lunes, 9 de mayo de 2011

En la ciénega

Estaba concentrada en encontrar un lugar vacío para sentarme en camión, cuando vi un asiento al lado de una chica que, claramente, no quería ceder el lugar a nadie. La expresión disgustada en su rostro me repelía sentarme, pero no fue hasta que cruzamos las miradas que la sorpresa nos invadió y de inmediato me coloqué a su lado.

Saludos cordiales, sonrisas.

-¿Qué has hecho? ¿Cómo has estado? ¿En qué escuela estás?

-Música, dije, mientras sonreí tratando de ocultar el orgullo y la satisfacción.

-¿En serio? ¿Y no se infartaron tus papás? ¿No se volvieron locos? -preguntó, ella, con su vocecita delicada y tan fresa como siempre, pero que de alguna manera nunca me molestó.

-Sehp. ¿Y tú?

-En la FECA Nomesorprendelagentefresaterminaahíohbellaamigamía Aunque yo quería entrar a diseño de modas. -Puse mi cara de "es tan " y su sonrisa incluída- Pero mis papás me dijeron que si estaba loca y terminé entrando aquí, por lo menos hasta que salga podré estudiar eso. Aunque... No es tan raro, "música", siempre te gustó mucho. Recuerdo que fuiste tú la que me enseñó "Martinillo", e inclusive ahora me acuerdo de cómo va, es de que si veo algún teclado los quito a todos y digo "Mira, yo me sé una canción".

Me sonrojé, le sonreí y desvié la mirada.

-¿Y tus papás cómo están?

-Bien, Mamá sigue trabajando en la primaria. Mi papá se volvió escritor -dije, titubeando todavía ante la idea de presentar a mi padre de esa manera.

-¡¿En serio?! Se le veía mucho. Bueno, a mi se me hacía, siempre se me hizo que tenía traza de escritor, por cómo hablaba. Tu también leías mucho, sabías un montón de cosas. Yo como casi no me gustaba te pedía prestados los que fueran de ángeles y cosas así, que pudiera entender, jaja.

"Qué raro. Me conoce, lo que me gusta, lo que hacía, cómo pensaba, cómo era mi entorno. Pero si han pasado ocho años de eso..." Pensé, aunque, en algún lugar de mí, me alegraba muchísimo tener a una persona que lo hiciera; que me conociera de entonces y pudiera entenderme ahora.

No supo que las sonrisas que le di me nacían desde adentro.
O quién sabe...

lunes, 28 de marzo de 2011

Ara-pon

A lo largo de mi vida he llegado a desear muchas personas que no he podido obtener (o me he arrepentido de ello, pero eso es otra cosa), pero, de ahí a querer personas que no me han podido querer a mí, los números se reducen.

Quizás mi primer amor platónico haya sido Araceli.

Para mis infantiles siete años, y por razones que hasta el momento no descubro, en el momento en que me di cuenta del cariño y anhelo que le tenía a mi compañera de juegos, no significó shock alguno. Ella era linda, seria, con una sonrisa discreta y una actitud serena, pocas veces alocada, sabía por qué sendero ir y con qué precauciones. Por lo bajo, día tras día deseaba que en algún momento me dedicara algún gesto, verla reír hacia conmigo. Varias veces veía hacia mis manos, o a la nada fina línea de mi rostro, -costumbre que aún poseo-, y me deprimía pensar que no era merecedora de una chica tan elegante y delicada, que con esas manos mías tan torpes, y esos movimientos tan poco gráciles, jamás podría abrazarla como debía.

Tan fácil como fue admitir mis sentimientos por ella, fue el decidir decírselos.

-¿Podemos hablar? -dije, como si nada.

No me puse nerviosa; estaba decidida a decirle tranquilamente lo que sentía, y si algo tenía, era impaciencia, de abrirme a mis días de felicidad a su lado, la aceptación, su venida hacia mí. No quería estar sola conmigo, y un poco incómoda llamó a Verónica, su mejor amiga, la líder, la que nos llevaba a todos lados, con la que prefería estar a cada momento: la que me la arrebataba. Ambas se acercaron a mí y me preguntaron qué sucedía, y fue entonces que lo pensé: "¿Y si me rechaza? ¿Y si le gusta ella o alguien más? ¿Y si le disgusta? ¿Van a pasar los próximos tres años en burlas?".

