sábado, 21 de abril de 2012

Confidencias subliminales


Vi el billete tirado en el piso; azul con un indio de Guelatao al frente, arrugado.
-Creo que es mío.-dije- Más que nada porque no creo que así de maltratado pueda ser tuyo.
Si algo le caracterizaba, era su pulcritud, responsabilidad y disciplina con la que hacía todo. Al menos todo lo que yo le conocía.
-Pues ni creas, no cuido tanto la apariencia de los billetes, además como odio las carteras y mi mamá sólo me las compra y me las da.
-¿No te gustan las carteras?-reí.
-Sólo que ahora es "no, deja de usarla, no mereces esa cartera".
-¿Se dieron cuenta de que no te gustaba?-comenté divertida.
-No, es que les dije que soy gay, así que se pusieron como locos-dijo rápidamente.
Sentí mi cara sonrojada, lo miré a los ojos sólo para desviar la mirada hacia mi mochila fingiendo atención.
Tomé aire y me quité los nervios. Lo que menos necesitaba era un comentario tan estúpido como "¿eres gay?", así que me colgué la mochila, acomodé el banco y lo miré dando la pauta para que siguiera hablando.
Me contó las reacciones de sus padres, de su hermana, la suya propia. Explicaba poco a poco cómo se sentía, y aunque no me dijo de qué manera se dio cuenta, pensé que realmente no importaba, puesto que a final de cuentas el resultado iba a ser ese.
Sigue sin ser una sencilla asociación, la homosexualidad latente con su personalidad tan seria, determinada y solitaria, pero esa sonrisa en su rostro de carga liberada me hace no cuestionar nada.
Y mientras caminábamos esquivando las piedras en la banqueta, pensé que lo impresionante no era que un hombre tan alineado, inquebrantable y aislado fuera homosexual, sino que me considerara su amiga.

martes, 17 de abril de 2012

Las mágicas faldas

¡Hola! Soy el waffle que reina escribe en este blog. Si tienes tiempo siguiéndome, probablemente recuerdes que aparte de ser una masita de harina, Jesusaurio me ha brindado las bondades de la redacción, observación y una peculiar facilidad para hablar nadie dijo que tuviera sentido sobre casi cualquier cosa.

Últimamente su Amo y Señor Waffle anfitrión ha querido escribir sobre montones de cosas, pero a veces le resultan muy complicadas, emos o cosas que a nadie le interesarían. Pero hoy ha decidido que no le importa. También ha decidido hacerlo en una terrible, mal planeada e improvisada tercera persona.



Ok, ya, no puedo hablar de mí en tercera persona por mucho tiempo, sólo en cuentos y así. ¡En fin! Resulta que en algún momento de mi travesía lolistástica leí en algún lado que conseguir faldas era lo mejor para tu clóset, y más si querías empezar y bleh. Por supuesto que yo no lo creí, ¿cómo cambiar el encanto de un vestido completo a una falda para la que necesitas más artículos? Así que mi prioridad siempre fue encontrar vestidos (sólo para soñar, puesto que yo, como muchas, no tengo ni el dinero ni las medidas para realizar mis sueños brand) para añadir a la wishlist, rara vez le puse el ojo a alguna falda.

Por el precio, accesibilidad y el hecho de que eran las únicas que me gustaban, obtuve un par de faldas antes que un vestido; aunque poco a poco me di cuenta de que mi manera de coordinar los vestidos no cambiaba mucho, y la cosa se veía muy limitada. Sin embargo la variedad que me ofrecía una simple falda era bastante, y puesto que mi armario loli no es realmente grande, pero otra de las bendiciones que me dió Jesusaurio fue la de saber combinar prendas (no soy fashionista ni la reata, pero, pues tampoco estoy en blanco) pude sacarle jugo a lo que tenía.

Ahora, bien. No soy la persona con mayores conocimientos de moda y diseño, ni la loli más experimentada, y es obvio que vengo a decirles lo mismo que dice cantidad de gente: las faldas son más versátiles que los vestidos.


Blusa: Offbrand
Falda: Muuh
Calcetas: Antaina
Wristcuffs: Muuh
Accesorios: Offbrand

No sólo en el loli; si vas a comprar una falda, te recomiendo los colores neutros, combinan hasta con la camisa del Barcelona, además es más fácil conseguir zapatos, calcetas y accesorios en estos colores para combinar con ella.

