh llegó *sparkles*.

El paquete estaba tan amorosamente enredado que ni quería abrirlo u///u

Puro comercial me vuelvo, yo.

Y aunque casi me disculpaba por abrir el paquete, al final lo hice.

Con flash, porque nomás no me salía una foto no borrosa.

Bueno, ni modo, de esta si fue borrosa.

Le tomé una foto bien random, porque me urgía toquetearla y abrazarla. Olía particularmente bien. No es que fuera perufme ni nada, pero el olor de lo que yo asumo eran restos del olor de la imprenta me parecía rico.

No me tomé fotos con ella puesta porque estaba demasiado ocupada siendo feliz. Salté por toda la sala, me sentaba en los sillones, me veía en el espejo, giraba. Debo decir que amo lo pesado de una falda/vestido con forro. Y el suave forro~ <3 *suspiro*

Se ven bastante bien como conjunto, aunque los botones de estrellita de la blusa me son dificiles de abrochar, no voy a tardar en terminar abriendo los ojales más.
Incluso Mamá dio su aprobación, con reserva al principio, pensando que había obtenido ese conjunto de hacer alguna cosa ilícita y peligrosa ._. Pero después del "¿Y eso? ¿De dónde lo sacaste?" (De verdad quisiera saber qué hice para que mi madre desconfíe así de la procedencia de mis artículos xD) fue un "está bonita" y "la blusa es corta" (porque sí, la blusa es corta u uU).

Ahora sólo resta esperar el moño de la blusa, que, como recordamos, era lo que me animó a comprarlo.

El título de la entrada es "recta final", porque, aunque audicioné, todavía me faltan un par de pruebas más para considerar las vacaciones un hecho.

domingo, 12 de junio de 2011

Olvidando algo


Ayer sábado estaba supuestamente reservado el auditorio de la escuela para que los alumnos de piano estudiaran de 10 a 4, pero yo llegué a las 12, porque es mi día de asuntos del hogar; mi madre me mandó a la escuela y me dijo que olvidara por ese rato lo de la casa: no había nadie.

Pedí que me abrieran el lugar cuando llegó Chochito, pero no pudimos tocar realmente nada porque llegó el profe Massimo a quitar(me)nos.

Chochito se fue a sus clases de francés (las dan ahí mismo en la escuela) y yo usé un cubículo para estudiar. No duré tanto, porque lo que yo quería era usar el piano del auditorio, en el que íbamos a audicionar (está todo suavecito <3~).

Cuando salí vi que habían por fin más personas, reuní a todos y nos organizamos para hacer un ensayo general (aunque sólo éramos cuatro personas).

Rubén y yo, los de mayor grado en ese pequeño grupo, ayudamos a nuestros kohais con su primera audición, antes de seguir nosotros mismos.

Subí y toqué.

Ciertamente, creo que Bach y yo nos llevamos mejor *habla de los compositores como si se conocieran por el grado de dificultad que le causan sus piezas*, pero mi fantasía de Mozart... Argh, debo estudiar más, ese allegretto me está costando de veras. Estuve sinceramente decepcionada de mi En reve (lo siento, no puedo poner el acento) de Liszt; ésta es la pieza que mejor me sale de todo mi repertorio, y fue triste que me fallara mi memoria y la frustración me impidiera seguir como es debido. Siglo XX, a excepción del estudio IV de Ligeti, bien.

No estaba cerca de estar satisfecha, pero no estaba realmente decepcionada.

Fue hasta que vi tocar a Rubén que entendí esa indiferencia, sus movimientos, su cara, sus respiraciones a cada modulación, las frases que le gustaban, el cambio de piezas: lo disfrutaba.

Y yo no.

Por concentrarme en lo que sea que estaba pensando ni atención le puse a lo mucho que me gustaban mis piezas. Tras hablar con Kevin (Chocho) y Rubén me di cuenta de que lo único que trasmitía era mi enojo-decepción cuando me equivocaba y la resignación de tocar las pocas piezas que no me gustaban.

Me decepcioné momentáneamente, pero luego pensé, Oh, bien, si ahora sé lo que estoy olvidando, tengo tiempo para recordarlo.