Puse una cara de disgusto y dolor, usé un tono de voz agresivo y no la miré ni una vez a los ojos mientras le decía:

-No, nada, sólo quería saber si ustedes eran algo, porque siempre están juntas y eso.

Sintiendo la agresión, Verónica contestó:

-No, pero mira qué curioso, porque nosotras pensábamos lo mismo de ti. Que te gustaba Araceli.

Sí.
Pero ya qué.

Pensé.

lunes, 21 de marzo de 2011

Quiéreme otra vez

Esperaba que cuando nos viéramos, la sonrisa en su rostro al verme fuera tan sincera como siempre, que se llenara de alegría, y al abrazarme no quisiera soltarme, y se cobrara cada uno de los días en los que no pudo tocarme, escuchar mi voz, sentir mi perfume. Sobre todo lo esperaba, porque era lo que deseaba hacer yo misma, era eso que yo sentía.
-Te quiero. Te quiero de manera desbordante. Te quiero a ti, y no me impide quererte ninguna de tus circunstancias, ninguna de las personas que nos rodean, y quiero decírtelo porque estoy harta de pasar mis días sin tenerte conmigo, sin ahogarme en tu risa.
Llegó, diez minutos tarde, como siempre.
Pero lo que esperé no llegó.

lunes, 7 de marzo de 2011

¿Sufres, mi vida?

Hoy, como casi todos los lunes desde hace seis meses, a las cinco de la tarde, entre las calles Juárez y Aquiles Serdán, voy a ver a mi terapeuta.
El pequeño Andre, desde mi segunda visita, no ha faltado en la recepción, siendo mimado y recibiendo montones de cariños por parte del personal y la familia.
Me ve y ambos sabemos lo que sigue: sentarse un par de minutos en el sofá, para que alguien nos informe que el Licenciado y yo debemos entrar a la oficina, sólo él y yo.
Los tres, terapista, hijo y paciente, estamos conscientes de esta hora.
Bueno, no; lamentablemente, Andre no.
Este día, hice llorar a un niño con solo entrar a la misma habitación que él.
Vi su cara encaprichada y molesta al verme abrir la puerta; su voz se volvía suplicante hacia su padre, y, sin explicar nada, sólo repetía "papá", mientras los ojos se le llenaban de lágrimas.

-Tengo que irme.

Y berreó.
Le llevaron un pequeño cachorro, al cual ignoró, como todos los intentos de los adultos a su alrededor por distraerlo: hay que reconocerlo, el niño no se desviaba de su objetivo.
Fue así como terminamos en la oficina, él con un niño en brazos, yo, con un perro que insistía en no morder nada que no fueran mis dedos de salchicha.

lunes, 24 de enero de 2011

¡Fuguémonos!



Hace tiempo compraba el manga "Angel Sanctuary" de Kaori Yuki. Principalmente lo compraba por la temática del incesto.

No me hacía mucho ruido la cosa de los ángeles y demonios, Dios y el Diablo, las reencarnaciones y esas cosas. Bueno, eso era porque no me habían dicho que de eso se trataba.



La historia de Sara y Setsuna, dos hermanos separados por el divorcio de sus padres, y el cariño que el hermano mayor tiene por la pequeña, más allá del amor fraternal y una historia alterna con un asesinato que lo involucra (que le parece valer un pepino por estar tan enamorado de su hermana y sólo tratar de encontrar la manera de hacerla suya con locura y pasión tropical estar a su lado).



Entra en mi top 10 de parejas hetero favoritas~

(nuncahehechoelconteoperoestoycasiseguradequeentraría)



El cómo conocí esta serie es algo demasiado personal y que me significa (y frustra) demasiado.

En fin, me la presentaron de niña, y no fue sino hasta ocho años después que lo vi en Mundo Vid, sacudí los bolsillos y decidí comprarlo.