Falda: Muuh
Blusa: 18 forever
Medias: Bodyline

Siguiendo la lógica del color neutro siempre puedes resaltar un color casi de cualquier manera, añadiéndole "splashazos" -con pequeños toques del (o los) colores deseados- equilibrados en todo el atuendo, o con una prenda (blusa o chaqueta) de color fuerte, para romper el esquema estable y consonante del color neutro solo.

Blusa: R-series (creo?)
Falda: Muuh
Calcetas: Shasa
Accesorios: Shasa y una ñoñada que me inventé

También tienes la versatilidad en el estilo. Una falda de un diseño más estándar, o de print discreta puede servirte para hacer coordinados desde sweet hasta el punk pasando por el classic, el country y demás, sólo es cuestión de escoger los accesorios correctos.




Fue así como terminé viviendo el primer consejo que me había encontrado.

¡Saludos~!

jueves, 12 de abril de 2012

Accidentes




Habían pasado algunas horas desde que nos vimos, y sólo algunos minutos desde que tomamos asiento en el café, justo en medio de la apabullada plaza comercial. Nuestro mesero olvidó varias veces que estábamos ahí, desconcertándonos sobre el destino de nuestro pedido.

La chica a mi derecha, estudiante de psicología, inició el nuevo tema de conversación.

-¡Ese sujeto nos está olvidando a propósito!

-No, bonita, es sólo que hay mucha gente y se le olvida -responde la chica a mi izquierda, estudiante de enfermería.

-¡No! ¡Mentiras! -dijo en su casual vocecilla chillona y delgada.

-Es un error bonita, un accidente. -insitió la otra.

-¡Pues mi carrera me enseña que no existen los accidentes, Fer! Es todo un deseo del subconciente. Es como el tipo que me golpeó con la pelota de tenis en el ojo; ¡en el fondo él quería hacerlo! Tendría sus razones locas, como que le recordaba a alguien o yo le había hecho algo, pero ¡lo hizo!

-En mi carrera pasan muchos accidentes -dijo la chica frente a mí, estudiante de ciencias genómicas, con su habitual voz baja y de expresión reprimida, como de quien siente y quiere decir muchas cosas pero se limita a decir apenas unas palabras- Muchos, muchos accidentes. -añadió suavemente.

Todas callamos al sólo pensamiento del tipo de accidentes que podrían haber, desde lo más simple hasta lo más horrible. Recordé un sueño que ella había tenido y me había platicado acerca de como habían creado una mutación que se esparcía por medio del aire y creaba deformaciones trágicas en la gente de acuerdo a su tipo sanguíneo.

La estudiante de psicología respingó berrinchudamente, sin tener -todavía- un argumento contra ese tipo de accidentes.

Sonreí, las miré a todas sabiendo que sólo yo me reiría de lo siguiente.

-Pues en mi carrera los accidentes son perfectamente calculados. -dije yo, estudiante de música.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Sólo si tu quieres, podemos casarnos

Sólo entrar al edificio apresuré el paso. Ilyana iba detrás de mí, todavía hablando; Enrique, hasta atrás porque como buen caballero nos había dejado subir primero. Estaba hastiada.

Abrí la puerta y ocupé mi lugar.

-No quiero volver a ir a la tienda con Ilyana -dije, escéptica del comportamiento de mis dos compañeros en un corto trayecto a comprar chucherías.

La chica había entrado; se rió al escucharme y con todo lo entrometida y ruidosa que había demostrado ser en los últimos veinte minutos, soltó toda la sopa.

-¡Henry le dijo a Fátima que quería casarse con ella!

Apoyé mi cabeza en mi mano con fastidio. Así era.

Fue una conversación casual acerca de la caballerosidad de algunos hombres al momento de cubrir los gastos de las mujeres, y de cómo nos sentíamos al respecto.

-No te preocupes, yo lo pago. -y fluidamente añadió- Cuando quieras nos casamos.

"Ese tipo de comentarios es lo que hace que las diez personas en nuestro salón digan que tú y yo tenemos algo, lerdo" pensé, mientras giraba la cabeza y trataba de no darle importancia al comentario.

-¿Ya ves? -dijo nuestra compañera- Cásate con él.

-No tiene que hacerlo si no quiere -respondió, tranquilo, con comprensión, hablando más conmigo que con ella.

Extendió el dinero y pago las cosas. Sólo las mías. Compró unas galletas y me las dio. He de decir que estoy algo avergonzada de la cara de asco que puse, pero lamentablemente así salió, con un enorme signo de interrogación en el rostro y una súplica para que no lo hiciera.

Caminamos de regreso a la escuela con Ilyana insistiendo con el tema del matrimonio.