Es ridículo sentirme mal por no haber disfrutado algo, el único remedio es, ahora, sentirse bien.

miércoles, 8 de junio de 2011

La última en saberlo

"Recibí un mensaje de César, avisándome de su retraso, así que tomé esos quince minutos para continuar. Al llegar al salón, me encontré una figura masculina en el piano que utilizamos los alumnos. Suelo jugar mucho frente a las personas cuando lo veo pasar; suspiro y hago ademanes de quinceañera enamorada. Por supuesto, finjo que me gusta, porque es sano para mí pensar que hay alguien que me pueda llamar la atención aunque sea sólo por su cabello. Secretamente pienso en que sería algo bueno que de hecho tuviera un sentimiento por Dios mío, por quién sea... él. Lo miré desde afuera, un poco temerosa de que alguien me cachara observándolo, tratando de escucharlo tocar. Entré al salón, dejé mis cosas y me dispuse a escucharlo, un poco sorprendida de que no dejara de tocar, considerando lo nervioso que es. Paró y me sonrió. -Te estaba esperando.
Debo admitir que la línea me pareció irreal después de toda mi cadena de pensamientos.
-César me dijo que no tienes llave, y que me quedara aquí hasta que llegaras. Pero, como ya llegaste, ya me voy."

Eso fue en octubre del 2010.
Después de eso pasaron los meses; más suspiros de quinceañeras, más risas, más sarcasmos, más burlas "Pfff... cómo si tuviera la capacidad de que me gustara alguien", más miradas en los pasillos (carajo, le vi crecer el cabello... Dx).
Luego fueron los saludos y la emoción de escucharlo.

...

No.

La verdad es que recuerdo muy bien el momento: estar sentada en la orilla de una fila del auditorio, viendo el movimiento de su cabello cayendo sobre sus hombros; sus nervios, su espalda, su sonido, su lenguaje corporal.
Recuerdo haberlo escuchado tocar atentamente, mientras ladeaba mi cabeza y la apoyaba sobre mi mano; haber bloqueado mis sentidos hasta suturarme de su toque, perder la noción del tiempo, encerrada en una burbuja que se rompió en cuanto sonaron los aplausos.

Luego, la negación.
Irracional. Era el adjetivo para lo que acababa de sentir. No tenía razón de ser, tener esa clase de emociones por una persona con la que apenas había hablado. Luego sí, siguieron las risas, las burlas, los suspiros que ya no sabía si eran broma.

Hubieron más momentos como aquel del curso de piano, pero eran míos, eran emociones "fugaces" que tenía cuando, a solas, podía verlo, hablarle, mirarlo, interactuar; ratos en los que, al dar la vuelta tras haber hablado, sonreía tímidamente y ocultaba mi alegría tras una cortina de cabello.

Cada vez pensaba más en él. Qué cosas le gustarían, cómo se comportaría en tal o cual situación, quiénes serían sus amigos, cuál era su historia, cómo sería si pasáramos más tiempo juntos.

Creo que esto ya no es normal...

En enero lo admití.
Esas cosquillas extrañas que recorrían mi estómago cuando lo veía ahora tenían nombre.

Tomé aire y reuní a mi gente de confianza para informar la noticia de que algo vivo me había logrado mover el tapete.

-¡Hasta que te enteraste!

Creí que era más lista que eso...

sábado, 4 de junio de 2011

Esperando sentada

Obtuve dinero, gracias a mis vacaciones en España, de las que no he dicho nada. No puedo revelar cómo, ni cuánto me "gané", pero, pude cumplirme el capricho de comprarme cosas loli.

Lo mío lo mío es el classic, y estoy sumamente feliz de que mi carrera me permita utilizarlo de manera "regular", porque así tengo una excusa <3~, pero aún así, para días normalones, tocadas o lo demás, el punk y casual si la rifan.

La verdad es que todas las cosas que tengo que poseen algún elemento de esta clase son offbrand (Me siento tan rara usando este lenguaje por aquí... Es como salir del clóset .-.) o hechas en casa por mi señora madre(*situaciónespecial*).

Yo por supuesto que quería que mi primer compra fuera de una marca clásica, Innocent World, Mary Magdalene o Victorian Maiden, pero mi nada menudo y japonés cuerpo me impide caber en cualquiera fácilmente. Pensé en algunas cosas de Innocent World que quiero y me quedan, pero... Caramba, que todavía no estoy emocionalmente lista para gastar tres mil pesos en un vestido tan sencillo como este

Que esta bonito, sí, que está bien hecho, sí, que la tela se ve buena, sí, pero que el diseño es sencillo y que son tres mil pesos no cambia.

Tengo el dinero, sí, pero, como digo, es que no estoy emocionalmente preparada todavía. Tal vez luego, cuando mi entrada de dinero sea mayor a la de mis gastos me permita hacer compras así de irracionales y ser una princesita caprichuda sólo con mis vestidos.

Mi segunda opción era "Baby the stars shine bright".

...