No lo terminé. Hasta el momento sólo Dios (y los fans) sabrá qué fue de aquellos hermanos y todo el pleito entre el cielo y el infierno.

Le tomé interés a los demonios, a los ángeles, a sus historias, y, claro, al amor que había entre los personajes (Oh, acabo de recordar a una pequeña niña demonio que se enamoró de Setsuna y a su primo trasvesti que la amaba).



La verdad es que siempre he sido una romántica~ *blush*



Recuerdo muuuuuucho el tomo 3. (También entra en mi top 10 de momentos románticos. En general)



Unos policías quieren interrogar a Setsuna, pero él acaba de descubrir que su madre planea trasladar a Sara a un convento en otro país para alejarlos, así que corre al aeropuerto tras ella y, sin aire le grita "Te amo, Sara. Huyamos juntos.".



Esa es, definitivamente, la escena más bella estilo aeropuerto que haya visto.



Yo nunca había pensado en fugarme con nadie y a ningún lado, pero, desde ese momento, huir con la persona que más amas, sólo tú y esa persona, me pareció una de las cosas más hermosas, pulcras, puras y felices.



Me parecía que la canción "Clover" estaba hecha para ellos~



Hace un par de semanas, mi madre llegó con la noticia de que la hija de mi tío (su hermano) se había ido de la casa con su novio. Mi tío fue al rancho del fulano, la regresó a su casa y comenzaron sus problemas.



Me puse a pensar en cuál era la diferencia entre mi gran admiración por el "huyamos juntos" y este "se fue de la casa con su novio".



A la mocosa esta no le faltaba nada. Y nadie había prohibido su relación. No se iba de la casa para matrimoniarse y ser felices. Iban a vivir en unión libre para ver qué pasaba. Mi prima tiene dieciséis años, y el tipo veinte.



Hicieron toda una intervención de la que yo no formé parte porque por mí que la tipa haga lo que quiera, mi madre fue hasta el rancho de mi tío y aparentemente se arreglaron las cosas.



Para celebrarlo vinieron de visita ella y su madre a nuestra casa. Fueron de paso a terapia: resulta que la muchacha esta todavía se piensa ir porque ya planeó su vida en base a eso y no le importa nada más.





Otro día, mi madre llegó del trabajo, con la noticia de que la hija de una compañera suya (que era una amiguita de juegos mía cuando era pequeña) se fue de la casa con su hermana "temporalmente".





Una noche, mientras cenaba, mi madre comentó:



-Te manda muchos saludos tu hermano.



-¿Llamó?



-Sí.



-Hm~ ¿Y qué cuenta? ¿Qué hay de nuevo?



-La hija de Héctor (compadre, amigo de la familia y culpable de que toda su familia me diga "Chibis") se fue de la casa con el novio.



-...



Y reímos y reímos.







Nota: Héctor fue por ella, la llevó a su casa y le puso una demanda al novio.






Debí de haberme fugado con mi novio ficticio mientras pude.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Sí, yo también hago una entrada de fin de semestre

En cuanto ese "si" dejó de sonar, quité el pedal, recibí los aplausos, y sonreí.

César me había dicho que, sobre todo, sonriera, no importara si me equivocaba o si las cosas no salían como debían, puesto que era lo mejor para el público.

No lo hice por ellos. Lo hice por el alivio de que por fin había terminado. Había sobrevivido. A tropezones, pero lo había hecho.

En la sala no habían más de veinte personas. Mi padre no estaba, la gente que invité tampoco, mucho menos la que no invité. Vi la expresión alegre y orgullosa en la cara de Rodrigo, Talia y mi madre, quizás las únicas personas que de verdad estuvieron en todo el semestre a mi lado. Maga y Cascuicho me saludaban sin entender demasiado, pero alegres de verme sonreír.

Salí del auditorio y volví al pequeño cuarto donde, cada semestre, los pianistas son encerrados, expectantes por su turno para demostrar lo aprendido en sus clases.

Esta es mi vida ahora.

Ya no es tan alegre, ni con tanto tiempo libre, ni con toda la familia apoyándome, ni con muchos amigos a mi lado, ni con confidentes dispuestos a escuchar.