-¿Quieres que se casen? -le pregunto, ya más calmada y seria.

Yo no quería oír la respuesta, la que fuera. Que se callaran, que las clases terminaran. Quería ir a mi lugar feliz y ellos estaban tapando la entrada repartiendo volantes con ofertas de pollo asado.

-¿Cómo puedes preguntarle que si se quiere casar con alguien a quien conoce de hace tres semanas? -exclamé, ya algo exasperada.

La chica me ignoró, como ya se volvía su costumbre, y él, con su característica necesidad imperiosa de opinar sobre todo en todo momento, y manotear y hablar de su verdad como única, en espera de la rendición de la parte opuesta, intentó decir algo.

-Pero no puedes decir que eso importa en el amor, porque...

Amor. ¿Hablamos de amor ahora? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Qué puede pasar en la cabeza de un hombre de mediana edad para decidir algo tan importante como la persona con la que quieres pasar tu vida y lo que sientes hacia ella? ¿Es tan fácil como llenar los requisitos de lo que buscabas en alguien?

La muchacha volvió a tomar la palabra, y deteniéndonos a ambos en la entrada de la escuela, lo miró y dijo:

-¿Quieres casarte con ella?

-Claro que sí. -dijo, decidido sobre su respuesta, indeciso sobre si expresarla o no.

Su interrogadora chilló, se movió de un lado a otro e hizo un montón de ruiditos y se volteó hacia a mí.

-¿Y tú? ¿Quieres casarte con él?

-No. -dije al momento, incrédula, y con una expresión que sólo había visto en la cara de Julia en la preparatoria, como de quien habla con alguien a quien decididamente le importa un carajo.

-¡Te vas a arrepentir...! -dijo en voz alta la mujer, comenzando con sus especulaciones acerca de la oportunidad de la que me perdía, sin decirlo realmente en serio.

Cuando terminó de contarlo al salón, la broma siguió y las burlas y exageraciones fueron por parte de todos. Continuamos nuestras láminas y el barullo terminó.

Ese día, por primera vez, Enrique se fue del salón antes de tiempo.

jueves, 15 de marzo de 2012

De cuando tener trabajo no te da derecho de menospreciar lo que la gente hace

Enfrente, en la silla de oficina, Luis: estatura media, delgado, cara de galán, voz grave y de bajo volumen, conductor de un camión de Sabritas. Al lado, en el sillón con tres asientos, Iliana: alta, delgada, morena, bella, trabajadora en el Instituto Duranguense de Educación para Adultos (IDEA), no como maestra. Junto a ella, José Manuel: bajo, relleno, cara de niño, tez blanca y cabello claro, trabajador en un negocio propio. De mucho dinero. Entre ellos y yo, María José: estatura media-alta, blanca, delgada, de cabello y apariencia general desprolija, se dedica únicamente al estudio. A mi lado, en el sillón de dos asientos, Enrique: estatura media, delgado pero sin forma, cara algo gastada y mayor, moreno, trabaja en no sé dónde.

-Es que el trabajo. Dice Luis.

-Sí, no mames, el trabajo. Secunda José Manuel.

-Es que si está bien pesado, estudiar y trabajar. Apoya Iliana. ¿Tu no trabajas, verdad? Le dice a Mary.

-No. Contesta y ríe ella.

-¿Y tú...? -Me dice ahora a mí, sin dejarme contestar- Ah, no, tu estudias música. Dice, condescendientemente.

-Eh, oye si está cabrón eso, eh, güey. -me defiende Mary.

Todos ya están tomados. Bueno, estamos.

José Manuel asiente con mucho convencimiento, y aunque Iliana no ha cambiado de opinión, hace lo mismo, apoyada por el alcohol.

-Como sea igual es mejor que estar sentada comiendo gorditas en la oficina -continúa Mary, con todo el tono acusador que ocho cervezas le pudieron dejar.

domingo, 26 de febrero de 2012

Capricho Cereálico

De niña era yo muy seria, criada por mi familia para ser una infante madura, cuasi adulto, esto por la molestia de tener que tener niños en casa, siendo que mis padres ya eran mayores, mis hermanos adultos jóvenes y el hecho de no tener familia en la ciudad, pasando años y años reprimiendo montones de deseos, necesidades y sentimientos.

