lunes, 24 de octubre de 2011
Non-ivory
miércoles, 12 de octubre de 2011
Redacciones invaloradas
Hemos estado en constante evolución: logramos el cambio del pensamiento del hombre, el avance tecnológico y científico, nuestros roles representativos en el estado, y ahora también nuestra manera de expresión. Hastiados ya de los excesos, de la sobre ornamentación y de la pérdida de nuestra esencia más pura, los humanos nos vimos forzados a transformar nuestro pensamiento y fue así como los artistas, con esa creatividad y espíritu libre que tanto les caracteriza, buscaron otra salida. Los músicos, a su vez, comenzaron, tarde pero no lentos, a cambiar esas formas que tanto solían deleitar a las cortes más elevadas y que ahora salen a la luz del hombre común, dichoso y merecedor también de escuchar tan hermosos versos.Mi tarea-examen.
Se nos pidió redactar un periódico con todos los temas vistos en la unidad acerca del clasicismo, yo, gustosísima, me ofrecí a redactar todos los artículos mientras los demás miembros del equipo hicieran el trabajo de investigación.
Francamente no tenía ni idea de cómo empezarla, se me borró todo de la mente y no supe cómo diablos se hacía un artículo periodístico o como rayos era un periódico (porque sí, me atraparon, hace muchísimo que no leo uno), pero de repente, mientras leía artículos se me ocurrió:
"¡Es como hacer una entrada en mi blog!"
Y helo ahí. ¿Apoco no es tan yo?
El problema es que, usualmente, tardo un par de horas en hacer cada entrada (por si creían que nacían mágicamente como una idea que salía mientras me lavaba los dientes bueno, la idea sí, pero la "escribida" no), y aunque amo escribir, amo la historia y amo la música, y combinarlas es lo más parecido a tener una pareja que he tenido una maravilla, es realmente pesado y me da mucho, muchísimo coraje, pensar que nadie lo va a apreciar, y con lo -perdón- ignorante que es la maestra en lo que a letras se refiere, no va a reconocer la pasión que le puse, y, sobre todo, no va a trascender. Probablemente sólo ella lo lea y eso tal vez.
¡Pero está bien! Todavía no pasa nada y ya siento que mi trabajo no será valorado, y es algo que tengo y voy a cambiar, porque después de todo, yo hago esto porque me gusta~

miércoles, 5 de octubre de 2011
Kurose Mapache
Descargué Miman Renai en inglés al comenzar este año, y lo recuerdo bien porque la historia comienza en invierno, así que casi podía sentir el ambiente.Presumo y agradezco ^^

Si tuviera que dar este premio, totalmente iría a Coppelia u//u... Ella es muy mona y siempre me lee e intenta comentar y me alegra el rato pensar que hay alguien que de hecho se toma la molestia en hacerlo. Muchas, muchas gracias.
Y también gracias a Bleiÿ por darme otro^~
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Poniendo las cartas sobre la mesa
-Disculpe, tengo que irme.
-¿Ya? -inquirió- ¿Y la siguiente canción? ¿La toca Lorena?
-Sí, las últimas dos las toca ella.
-Bueno, mija, entonces nos veremos mañana, ya lista para irnos -alzó la voz y anunció para todos- Acuérdense de que el camión llega a las diez de la mañana, y tienen que estar aquí. También a las muchachas, a ver si nos ayudan haciendo unos sándwiches para comer en el camino.
¿Perdón, qué? ¿Por qué le pide eso a "las muchachas"? Son sándwiches, por el amor de Dios, una gallina puede hacer sándwiches (*). Entendería que pidiera que nos dividiéramos las tareas, o que fueran platillos complicados, pero, no diga usted pavadas.
El director volteó a verme.
-A ver si pueden ayudarle a la maestra Susy a hacerlos, como unos cuarenta sandwiches para todo el ensamble.
¿Si sabe que somos como cuatro mujeres en un ensamble de alrededor de catorce personas, verdad? ¿Si sabe que el hecho de asumir que sólo las mujeres pueden hacer trabajo de cocina es sexista y discriminatorio no sólo hacia las mujeres sino hacia los hombres, suponiendo que no pueden?
Cualquiera que me conociera bien hubiera visto en mi cara la incredulidad, el sarcasmo y la negatoria a su petición en cuanto dijo eso.
-¿Sí? -me preguntó directamente.