Muchas veces escucho a Talia o la veo con toda esa gente y esas actividades, a Leo rodeado de éxito, a Gladyss llena de amor, a Julia con pocas, pero latentes personas que siempre están a su lado y me da envidia.

Yo quisiera ser querida por alguien de esa manera tan única especial como la que ellos son queridos, no ser una más del montón, alguien que esté conmigo y con quien yo con gusto lo esté también.

Pero esa es su vida. La mía es ésta, que, aunque algo solitaria, no es desagradable.


*Realizando que no era de esto sobre lo que iba a hablar*


Err...


Sí, el fin de semestre.



¡Yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaay!



En resumen, estoy muy relajada dehaber salido de vacaciones porque podré echarle más ganas al semestre que sigue, además de poder hacer cosas que no había podido hacer en la duración del mismo. Amo la imagen porque es un "brinca mi burro" <3~

martes, 23 de noviembre de 2010

"Cultura general"

No me considero una persona muy culta. Hay un montón de cosas que no sé ni me imagino, y muchas de ellas son bastante conocidas, comunes o de las ramas en las que me algo- desenvuelvo.

Aún así no podría considerarme ignorante, porque creo que, aunque no suficientes o tantas como debería, quisiera o lo que sea, tengo conocimientos y me intereso por varias cosas.

A su vez se ha mantenido a lo largo de mi vida el deseo de ser una persona con muchos saberes, haceres y en algún momento seres, y aunque sé que me han faltado ganas, cada nuevo dato que aprendo me hace sentir mejor. Y es algo que me nace a mí, que me llena a mí. No creo haberlo hecho alguna vez para ir con alguna a persona a restregarle algo en la cara.

Recuerdo que desde que comencé a indagar en el mundo de la música, se me fue adhiriendo la idea de que un músico debía ser una persona de enorme conocimiento general: debía saber sobre lo que pasaba en el mundo, lo que había pasado, lo que sucedía incluso en el pensamiento y corazón (línea gay, disculpen) de mucha gente a la que ni siquiera había conocido; debía de ser empático con su alrededor sin olvidar que era parte de un todo, decir sus opiniones y sentires, pero tampoco podía permitirse olvidarse del humor y las pequeñas cosas y eventos que hacían sacar una sonrisa.

Un músico tendría, pues, que saber un poco de todo, y un mucho de su área.

En cuantro tomé esta carrera tenía enormes expectativas de trabajo duro y cultivación en cada maldita área que se le ocurriera al docente. Que si bien tenías que saber la influencia de la religión en el desarrollo de las artes en la Edad Media como el pensamiento y acciones del gobierno contra la expresión en las guerras civiles.

Pensar. Reflexionar. Analizar.
Delicioso~
Practicar, tocar, sentir, vivir.
Excitante~

Pero si debo decir la verdad, mis compañeros me decepcionaron a sobremanera.

Y me contagié de esa pazguatez. (¿Si se escribe así...?)

Ya. La verdad. Olvidé ese concepto que tenía de los músico en cuanto vi que mis compañeros estaban bien pendejos y los maestros de mis materias básicas decían puras burradas (CUAUHTÉMOC!!!!).

Hoy, en Apreciación Musical (que es más "Remedo de la Historia de la Música" que "apreciación"), mientras veíamos una línea del tiempo del periodo barroco, sucedieron cosas tenebrosas.

-En 1601 se presenta la primera ópera, "Eurídice" de Peri; ésta, aunque fue la primera en ser montada, no es de la primera de la que se tienen vestigios, porque que nunca se dejaron partituras, por eso, en cuanto a música la primera fue "Orfeo" de Monteverdi, en 1607. Obviamente se tomó la misma temática, pero desde puntos de vista diferentes.

-...

-...Si saben la historia de Eurídice y Orfeo, ¿verdad?

-No...