Hay una numerosa lista de objetos que otros niños tuvieron y yo deseaba, pero como eran muy "infantiles", además de que su única habilidad extra era ser bonitos (además de la función principal) mi madre se expresaba mal de ellos y yo entendía que el dinero debía ser invertido inteligentemente, así que no podía ser desperdiciado en esas cosas.
Yo quería libretas con dibujitos, pasta dura y aro grande. Pero no. Eran caras y mejor de las normales y las forrabas con algo. No digo que sea malo, pero tener una alguna vez en mi vida me hubiera gustado, aunque sea por la curiosidad.


Plumas de gel. Yo quería de estas, pero resulta que además de todo las razones mencionadas yo llegué a sentir que no las merecía! Que mi letra era muy fea como para usar colores tan bonitos.

Entre otras pequeñas e insignificantes cosas que yo deseaba estaban; artículos para tener un cuarto divertido, un microhornito cosas de Hello Kitty (llegué a odiar a esa gata porque no podía ser mía, al menos ese podía ser una buena razón "no tengo nada de Hello Kitty porque no me gusta, no porque no me compren"), papel higiénico con olor (déjenme en paz XD) y artículos de uso diario con diseños tiernos.
Pues bien, un buen día en el que mi madre y yo estábamos solas salimos a ver tiendas todo el día, y al momento de comprar la despensa vi una hermosa caja (ahaha, suena que la caja era especial. No, era una simple caja) rosa con esos dibujos de Mickey Mouse que tanto me gustan (cabe mencionar que no soy muy fan de este ratonzuelo).
Fui a enseñárselo a mi madre corriendo (una costumbre mía, dado que ahora soy todo lo niña que no fui antes y me la paso enterneciéndome de todo y mostrándole todo a mi mamá toda emocionada) y sólo dijo "ponlo en el carrito".
No me la creía.
-Son de arroz ¿no? Y no tienen azúcar, ponlos ahí -dijo con naturalidad, mientras seguía caminando en busca de algunos frascos.

¡Y fui tan feliz~!

Saben bastante mal, pero diablos, bueno, para mí fue un sueño y ahora me lo tengo que acabar XD

miércoles, 22 de febrero de 2012

Premiecirijillo~!

Este premio me lo dio Floren~! Me halaga un montón y esto lo hago con mucho gusto.

El que recibe los premios tiene que enumerar en su blog cinco hábitos extraños. Hay que indicar claramente este reglamento.
Al final son escogidos otros 15 participantes, de los que hay que añadir el linkn a su página. No hay que olvidar dejar un comentario en las páginas de estos 15 elegidos. Al final, los 15 elegidos dejarán un comentario en el blog donde recibieron el premio. Los elegidos tendrán que mencionar a la persona que los nominó, incluyendo el link de su blog.