Bien, no, la verdad no lo era, pero me puse a buscar marcas porque estuve como desesperada queriendo comprar algo, aunque es más sweet y a mí el sweet la verdá no me cae, pero dije, algo se puede rescatar.

Mis suspiros cambiaron de dueño una vez y otra vez.

Del primero el problema: el busto. No, mi busto no cabe en 86 cm, ni cerca. Decidí pues, comprar el segundo, que me encantó.

Madres. Ya no hay. DX.

Una cosa llevó a la otra, una persona a otra, y terminé pidiéndole a una chica que me comprara un par de cosas de Putumayo, una marca punk que también me encanta <3~

Los items en cuestión son:

Porque quería un conjunto que ya no podré tener porque se agotaron las faldas ¬¬ Aún así me gusta.
Ahora que perdí mi celular necesito ver la hora, y qué mejor que con una de las cosas que más me gustan~ Simbología de Alicia :D
Ok, se me perdió el celular después de haberlo ordenado, pero, Dios, ya quiero que llegue, me hace falda Dx


Ya volada, le pedí a una chica que tiene un negocio de cosas lolita en México (su negocio todavía no es una trasnacional acá que tu digas, pero, en lo personal me parece que va por buen camino) un par de cosas que le vi en el catálogo. Lamentablemente para mí, sus JSK son... Bien, no puedo ponerle un adjetivo. Ciertamente son sweet, así que no me da comezón de comprarlo, pero es que... les falta un poquito más para ser sweet, pero aún así se ven del estilo... ¿Pseudo-sweet? Oh, bien, creo que si los modificara un tanto más le podrían quedar muy bonitos.

Le pedí (pero no he pagado porque es fin de semana coughcough) lo siguiente:

La pedí porque me parece discreta (para ser loli, por quien quisiera comentar ¬¬) y bien hecha, además de que me gustó lo impreeeso u//u

Debo confesar que es la primer blusa que me gusta en el lolita, normalmente me parecen muy ñoñas, pero estoy casi segura de que ese moño me convenció ._.
Más tarde me enamoré de una blusa parecida, de IW, de considerable mejor calidad, pero con una cintura a la que le faltan "algunos" centímetros para quedarme xD

Aún así, cuando pueda, se la voy a volver a pedir en más colores .//-//.

Dado que todavía no pago este último pedido, no está ni en camino ni en puestaenhechura, y del primero, como hubo intermediario porque Putumayo no vende cosas a otros países, tengo que esperar a que le llegue a la tipa de Japón primero y luego que me lo mande a mí.

Están tan lejos, pero no les falta mucho.

Espero.

lunes, 9 de mayo de 2011

En la ciénega

Estaba concentrada en encontrar un lugar vacío para sentarme en camión, cuando vi un asiento al lado de una chica que, claramente, no quería ceder el lugar a nadie. La expresión disgustada en su rostro me repelía sentarme, pero no fue hasta que cruzamos las miradas que la sorpresa nos invadió y de inmediato me coloqué a su lado.

Saludos cordiales, sonrisas.

-¿Qué has hecho? ¿Cómo has estado? ¿En qué escuela estás?

-Música, dije, mientras sonreí tratando de ocultar el orgullo y la satisfacción.

-¿En serio? ¿Y no se infartaron tus papás? ¿No se volvieron locos? -preguntó, ella, con su vocecita delicada y tan fresa como siempre, pero que de alguna manera nunca me molestó.

-Sehp. ¿Y tú?

-En la FECA Nomesorprendelagentefresaterminaahíohbellaamigamía Aunque yo quería entrar a diseño de modas. -Puse mi cara de "es tan " y su sonrisa incluída- Pero mis papás me dijeron que si estaba loca y terminé entrando aquí, por lo menos hasta que salga podré estudiar eso. Aunque... No es tan raro, "música", siempre te gustó mucho. Recuerdo que fuiste tú la que me enseñó "Martinillo", e inclusive ahora me acuerdo de cómo va, es de que si veo algún teclado los quito a todos y digo "Mira, yo me sé una canción".

Me sonrojé, le sonreí y desvié la mirada.

-¿Y tus papás cómo están?

-Bien, Mamá sigue trabajando en la primaria. Mi papá se volvió escritor -dije, titubeando todavía ante la idea de presentar a mi padre de esa manera.

-¡¿En serio?! Se le veía mucho. Bueno, a mi se me hacía, siempre se me hizo que tenía traza de escritor, por cómo hablaba. Tu también leías mucho, sabías un montón de cosas. Yo como casi no me gustaba te pedía prestados los que fueran de ángeles y cosas así, que pudiera entender, jaja.