Sé que no lo hace por mala persona, sé que es su manera de pensar, hogareña y a la antigua, pero, lo siento, no, ¿quién le dijo que yo sabía cocinar, eh? ¿que no sabe usted que en realidad hombres en este ensamble que saben hacer mejor comida que la mía?
Le sonreí y sin decir nada evadí la pregunta con otra y luego me fui.
Normalmente me hubiera ofrecido sin chistar, porque me encanta ayudar, pero también soy
Comencé a pensar al respecto. No pienso cocinar por ser mujer, sino porque me guste, quiera o necesite (bien, bien, más de la última que de otra cosa), y aunque de buenas a primeras piense "no le voy a cocinar a mi marido/a", la verdad es que, si me pienso a mí misma amando a alguien lo suficiente como para querer vivir mi vida a su lado en una unión mayor, muy probablemente me vaya a gustar hacerlo: cocinar para la persona a la que amo. "Quizás eso es lo que hacen las mujeres casadas" pensé, pero mi mente también revisó el escenario "todo lo que me resta de vida" y encontré muchísimos huecos en los que ordenaría pizza, querría que alguien más cocinara o comiera en otro lado, así pues, decidí repartir las tareas.
Tu, mi querida persona: te amo, es por eso que escogí estar a tu lado, y es porque te quiero, y a mí también, que cocino por gusto, y espero que tu también. Y si alguna vez no coincidimos, ordenaremos comida a domicilio.
Es el futuro que te ofrezco.
Premio bloggeril

Soy sumamente rebelde y sólo haré uso de esta entrada por mera presunción del título del premio~
Y el hecho de que tengo premio
*raburabu*
"Vestirte a rayas no te hace prisionero, caminar por la calle no te hace libre."
Te mereces algo mejor que una pavada que haya encontrado en el tuiter, pero, rayos, de verdad que me gusta esta frase.
En fin. Muchas gracias, señorita Bleiÿ~ En verdad me sonrojé cuando leí en tu blog esto. Fue raro, considerando que yo también te leo pero no comento... Aún así, agradezco la reciprocidad de nuestros no-comentarios y lo lindo de "somos un blog amigo".
Ten una buena vida y postéala en una entrada: da por sentado que yo la leeré.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Defendida
Con la cara roja, los puños apretado, un sol del carajo y toda la indignación que podía tener, me apresuré a alzar la voz negando lo ocurrido y explicar mi propia versión del asunto. Pero justo cuando iba a comenzar mi perorata, sobresalió la voz de la maestra, en lo que yo pude definir como un tono de voz acusatorio, de quien ha descubierto una verdad.
-¡Pero que cosas dices, Isabel! -dijo indignada- ¡Fátima jamás podría hacer eso! ¡Ella es demasiado seria, callada y apegada a las reglas! ¡Ella es un pan y pacífica y no podría hacerle daño a alguien!
Nadie dijo palabra. Todos eran zombies sin consciencia de lo que estaba pasando, mirando vacíamente a cada persona que hablaba, sin moverse de su lugar. El sol se seguía poniendo, y ahora podía ver nuestras sombras alargarse; la mía, la de mi cuerpo estático.
Me sentía apenada. Al principio de su discurso, fue un abrazo a mi incompresión, una defensa inmensamente agradecida. Pero cuando continuó hablando... ¿Era esa la impresión que yo daba? ¿En verdad la maestra era tan ingenua como para creer que yo era una damita educada e indefensa? Pasé a sentirme culpable de mi propia maldad. Esto ya no se trataba de quien tenía la culpa en el experimento fallido. Esto era la proyección de mí misma ante otras personas.
La maestra me miraba confiada de lo que decía. De esa bondad, pacifismo y buenas maneras que estaba segura yo poseía.
Yo agachaba la cabeza, avergonzada de tener que contradecirla. De haber ganado la batalla y perdido la guerra.
Al día siguiente llegué al salón de clases, aún pensativa sobre la situación. Vi a la maestra sentada, y vacilé en decir algo, ¿qué cosa podría decirle, sin tener que explicar todo lo que soy? Pero algo me carcomía por dentro, y quedarse callada no haría nada al respecto.
Tomé aire, y, nerviosa, abrí la boca:
-Ayer soñé con usted, maestra.

-¿Sí?- respondió, e interesada, levantó la cabeza- Seguro te estrujaba y te decía "¡estás reprobada, Fátima!" -dijo, actuando la escena y luego haciendo una de sus típicas risas tiernas y relajantes.
-Soñé que me defendía de Isabel- atiné a decir, como mi mejor resumen del sueño.