-Yo sí.
-¿Sólo Belem...? ¿Alguien además de ella?
-...
(...)
-En 1605 se publicó Don Quijote, esta famosa novela de la que seguro ya saben la historia...
-Ehm... S-sí...
-¿La saben...? ¿Acerca de este señor que se volvió loco y distorsionó la realidad creyendo tener aventuras?
-S-... (N...) (Pues...) (Eh...) (¿S-sí...?)
(...)
-En 1633 Galileo retira su apoyo a la teoría de Copérnico. [...] ¿Saben cuál es?
-No :D
¿Y crees que no debes saberlo sólo porque no es sobre arte? ¿Que no fuiste a la primaria?
-Pues... Es esta teoría la de "y se sigue moviendo".
¡¿ESA ES SU EXPLICACIÓN DE LA TEORÍA DE COPÉRNICO, MUJER?!
-¿Cuál?
-Pues esa... La de que creían que la tierra... Que te caías si llegabas a la orilla y los elefantes sosteniendo el mundo y que luego salió Galileo diciendo "y aún así sigue moviéndose".
¡¡¡QUE YO LE PEGO UNA HOSTIA, SEÑORA!!!
De veras que hago lo posible por no caer gorda, y no hacerme la sabelotodo ni ser una fastidiosa... Pero es que es conocimiento general. No es específico. No necesitas haber leído toda la teoría, o todo el libro (que es lo ideal), es sólo saber de qué diablos se trataba. No es comparable con saber que ahora la RAE dice que escribas "Catar" en vez de "Qatar" (cuando ni siquiera sabías que existía un país con ese nombre y mucho menos donde está).
Es que...
Me frustro.
No quiero sentirme mal de saber, ni quiero que piensen que me siento superior.
Pero no la chinguen.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Frío en mi rancho, no como tú que helas con el aire acondicionado

Post extremo a las nueve de la mañana cuando debería de estar en la escuela

Como había dicho antes (no en este espacio, pero hay un vestigio en internet de que lo dije) aproveché estre puene para dedicarle tiempo a mi hermano y sobrina familia.

Salimos de viaje el jueves rumbo a Morelia. Como mi mamá es la cosa bella y ama a sus hijos, quiso cumplirles sus caprichos y comprarles lo que sea que extrañaran de Durango.

Fue así como perdimos el autobús directo a Morelia porque mi madre compraba hamburguesas para Sony (si no vives o has venido a Durango probablemente no sepas que las hamburguesas aquí son bastante grandes a comparación de las demás).

Tuvimos que esperar dos horas para ir a León y trasbordar de allí a Morelia, luego a Zacapu, luego a la casa.

:/

Creo que este puente pasé más tiempo en camiones que durmiendo.


Sin hablar de lo cansado del viaje, las películas malas (TE ODIO 2012, TE ODIO) y sobrevivir de mantecadas Bimbo auspiciadas por Primera Plus, fue productiva la estancia para saber el estado de la relación con mi familia.

Efectivamente mi hermano está cansado. Mucho.

Mi hermana, como todos los miembros de la familia, dice que es parte de su personalidad ser inexpresivo, frío y desinteresado, pero yo , por el vínculo tan diferente que tenemos, que eso no es lo que pasa.

Mi sobrina es un amor. Es la cosa bella. Ella ha creado un nuevo nivel de monisidad.


Más mona que estos nopales tan chulos que me encontré mientras buscaba cosas monas para representar la monisidad de mi sobrina :D

Fui el furor. Rockeé. Soy RLZ.

Tía ven, tía vamos, mira tía, vamos a jugar tía, tía, tía, tía (se llama tía Fátima, amor...), tía, tía (tía Fátima...), tía, (a ver, cómo se llama?) tía :3, (no, a ver... cómo?) tía pátima ¬¬ (y ella?) tía-abu! (Sí, sí, tía-ab... No, es tu abu. "Abu" nada más)

Fui a una fiesta michoacana. Son bieeeen divertidas. Y bailas cargando un toro :3 Pero lo que más me sorprendió es que hacen todas las fiestas como si fueran quinceañeras. De veras que yo no había ido a una fiesta par un niño de tres años en donde hubiera meseros. ¡Meseros!

Hicimos escala en Querétaro, pero no fue ni a turistear ni a ver ex profeso a mi hermana y/o al niño, pero el objetivo de esa visita no será revelado hasta que se cumplan ciertas condiciones.