"Qué raro. Me conoce, lo que me gusta, lo que hacía, cómo pensaba, cómo era mi entorno. Pero si han pasado ocho años de eso..." Pensé, aunque, en algún lugar de mí, me alegraba muchísimo tener a una persona que lo hiciera; que me conociera de entonces y pudiera entenderme ahora.

No supo que las sonrisas que le di me nacían desde adentro.
O quién sabe...

lunes, 28 de marzo de 2011

Ara-pon

A lo largo de mi vida he llegado a desear muchas personas que no he podido obtener (o me he arrepentido de ello, pero eso es otra cosa), pero, de ahí a querer personas que no me han podido querer a mí, los números se reducen.

Quizás mi primer amor platónico haya sido Araceli.

Para mis infantiles siete años, y por razones que hasta el momento no descubro, en el momento en que me di cuenta del cariño y anhelo que le tenía a mi compañera de juegos, no significó shock alguno. Ella era linda, seria, con una sonrisa discreta y una actitud serena, pocas veces alocada, sabía por qué sendero ir y con qué precauciones. Por lo bajo, día tras día deseaba que en algún momento me dedicara algún gesto, verla reír hacia conmigo. Varias veces veía hacia mis manos, o a la nada fina línea de mi rostro, -costumbre que aún poseo-, y me deprimía pensar que no era merecedora de una chica tan elegante y delicada, que con esas manos mías tan torpes, y esos movimientos tan poco gráciles, jamás podría abrazarla como debía.

Tan fácil como fue admitir mis sentimientos por ella, fue el decidir decírselos.

-¿Podemos hablar? -dije, como si nada.

No me puse nerviosa; estaba decidida a decirle tranquilamente lo que sentía, y si algo tenía, era impaciencia, de abrirme a mis días de felicidad a su lado, la aceptación, su venida hacia mí. No quería estar sola conmigo, y un poco incómoda llamó a Verónica, su mejor amiga, la líder, la que nos llevaba a todos lados, con la que prefería estar a cada momento: la que me la arrebataba. Ambas se acercaron a mí y me preguntaron qué sucedía, y fue entonces que lo pensé: "¿Y si me rechaza? ¿Y si le gusta ella o alguien más? ¿Y si le disgusta? ¿Van a pasar los próximos tres años en burlas?".

Puse una cara de disgusto y dolor, usé un tono de voz agresivo y no la miré ni una vez a los ojos mientras le decía:

-No, nada, sólo quería saber si ustedes eran algo, porque siempre están juntas y eso.

Sintiendo la agresión, Verónica contestó:

-No, pero mira qué curioso, porque nosotras pensábamos lo mismo de ti. Que te gustaba Araceli.

Sí.
Pero ya qué.

Pensé.

lunes, 21 de marzo de 2011

Quiéreme otra vez

Esperaba que cuando nos viéramos, la sonrisa en su rostro al verme fuera tan sincera como siempre, que se llenara de alegría, y al abrazarme no quisiera soltarme, y se cobrara cada uno de los días en los que no pudo tocarme, escuchar mi voz, sentir mi perfume. Sobre todo lo esperaba, porque era lo que deseaba hacer yo misma, era eso que yo sentía.
-Te quiero. Te quiero de manera desbordante. Te quiero a ti, y no me impide quererte ninguna de tus circunstancias, ninguna de las personas que nos rodean, y quiero decírtelo porque estoy harta de pasar mis días sin tenerte conmigo, sin ahogarme en tu risa.
Llegó, diez minutos tarde, como siempre.
Pero lo que esperé no llegó.

lunes, 7 de marzo de 2011

¿Sufres, mi vida?

Hoy, como casi todos los lunes desde hace seis meses, a las cinco de la tarde, entre las calles Juárez y Aquiles Serdán, voy a ver a mi terapeuta.
El pequeño Andre, desde mi segunda visita, no ha faltado en la recepción, siendo mimado y recibiendo montones de cariños por parte del personal y la familia.
Me ve y ambos sabemos lo que sigue: sentarse un par de minutos en el sofá, para que alguien nos informe que el Licenciado y yo debemos entrar a la oficina, sólo él y yo.
Los tres, terapista, hijo y paciente, estamos conscientes de esta hora.
Bueno, no; lamentablemente, Andre no.
Este día, hice llorar a un niño con solo entrar a la misma habitación que él.
Vi su cara encaprichada y molesta al verme abrir la puerta; su voz se volvía suplicante hacia su padre, y, sin explicar nada, sólo repetía "papá", mientras los ojos se le llenaban de lágrimas.