Vi dibujarse una sonrisa en su rostro y expirar un sonidito de ternura, mientras emocionada me decía: -Ahwww, ¡sí! Isabel es bastante grande, yo ayudaría a defenderte -gesticulaba unos puños de defensa mientras hablaba- "¡Isabel! ¡No seas abusona y deja en paz a Fátima!". Esbozó una adorable sonrisa, una sincera complacencia ante la idea, y, por alguna razón, la culpa desapareció.
viernes, 9 de septiembre de 2011
Dejar de recordarte
Hay veces en que simplemente amanezco fatalista y los sesenta metros que nos separan me parecen ciudades enteras, y no hablarte me parece una clara seña de que preferirías comer clavos a establecer contacto conmigo.
Otras que debo tomar la iniciativa y que aprovecharé cualquier oportunidad que se me presente para disfrutar de tu compañía, de algún saludo, de regalarte una sonrisa.
Algunas cuantas, también, pienso en la posibilidad de que tampoco sepas qué decirme, cómo acercarte, de si también maldigas el momento de no poder acercarte por pena a las personas a mi alrededor, o de si la timidez te pese lo mismo. Esas veces también te pezco mirándome de reojo. En esos momentos sé que me miras, a la distancia, sentado en esa banca entre los árboles, y yo desde el segundo piso del edificio. También sé que te das cuenta de que te observo, pero ni tú ni yo creemos tan certeramente esto como para dejar de temer el rechazo de un saludo. Quizás esos sesenta metros sí sean ciudades enteras, kilométricas entre la convicción de uno y la voluntad del otro.
Todos esos días estuve en compañía de otras personas. Bueno, no es como si antes de eso mi compañía fueras tú. Las tardes estoy sola, y las horas libres también. Eso no cambia. No he hecho ningún amigo nuevo, -inclusive me ausenté de algunos y algunos se ausentaron de mí-, pero, no es que haya estado particularmente triste. Sólo nostálgica, con el suspiro que siempre te guardo.
Eran las doce del día de un jueves y mientras la maestra atendía a algunos alumnos, el tema de conversación era el rol que tenía cada cual al estar en primaria. Le di un leve empujón al compañero a mi lado en el hombro, uno de aquellos que había estado conmigo este tiempo. "Seguro que tu eras un bully desde pequeño y por eso ahora estás así ¿eh?", él se volteó, negó con la cabeza y comenzó a explicar como es que era todo lo contrario. Su amigo, famoso por ser poco discreto con algunas intimidades de sus demás amigos, además de formar junto a él un perverso dúo de burlas hacia todo lo que se mueva, estaba sentado tras de éste. Pude ver como comenzaba a reír y hacer mofa de la misma plática, codeándose con los compañeros y soltando carcajadas. "Y seguro te desquitas con Hiter y conmigo porque te martirizaban cuando más chico", él se rió, y antes de que pudiera hacer una broma al respecto, su amigo alzó la voz y, dirigiéndose a nosotros, dijo "pues a mi me cae que ustedes van a terminar siendo pareja".
Estaba desconcertada. ¿Qué carajos tenía que ver eso con nada de lo que estuviéramos hablando? Pero por otra parte, sabía que ese sujeto no estaba hablando por hablar. Me quedé confundida e inevitablemente sonrojada. Ambos intentamos llevar la corriente y no darle importancia al tema, aunque las burlas y los gritos habían comenzado. Eventualmente la maestra entró de nuevo al salón y el tema se quedó ahí.
El resto del día no pude evitar pensar en eso.
Quizás era que yo sólo me imaginaba contigo. Cómo serían nuestras citas, las audiciones, nuestro comportamiento en la escuela. Cómo sería si me quisieras. Y por más que pasaban cosas, y por más que me preguntara la gente, incluso las veces en que pensé rendirme y dejarlo por la paz, no era capaz de verme con alguien más sin pensar en ti (a excepción de dos personas igual de imposibles que tú). Tal vez por eso sería que no pensé que nadie en el cochino planeta pudiera considerarme atractiva o posible material de pareja.
Si él y yo...
Nah...
Él es tan despreocupado, simplón, burlesco, irrespetuoso, poco serio. Siempre me desespera pensar que una persona tan talentosa como él se porte de una manera tan desprolija. Y yo, tan complicada, teatral, sobreanalítica, penosa, amante de las reglas y los buenos modales.
Si él y yo...