Creí que con el furor y mi rockeada y ruleadorisidad con Valeria-na podría patear traseros con Pingüimilio, pero no. No di una con el niño. Ni porque yo lo dormía de pequeño, ni porque me sentí el Dios maternal un momento mientras lo cargaba con un brazo y con el otro preparaba la leche mientras le cantaba e intentaba apaciguarlo para darle de comer (con cinco días de nacido).

No. Nel. Ni madres.

'ora de plano parecía que lo agarraba y como que decía "no me gustas, regrésame al portabebé. No, espera, eso tampoco me gusta. Llévame con alguien, estoy triste."

Sólo resta decir. Queretanos, morelienses, y mi familia nena:

Lleguen a las 5:30 de la mañana un quince de noviembre a la central de autobuses en Durango.

A eso se le puede llamar frío.

Y no jaladas.

martes, 9 de noviembre de 2010

Eres como una placa dental

Un día, cuando tenía once años, mis padres decidieron que era momento de arreglarme los dientes.


Usé brakets por un montón de tiempo, no porque tuviera la dentadura con baches, sino porque no podía evitar morder cosas duras o hacer actividades agresivas (coughcoughRECIBIRBALONAZOScoughcough) o simplemente ser descuidada (una característica que aún predomina en mí, como has de saber si es que me conoces), y se me caían a cada rato.

Finalmente, cuando terminé de usar los frenillos, llegó el momento de utilizar una placa, que era masomenos una chiva así:



Pero era verde y con la cosa rosa era más grande y cubría todo el paladar.


La cosa esa era mucho mejor que usar brakets, porque te la podías quitar (:DDDD) antes de comer, o, no sé, cuando quisieras. El asunto era que, si no la usabas mucho tiempo te dejaba de quedar, simplemente ya no embonaba, a´si que, lo recomendable era que sólo te la quitaras para comer, apra que no se llenara de restos de comida, y para dormir; después terminarías el tratamiento y todo sería felicidá con tus dientes no-chuecos.

Pero, como ya mencioné, soy una descuidada.

Un no-buen día, no la encontré. Se me perdió con todo y estuche. Estuve días y días buscándola, y para la próxima cita con la dentista sólo fue un enorme regaño por perderla y un aviso de todo el retraso que le acababa de hacer al proceso de desenchuecación de mis dientes.

Llegó la nueva placa y esa me aseguré (y mi madre también) de no perderla.

Pasó el tiempo, y, al descolgar una chamarra que tenía olvidada en el clóset, la encontré.

ME PASA MÁS SEGUIDO DE LO QUE CREES.

La lavé e intenté ponérmela.

No embonaba.

No había pasado tanto tiempo, pero aún así simplemente parecía que no era mía o que nunca lo había sido. Se supone que estaba hecha a mi medida, con mi molde. Pero ya no más. Pasó el tiempo y ya no me pertenecía, ya no encajábamos.