La serie más reciente a la que te has enganchado: Es manga... u//u! Pokemon.
Un capricho cumplido: Cereal (Hablaré de eso en la siguiente entrada xD)
Mi prenda favorita del otoño: Medias. Yo adoro las medias~
Un objeto de deseo: Mary Magdalene, claramente.
Un diseñador: Michael Kors *el único que conoce*
Un sabor: Picante.
Una fruta: Sandía.
Un lugar para visitar: Lucerna, Suiza. Me quedé con ganas de ir la vez pasada...
Una ciudad: Sevilla.
Un lugar para enamorarse: Uno en donde esté yo y la otra persona al mismo tiempo, de preferencia.
Una isla: Japón.
Un complemento: No entiendo a qué se refiere, así que me iré por lo geek: Community codec.
Un plan para un domingo de otoño: Salir a caminar por las alamedas a una hora en la que no haya gente ~
Una cadena de TV: Warner.
Lo mejor de la TV: Err... Bones. (?)
La última canción que se instaló en tú cabeza: "Gummed up" del final de temporada de Adventure Time.
Una actriz: Zoey Deschanel~
Un actor: ._. ... Eh... Orlando Bloom (?)
Una revista: Emeequis
Un sueño: Uno aquel en el que volaba en un dragón morado y por primera vez los colores de mi sueño eran claros, todo era pacífico y no había trama. El mejor sueño~
Último vicio: Pokemon... -///-
Con que regalo siempre haciertas: Comida hecha a mano. Behold the power of love-food!
Mi postre favorito: Uno que sólo probé una vez y se llamaba "pastel de la abuela".
Lo que me molesta: Los malditos comerciales del tribunal electoral y anexos. Argh...
Blanco o negro: Blanco.
Tú mayor fobia: Esto es algo que no le he dicho a nadie, pero, la parálisis total. De verdad preferiría que me quitaran la vida.
Actitud de todos los días: "Ay, wey, estoy viva". Muchas veces ese pensamiento me cruza mientras estoy haciendo algo o hablando con alguien y me entra el pánico porque he estado en automático todo ese tiempo y no sé si voy a arruinarlo todo en lo que me vuelvo a "conectar". Wow esto ya se volvió "confesiones de un waffle".
¿Qué es la perfección?: Aquello que hace sufrir a Fubuki :C. (Una meta futil que permite que algunas personas sigan adelante. Algunas.)
Color favorito: Púrpura/Vino/Maldiciónnosécómosellama/Ciruela?
Animal favorito: Zorro ártico.
Número favorito: 1.
Perfume que estoy usando: El perfume de no haberme bañado en tres días. (Haha, hubiera sido genial, de no ser porque me bañé hoy. Ninguno).
Última vez que usaste sombras: El día de nuestra presentación de jazz en la Normal.
Día de la semana favorito: Sábado.
Tienes tus uñas pintadas ahora: "Ahora". Realmente nunca.
Mi pasión: Imaginar cosas. Historias, dibujos, sonidos, situaciones, personas. Sólo imaginar.
Mis hábitos extraños:
~>Aunque no lo uso, duermo con el celular al lado de mi almohada. Esto al principio con el fin de escuchar la radio, pero me quedaba dormida y ahora lo hago sólo por costumbre (y unas esperanzas de de hecho oír la radio xD)
~>Niego la comida de color verde sólo por ser de ese color, aunque me guste, por inercia digo que no xD
~>No puedo dormir fácilmente si no estoy abrazando algo. Soy capaz de quitarme la blusa y hacerla bolita con tal de abrazarla.
~>No uso sandalias porque me siento desnuda. De verdad, como si no trajera blusa xD si los uso me la paso escondiendo los pies o con trato de tener una actitud "cool" de "no me importa" aunque sí lo haga xD
~>Cada vez que veo una prenda que me agrade me paso MÍNIMO veinte minutos viéndola, imaginándome en ella, los coordinados, las ocasiones, con quién la usaría y cómo me sentiría con ella (por eso procuro hacerlo en internet, y de ahí que me lleve alrededor de dos horas y media ver los nuevos releases de Innocent World y Victorian Maiden)

Nominaría a Floren, pero fue ella quien lo hizo, así que creo que no tiene mucho sentido. La nominaría porque me gustan mucho sus temas de escritura, la manera en que son claramente honestos, de una persona de que de verdad tuvo ganas de hablar sobre algo, cada vez que la leo me dan ganas de escribir a mi también.

viernes, 17 de febrero de 2012

Loli packages atrasados

Ya tenía rato queriendo subir mis recientes compras, pero al parecer a mi pereza le parecía mucho el adenosíntrifosfato que tenía que transformar en energía para pasar las fotografías de la cámara al blog.

En fin, hoy recibí mi petticoat.

*hurra por el petticoat*

*no hay fotos*

*me pareció que era como sacarle fotos a los calzones*

Me mandaron dos, que imagino es para usarse todo junto y que tengas puff de quinceañera, pero para mi van a ser dos, porque uno de ellos solos ya tiene toda la esponjosidad que usé en mis quince. Lamentablemente es de crinolina. Odio con ganas la crinolina. ¿Por qué, Jebús, no puede ser de tul o de organza como Jesusaurio manda? En fin, lo voy a modificar, porque también está muy extremo, y aunque me hace muy feliz ser una piñata andando, me incomoda que la gente me vea en la calle (use lo que use, no se aplica necesariamente al lolita), por el momento sobreviviré con el otro, al cual, obviamente, ya lo probé con todos mis vestidos, y me revolqué de la felicidad <3.



Por otra parte, cuando Muuh todavía radicaba en México, le pedí a Mariana un par de estos broches, que no podrán ser muy lolis, pero oh como me gustan.


No tienen una idea de cuanta fijación tuve con estas calcetas, ni siquiera yo sé por qué. Pero eso sí, estoy determinada a ponérmelas sólo con zapatos blancos. Que, por cierto, no tengo.


Pocas blusas lolita me gustan; realmente eso del cuello peter pan no me cae, además de que si de por sí mis hombros son grandes, si me adornas la parte superior del cuerpo como pino de navidad ya estuvo con la señorita deformidad. Pero esta blusa era taaan ñoña bonita, que supe que debía ser mía (una vez más el moño en una blusa me convence de comprarla). Como tiene listón en forma de corsé en la parte de atrás, paniqueé al sentir que no me cerraba, y sentí como mi dinero era secuestrado por alguna tienda de Taobao (R-series, creo, no tengo la certeza, sobre todo porque la pedí através de Harajuku Shoppu), sin embargo corregí mi error y ¡zas! El amor. Me quedó nnnommmbre, chulada, si ya hasta estoy planeando audicionar con ella.