¿Y la escuela? Él es popular y le habla a todos, se le facilita hacer cualquier cosa que le pongan enfrente y su carácter es tranquilo y se deja llevar, como flotando en el agua. Y, bueno, aunque me gusta ser amable, dar un educado saludo, una sonrisa y un "buenos días" no es lo mismo a hacer una plática, además de que soy muy grillera y defiendo mis ideales aún cuando la otra persona no me esté escuchando.
No. Es que... No. ¿Cómo sería eso?
Y, por un momento, dejé de pensar en ti.
lunes, 29 de agosto de 2011
Flores

Eran muchas cosas, desde que no me gusta lo cliché, lo típico, algo que ha pasado tantas veces que dejó de ser especial, hasta que las cosas que son muy vistosas me dan muchísima pena y la tierra nunca me ha hecho el favor de tragarme cuando quiero.
He recibido algunas flores en mi vida, generalmente por parte de mi familia tras un evento importante; ganar un concurso, una graduación, un cumpleaños en que no se les ocurriera qué regalarme. Pero he sido cuidadosa de dejar en claro a mis amigos cercanos (o a los que alguna vez lo fueron) que lo mío no son las flores, aunque todavía no descubro el verdadero por qué, la enorme incomodidad que tengo al recibirlas y no saber cómo reaccionar (evitar la violencia o forzar una sonrisa) me ganan al momento de tomarlas en mis manos.
Aún así, la primera vez que recibí un ramo de flores en un sentido romántico, se convirtió, con el paso del tiempo, algo muy especial.
Yo no estaba lista, -y probablemente sigo sin estarlo-, para recibir los sentimientos de una persona que a mí tanto me quería y que yo negaba querer, la mayoría de las veces de maneras tan hirientes, por pura inmadurez, porque no podía aceptar sentirme así por una persona tan simple.
Gladyss me había dicho alguna vez que las flores, cortadas y regaladas a una persona a quien quieres, se quedaban "vivas" el tiempo que era proporcional al cariño que esa persona te tenía.
Yo quería que las flores se marchitaran, e intencionalmente las descuidaba, aunque siempre las miraba de reojo en el jarrón, viva metáfora de lo que estaba haciendo con nuestra relación. A pesar de todo, las flores siguieron ahí, sin una sola arruga en sus hojas, sin decoloración en sus pétalos. Y me dolía el pecho. Quería tenerla ahí de nuevo. Quería abrazarla, quería acariciar su cara, sentir su respiración cálida y compartir una bufanda en el frío de diciembre.
Pero no se puede. No podemos. No puedo.
Ya no.
Hasta que por fin el día llegó en que las flores ya no dieron más. Recuerdo derramar un par de lágrimas y voltear la mirada fingiendo que nada había pasado desde un principio.
Luego pensé en la impracticidad de las flores. No sólo la planta no va a poder sobrevivir, sino que el residuo no va a durar, se va a marchitar, y eventualmente tendrás que tirarlas y ahí se te fue el dinero en el ramo.
Entonces me puse a pensar ¿cómo, pues, podrías cortejar a alguien de manera más funcional?
Y la vi de reojo en un estante: Algarabía.
miércoles, 24 de agosto de 2011
If you want to be truly human.
Litchi Hikaru Club es un manga basado en una de una serie de obras para el teatro Grand Guignol en Japón. Es una historia llena de violencia, sexo, brutalidad y angustia, que relata la historia de un Club de 9 muchachos, liderado por Zera, con el objeto de obtener la belleza, utilizando una máquina perfecta creada por ellos mismos. Lamentablemente, aunque la belleza sea una cosa casi divina, su admiración y deseo siempre serán imperfectamente humanos.
En Unsuki lo traducía¿mos? Bien, fue un proyecto en el que yo definitivamente no tomé parte, y el cual leí apenas en enero. Lamentablemente, según Onne-chan, Viz licenció LHC y no he podido saber qué demonios pasó. Hoy he encontrado el capítulo 5 en inglés y la curiosidad me carcome. ¿Qué pasará con Litchi? ¿Con Kanon? ¿Con Zera desquiciado por la sublevación de sus peones -y los recuerdos de un viejín diciéndole que va a morir joven? ¿Y esa predicción de la estrella negra? Digo, que es obvio que la primera no va a pasar, así que quiero saber cómo sucede la segunda.
He conseguido los raws y el capítulo final, pero, de nada me sirven si no puedo leerlos, y esta es una historia cuyo trama es imperdible: ver los dibujitos no basta.