-Tengo que irme.

Y berreó.
Le llevaron un pequeño cachorro, al cual ignoró, como todos los intentos de los adultos a su alrededor por distraerlo: hay que reconocerlo, el niño no se desviaba de su objetivo.
Fue así como terminamos en la oficina, él con un niño en brazos, yo, con un perro que insistía en no morder nada que no fueran mis dedos de salchicha.

lunes, 24 de enero de 2011

¡Fuguémonos!



Hace tiempo compraba el manga "Angel Sanctuary" de Kaori Yuki. Principalmente lo compraba por la temática del incesto.

No me hacía mucho ruido la cosa de los ángeles y demonios, Dios y el Diablo, las reencarnaciones y esas cosas. Bueno, eso era porque no me habían dicho que de eso se trataba.



La historia de Sara y Setsuna, dos hermanos separados por el divorcio de sus padres, y el cariño que el hermano mayor tiene por la pequeña, más allá del amor fraternal y una historia alterna con un asesinato que lo involucra (que le parece valer un pepino por estar tan enamorado de su hermana y sólo tratar de encontrar la manera de hacerla suya con locura y pasión tropical estar a su lado).



Entra en mi top 10 de parejas hetero favoritas~

(nuncahehechoelconteoperoestoycasiseguradequeentraría)



El cómo conocí esta serie es algo demasiado personal y que me significa (y frustra) demasiado.

En fin, me la presentaron de niña, y no fue sino hasta ocho años después que lo vi en Mundo Vid, sacudí los bolsillos y decidí comprarlo.

No lo terminé. Hasta el momento sólo Dios (y los fans) sabrá qué fue de aquellos hermanos y todo el pleito entre el cielo y el infierno.

Le tomé interés a los demonios, a los ángeles, a sus historias, y, claro, al amor que había entre los personajes (Oh, acabo de recordar a una pequeña niña demonio que se enamoró de Setsuna y a su primo trasvesti que la amaba).



La verdad es que siempre he sido una romántica~ *blush*



Recuerdo muuuuuucho el tomo 3. (También entra en mi top 10 de momentos románticos. En general)



Unos policías quieren interrogar a Setsuna, pero él acaba de descubrir que su madre planea trasladar a Sara a un convento en otro país para alejarlos, así que corre al aeropuerto tras ella y, sin aire le grita "Te amo, Sara. Huyamos juntos.".



Esa es, definitivamente, la escena más bella estilo aeropuerto que haya visto.



Yo nunca había pensado en fugarme con nadie y a ningún lado, pero, desde ese momento, huir con la persona que más amas, sólo tú y esa persona, me pareció una de las cosas más hermosas, pulcras, puras y felices.



Me parecía que la canción "Clover" estaba hecha para ellos~



Hace un par de semanas, mi madre llegó con la noticia de que la hija de mi tío (su hermano) se había ido de la casa con su novio. Mi tío fue al rancho del fulano, la regresó a su casa y comenzaron sus problemas.



Me puse a pensar en cuál era la diferencia entre mi gran admiración por el "huyamos juntos" y este "se fue de la casa con su novio".



A la mocosa esta no le faltaba nada. Y nadie había prohibido su relación. No se iba de la casa para matrimoniarse y ser felices. Iban a vivir en unión libre para ver qué pasaba. Mi prima tiene dieciséis años, y el tipo veinte.



Hicieron toda una intervención de la que yo no formé parte porque por mí que la tipa haga lo que quiera, mi madre fue hasta el rancho de mi tío y aparentemente se arreglaron las cosas.



Para celebrarlo vinieron de visita ella y su madre a nuestra casa. Fueron de paso a terapia: resulta que la muchacha esta todavía se piensa ir porque ya planeó su vida en base a eso y no le importa nada más.





Otro día, mi madre llegó del trabajo, con la noticia de que la hija de una compañera suya (que era una amiguita de juegos mía cuando era pequeña) se fue de la casa con su hermana "temporalmente".





Una noche, mientras cenaba, mi madre comentó:



-Te manda muchos saludos tu hermano.



-¿Llamó?



-Sí.



-Hm~ ¿Y qué cuenta? ¿Qué hay de nuevo?



-La hija de Héctor (compadre, amigo de la familia y culpable de que toda su familia me diga "Chibis") se fue de la casa con el novio.



-...



Y reímos y reímos.







Nota: Héctor fue por ella, la llevó a su casa y le puso una demanda al novio.






Debí de haberme fugado con mi novio ficticio mientras pude.