Luego mi fijación por las prendas de marinero. Me mandaron una equivocada, pero lamentablemente ni aún con la correcta fue la talla deseada. La espalda me queda chica y los brazos también. Además ese mono me molesta demasiado... Todavía estoy pensando en qué hacerle, además de que no descansaré hasta obtener vestidos sailor.

Tengo pendiente un paquete de bodyline de una GO en Lolita Sale, pero sale el pedido hasta el 22, y de ahí hasta que llegue a México y luego a mi casa, así que todavía debo esperar bastante.

Y con eso, se ha terminado ~oficialmente~ mi dinero de España.

Creo que sí le saqué jugo, puesto que de ahí también saqué regalos de navidad y gastos varios no-lolis.

jueves, 9 de febrero de 2012

Oh, prosa, siento que te soy infiel

Los versos culposos de cuando el amor me ahoga,

de cuando buscan salir de mi cuerpo,

como un vómito dulzoso de constantes suspiros

y sentimientos atorados en la miel de tu existencia,


se pierden ahora en mi indiferencia,

mi valemadrismo y constante desdén

hacia esas ahora insulsas y repelentes cuestiones

que tan poco interés me causan


¿Qué fue de aquellas ideas cavilantes,

que se tambaleaban entre mis dedos,

aquella música que bailaba y esas visiones

que me cautivaban ante el oír de tu voz?


¿Se fue contigo la droga que me elevaba,

la latencia de mi vitalidad,

el canto de las aves en mi ventana,

el delicioso perfume de un nuevo día?


De aquel amor todo lo he hablado

y palabra más dicha es rebuznancia,

pero ¿de mi poesía que ha pasado?

¿Es que también se ha quedado en tu fragancia?


Intenté hacer un poema, me reí de él, luego por razones del destino comenzó a rimar y termino creyendo que de veras lo mío lo mío no es la poesía.

Quiero dinero y no puedo trabajar, así que me meteré a concursos a ver si de ahí saco algo.

Ya terminé el poema "de a devis"; lo difícil no sólo fue hacer el poema, sino imaginar cómo se siente el amor (o en su defecto acceder a recuerdos de hace varios años).

*sigh*

Ojalá y por lo menos me saque algo u u...


EDIT: Mapache, si lees esto y sientes que lo de los pájaros en la ventana es pedrada, no lo es, no te la estoy haciendo de'moción ^^u!

jueves, 2 de febrero de 2012

En el café

Paseé por el centro alrededor de una hora. Fue raro sorprenderme con el hecho de que nada me gustara (siendo que es bastante normal, considerando lo que está de moda y lo que me gusta generalmente no compro nada cuando voy a ver tiendas) y decidí mirar la hora. Faltarían algunos diez minutos para las siete, me acordé que Maga nos avisó de una presentación de Jazz en un café que yo no conocía y él tampoco, así que fui caminando para el rumbo que dijo.

Resulta que si pude encontrarlo, y con tiempo de sobra como para darme cuenta de que en México, si una persona dice que una presentación empieza a una hora, lo más probable es que realmente empiece cuarenta minutos después.

Me sentí realmente patética, buscando una mesa para mí sola, y terminé en la parte de arriba, con una visión corta de lo que hacía el vibrafonista trío y con la gente que llegaba dándome una mirada extrañada por estar con medio cuerpo saliendo del balcón.

Una vez comenzada la presentación, y tras pasaba una a una cada canción me daba cuenta de varias cosas; con alivio, podía notar algunas escalas, arpegios y motivos así como la racionalización tras algunos de ellos, determinaba si tal o cual cosa me gustaba o no y porqué, y sentí un gran logro al notar que, aunque el trío al que yo escuchaba tenía un sonido especial y un estilo agradable para el lugar en el que estaba, pude sentir que lo que el trío de Jazz en el que yo estoy también es bueno, también tiene un sonido especial, un estilo agradable y no tiene por qué ser comparado con nada de lo que yo haya visto.

Quizás para otras personas no lo sea, pero yo me debo a mí misma apreciar lo que hago, y es por eso que me siento bien.


En otras noticias también pensé en qué cosas me gustaría hacer para combinar Diseño Gráfico y Música, y también iba a hablar de eso pero se me roló 8D