No eres tú, soy yo, Placa...

~~~~

No puedo dormir.

Pero, si te digo la verdad eso no es nada nuevo.

Estoy yendo a terapia, pero tampoco es nuevo, y quizás si te interesaras más en mí te hubieras dado cuenta de que esto pasaba.

Desde que soy niña me cuesta trabajo dormir. Noche tras noche me atacaba la angustia, y tenía miedo. Muchas veces iba a cama de mis padres, pero como era todos los días, terminaron por hartándose de esta conducta y me negaron el acceso a su cuarto.

La verdad es que nunca se resolvió el problema, sólo aprendí a tolerar el pánico. Puedo decir que, aún ahora, a mis dieciocho años, me es tortuoso el momento antes de ir a la cama.

Tengo miedo, pero ahora me burlo de mi misma por tenerlos, lo cual no me los quita, pero hago como que estoy bien y puedo acostarme sin problemas.

Francamente no hacía estas cosas del todo consciente, y tampoco pensaba que estuvieran mal, al menos hasta que el Licenciado me hiciera ver que en realidad yo nunca resolví nada, y no era una victoria que ahora pudiera dormir sola, porque a final de cuentas tengo montones de emociones reprimidas y ese miedo que no se va.

Tanto esta como la semana anterior no he hecho mas que pensar en eso.

Una noche, no pude más, y mi cabeza le daba vueltas a tantas cosas que lo que necesitaba era distracción.

Sé que pude llamar a cualquier persona, pero, quise darle oportunidad al cariño que un día nos unió Raziel y le mandé algunos mensajes.

Me llamó, y creí que tal vez podría dormir esa noche.

Qué racional~


Cada día te pareces más a esos médicos que tanto desprecio...


Diciéndome todas esas cosas de "es imposible que pases más de una semana sin dormir, a final de cuentas el agotamiento te va a hacer caer en el sueño".

Deme más aspirinas, Doctor, hasta que no sienta el dolor o hasta que muera de sobredosis.


Fue vivirlo nuevamente. Estar afuera de la habitación de mis padres abrazada de una almohada y llorando mientras ellos me decían que regresara a mi cuarto.

Pero yo no tenía una de esas estúpidas lampariiitaaaas >___>

Nunca dejé de tener miedo, sólo aprendí a no decir que lo tenía.

Lo único que quería era que se callara. Que dejara de hablar, que dejara de hacerme sentir estúpida por tener miedo.

Pensé en él. Él, que era mi mejor amigo. Creí que él me iba a apapachar, que me iba a hacer sentir bien, porque me conocía, porque éramos cercanos, sabría lo que necesitaba, y sobre todo, querría hacerlo, porque me quería.

Fue una placa dental~

Dejó de embonar. Ya no encajaba.

Placas. Diabólicas placas dentales, señoras y señores, a eso se resume.

martes, 2 de noviembre de 2010

Ya no quiero comer más pastel de carne

¿Recuerdas aquello de "no todo puede estar mal en tu vida, siempre hay un aspecto no-jodido"? ¿Y que también se aplicaba al revés?

Pues, en el lapso de estas dos últimas semanas he estado arreglando poco a poco mis problemas con esa maldita gente mis "amigos", de tal manera que las cosas en el ámbito social están más relajadas.

Así que, al momento pensé "Voy a empezar a valer en piano". Porque, pues... No tener amigos me ayudaba a estudiar porque mi tiempo sólo se distribuía en eso, las necesidades básicas y lo que mis padres pidieran.

¡Pues no!

:D

Tuve una pelea con mis padres. Una muy desagradable.

No necesitas saber los detalles, el caso es que, para ellos, en este momento, les resulta cuasi asqueroso estar en la misma habitación. No me hablan, y si lo hacen es por una orden o desplante.

Todos mis amigos (sí, tú también) son una mala influencia y yo soy la escoria que soy por ir a la escuela y contacto con personas repugnantes como tú.

Así que, ir a la escuela y salir/ver/hablar/tenercontacto con amigos es malvisto. De igual manera, el uso del internet está limitado y no puedo ir a estudiar, porque de seguro sólo voy a perder el tiempo, a vender droga, a prostituirme o algo peor, como pararme al lado de una ventana.

Mi madre se fue al rancho por lo del dos de noviembre, y mi papá decidió no salir por no dejarme sola (no por mi seguridad, claro está). Para mi suerte Duo me llamó el viernes/sábado, pero después de eso, no he tenido contacto con... bueno, nadie. No hay llamadas telefónicas, ni visitas, ni salidas, ni chat y ni se diga de hablar con mi padre. Ni siquiera comemos en la misma mesa.

Que hablando de comida llevo tres días comiendo el mismo platillo...

Estaba segura de que no duraría mucho, porque no creo que mi madre aguante sin hablar conmigo, porque para eso tendría que hablar con mi papá o no hablar, y ninguna es una opción que le agrade. Pero, como no está aquí...

No me molesta no hablar con mi papá, después de todo nunca hablamos, pero, Dios mío que sí me hable sólo para hacerla democión o que me prohiba el contacto con otras personas es... guácala.

Y no habría problema si tuviera un piano para estudiar, pero tampoco quiere que vaya a la escuela.

Y me enfermé.

De gripa.